Autor: Maximiliano Ernesto Mendoza Yñesta
La Gazzetta della Scuola, Scuola Italiana Alcide de Gasperi
El Parque Pedro de Valdivia, en La Serena, alberga un pequeño zoológico, donde se pueden encontrar diversos animales. Muchos de ellos no están en las condiciones apropiadas; por ejemplo, a las aves rapaces enjauladas no les alcanza el espacio para extender con tranquilidad sus alas o poder volar.
Además del penoso estado de cautiverio en el que se encuentran estos animales, su “hábitat” –el parque– es un lugar en donde se desarrollan varios eventos; tales como encuentros deportivos, reuniones de diversa índole e, incluso, la Fiesta de la Cerveza. Es inaceptable que los animales tengan que soportar el excesivo ruido y, además, gente que termina en un deplorable estado por el abuso del alcohol.
La organización Anima Naturalis, que vela por los derechos de los animales, señala en su sitio web que en los zoológicos, “la caza natural y los rituales de apareamiento son prácticamente eliminados…los animales están muy limitados, carecen de privacidad, y tienen pocas oportunidades de estimulación mental o de ejercicio físico. Estas condiciones suelen dar lugar a un comportamiento destructivo y anormal conocido como “zoocósis” o psicosis de zoológico”.
Para evitar este triste fenómeno y el deterioro de los animales, muchas organizaciones, inclusive un ex director del Zoológico Metropolitano, se han ofrecido para acoger y rehabilitar, sin costo alguno, a los pobladores del zoológico; pero aún así, las administración municipal se ha negado en repetidas ocasiones al cierre de éste.
El objetivo de este artículo es hacer consciente a más gente del problema que tenemos en medio de nuestra ciudad y, para pedir a los responsables del Parque, que se preocupen por los animales que hoy sufren.


















