Hoy la población Parinacota se proyecta como una comunidad organizada gracias al esfuerzo de sus vecinos y a cambios profundos.
Autor: Ángel Catalán
Diario El diamante escondido, Colegio Juan Luis Undurraga
Hoy la población Parinacota, al suroeste de Quilicura, se proyecta como una comunidad organizada y de esfuerzo que lucha por salir adelante. Sin embargo, este camino ha costado años de trabajo. Desde campamentos, a su propio canal de televisión, sus vecinos han logrado construir un hermoso lugar para vivir.
Parinacota TV
El canal de televisión llamado Parinacota TV nació en 2007 como una idea de crear un canal comercial partiendo desde la población para luego ir expandiéndose en Quilicura. Sin embargo la idea se descartó y se comenzó a trabajar como un canal comunitario y popular para una población que en sí tiene poca organización y es muy desarticulada.
“Ya en el 2009 la gente de la señal 3 de la Victoria nos entrega un transmisor y ahí empezamos a trabajar hasta 2012 que se nos quemó el transmisor” se describe en la página web de www.senalesabiertas.cl.
Bajo el lema “Televisión comunitaria y libre”, este canal que se puede encontrar en senalesabiertas.cl, y trata de informar a la misma población sobre los proyectos que sus vecinos realizan, como talleres, carnavales, fiestas, reuniones y beneficios. Incluso le otorga cada 15 días, un espacio a la Junta de vecinos para que entregue su información.
Sebastián Guerrero, ex vecino de la población, rescata el sentido de la labor de este canal televisivo, “el objetivo de este canal comunal es al revés de lo que realiza o dice de nosotros la televisión nacional. Parinacota TV muestra e informa sobre las cosas buenas que tiene la comunidad. Porque somos un lugar muy bonito por el tipo de gente que hay. Somos personas de mucho trabajo y sobre todo de esfuerzo. Eso es hermoso”.
Organización entre vecinos
Luego de los conflictos televisados el pasado 2015 entre las bandas rivales de los Chubis y los Barzas, la población ahora se siente más tranquila. Se puede caminar libremente y pasear con más seguridad por sus calles, sin preocuparse que una bala de alcance a sus transeúntes.
Variadas intervenciones policiales, pero también culturales ayudaron a que los vecinos se unieran para mejorar la población y sobretodo salir de ese estigma al que ya se estaban acostumbrando. Una de estas iniciativas es la organización vecinal.
“Somos un grupo muy diverso que nos empecinamos en mejorar la vida de la gente de la población Parinacota, en Quilicura”. Esta es la misión que manifiesta la Corporación Pilares de Esperanza, en el inicio de su página web.
El Objetivo de Pilares de Esperanza, recalca Sebastián Guerrero, quien también fue monitor de la corporación, es “rescatar a niños que estaban viviendo una situación de violencia en sus casas o en la calle e intentamos que pasen un buen día con nosotros. Tenemos talleres de baile y hasta reforzamiento de lenguaje y matemática”.
“Yo pienso que la población está mejorando. Ya no hay tanta violencia. Quizás porque ahora no hay tanta gente y la que hay se está organizando” menciona Sebastián Guerrero al preguntarle sobre lo que piensa del sector.

Cambiando la historia
La población Parinacota, partió como un conjunto de campamentos donde las personas que habitaban ahí tenían la obligación de hacer una larga fila para lograr alimentarse de un solo plato de porotos o a veces fideos, en ollas comunes.
Sus pobladores vivían en una condición inhumana en la cual tenían que dormir en el suelo y sus “casas” solo eran pedazos de plástico y metal que apenas lograban protegerlos del frío. Sin embargo esta población consiguió salir de aquella pobreza.
Con el correr de los años, la Municipalidad de Quilicura reemplazó esos campamentos por los actuales blocks. Pero con el tiempo, estos se han ido estropeando y quedando en el olvido.
Esto llevó al abandono y la gente tuvo que cambiarse de hogar para hacer una nueva vida. 30 años después, los antiguos departamentos fueron ocupados para el tráfico de drogas y vandalismo donde nacieron las bandas rivales de los Chubis y los Barzas.
“Parinacota era tranquila. A medida que se fue poblando empezaron a haber robos, tráfico de drogas y violencia. Hace 6 años atrás empezaron a haber problemas entre bandas rivales. Debido a eso hace dos años, en noche de halloween, hubo muertes de jóvenes de esas bandas”. Relata Sandra Tapia, pobladora y presidenta de la Junta de vecinos del lugar en entrevista con Diario El diamante escondido.
Frente al estigma social contra el que se deben enfrentar sus vecinos, Sebastián Guerrero, reflexiona que “entre los tiempos que yo viví ahí se veía mucha violencia y hartas veces se veía en la tele como un barrio marginado”.
“Fuimos una población muy marginada, por los mismos problemas. Nadie quería entrar a la población por temor. Ni siquiera cuando realizábamos compras. Nadie quería venir a dejarte el gas, o los muebles que uno compraba. Incluso para pedir trabajo la gente prefería mentir y decir que pertenecía a otro lugar” comenta Sandra.
Sin embargo, la población hoy respira nuevos aires, y lucha por mantener la calma. “Después de eso la población se tranquilizó, y los niños pueden jugar tranquilos. Sin miedo. Somos gente tranquila y de esfuerzo. Muchos jóvenes universitarios y profesionales están sacando adelante a sus familias y siguen viviendo aquí”, describe Sandra sobre él actual estado de la población.





















