Señor Director:
Me siento descontento por la escasez y altos precios de los productos sin gluten. Es una realidad que muchas personas son detectadas como intolerantes al gluten.
Es difícil llevar una dieta celiaca con precios abusivos y baja disponibilidad de productos. Muchos dependen completamente de estos alimentos y al salir de su dieta se arriesgan a sufrir intensos dolores estomacales e intestinales.
Se necesita una ley que respalde a celíacos, para optar, por ejemplo a una opción de menú en establecimientos o idear un registro de los alimentos sin gluten que se comercializan. Una situación recurrente es ir a un restaurante y pedir un plato para celíacos y la única opción que dan es una ensalada, por simple ignorancia. Debemos hacer un cambio, no merecen precios tan elevados y baja disponibilidad.
Bárbara Suazo

















