Los paisajes seguirán cambiando en Antofagasta

Los paisajes seguirán cambiando en Antofagasta

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Autora: Miyarai González Vargas

Diario Alpheratz, Colegio Santa Teresita (Antofagasta)

Cuando se habla de minería la mayoría piensa inmediatamente en el cobre y sus mineros, quienes trabajan arduamente durante largas jornadas. Se habla mucho también de los sueldos que ganan, pero rara vez alguien hace hincapié en cómo este rubro daña el paisaje con la contaminación que va dejando a su paso.

Quienes vivimos en la segunda región sabemos lo que esto significa, estamos acostumbrados a los terrenos secos y al surgimiento de nuevos “cerros” de punta cuadrada que están conformados por bancos (caminos hecho para el tránsito de camiones para poder trasladarse entre los cerros) provocando una fuerte alteración en el paisaje, ya que ese tipo de cerros con camiones encima, provocan un paisaje diferente. Espacios que además van ocultando lugares despoblados que en los tiempos salitreros estaban llenos de vida. Incluso podríamos decir que esto resulta atractivo para el turista, porque es un paisaje que en otro lugar no se ve.

El ejemplo más claro de esto es la ruta que lleva a la ciudad de Calama. Quién no ha querido alguna vez visitar San Pedro de Atacama y sus hermosos paisajes, sin embargo, de camino hacia este lugar, se pueden ver las grandes explotaciones de los recursos naturales que provocan una inestabilidad en los terrenos rocosos, originando un proceso de resquebrajamiento que impide el crecimiento de las raíces y brotes por el uso frecuente de la dinamita, lo que altera gravemente la topografía del lugar, afectando incluso a las especies propias de la zona, ocasionando un daño irreversible.

Se suma a esto la emisión de gases y de distintos materiales sólidos y líquidos que utilizan como vehículo de movimiento el Río Loa, uno de los más largos del país y uno de los pocos que desembocan en el mar en el norte de Chile, sin dejar de lado que es el sustento para agricultores quienes son finalmente los que hacen que la zona no se vea tan seca al mantener su vegetación y así poder sustentarse día a día.

Otro ejemplo es el campo geotérmico más importante del mundo: los géiseres del Tatio, que también están en riesgo producto de trabajos productivos. Daño que claramente resultaría ser una pérdida importante para el turismo de la zona.

A pesar de todo esto, la minería seguirá generando sentimientos encontrados: por un lado, es beneficioso en cuanto a los recursos económicos que entrega a sus trabajadores y a la economía nacional, pero por otro, produce daños irreversibles en el entorno donde se ubican las instalaciones mineras.

Finalmente es la desinformación de quienes visitan la región lo que de alguna forma avala todo esto, por lo que somos nosotros, quienes vivimos aquí, quienes debemos generar un cambio para que esto no sea un problema que no tenga vuelta atrás.

Debemos ser un aporte positivo, principalmente hacía los paisajes de nuestra zona y no seguir cooperando con la contaminación en estos sectores. Se trata de tomar conciencia e informarnos, para que quienes nos visitan no terminen sacándose fotos con cerros de basura de fondo.

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