Maipucinos le dicen adiós a la basura en su comuna

Maipucinos le dicen adiós a la basura en su comuna

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Un pequeño sitio sin pavimentar dio paso para que durante años los vecinos de otras partes de la comuna fueran a depositar sus desechos, transformando el lugar residencial en un basural. Hoy esa fea portada promete desaparecer.

Autora: Antonia Andrea Altamirano Sepúlveda

Colegio Particular Alicante, Diario La Quinta de Abril

Esta situación comienza hace aproximadamente cuatro años en el sector nororiente de la comuna de Maipú cuando al ver la existencia de un espacio eriazo las autoridades de la municipalidad autorizaron dejar en él electrodomésticos o muebles en desuso para ser reutilizadas por otras personas, pero terminó siendo un microbasural. Hoy se usa para dejar basura doméstica, orgánica o sanitaria, lo que se ha transformado en un grave problema para los residentes del sector.

Después de numerosas protestas y reuniones con autoridades, para sorpresa de los vecinos, en mayo de 2018 se encontraron con un cartel, el cual promete a la comunidad eliminar y pavimentar este foco de basura, algo que no se ve muy lejano, según relata Cristian Oyarzún, farmacéutico y vecino de la comuna, “Últimamente hemos visto que han hecho mediciones del terreno y eso me tiene muy feliz y esperanzado».

Problemas para los vecinos

Algunos de los problemas que han tenido que enfrentar por años los vecinos es la existencia permanente de basura que provoca ciertos tipos de accidentes. Beatriz Espinoza, vecina del sector, comenta que tiene «una hija de siete años, ella se ha caído y nos hemos enterrado clavos al pasar por aquí. Además, el sector se ha transformado en un lugar peligroso y oscuro, que en la noche se presta para asaltos”.

Por otra parte, este foco de basura le quita espacio a la calle, generando congestión vehicular lo que es un problema al tratarse de una calle concurrida. “Se vuelve una calle estrecha y de una sola pista en ciertos tramos, lo que dificulta la conectividad con una de las autopistas más importantes de Santiago como es Américo Vespucio”, señala Víctor Lagos, usuario frecuente de esta calle.

Otro de los problemas que genera esta situación es que cuando llueve la calle se inunda y se llena de barro. “He visto como los niños se mojan o simplemente no pueden pasar la calle cuando van camino al colegio”, cuenta  Pamela Viveros, quien va a dejar a su hija a uno de los tres colegios que se ubican allí.

Daños a la salud física y mental

El problema de los desperdicios es sin duda una preocupación a nivel mundial, pero no es solo por la contaminación ambiental, sino que también por el riesgo sanitario que conlleva.

El frecuente contacto con la basura y sus vectores puede causar enfermedades tales como hepatitis viral, fiebre tifoidea, diarrea aguda, parasitosis intestinales, cólera, enfermedades de la piel, alergias o gangrena, entre otras.

“En un basural o microbasural pueden llegar a parar desechos químicos que van carcomiendo los envases donde son contenidos, estos emanan gases tóxicos y pueden ser aspirados por las personas. Por otra parte, la presencia de material orgánico atrae a perros, gatos, aves y roedores, animales que pueden transmitir enfermedades. De igual forma, los basurales pueden permear napas subterráneas y por consecuencia contaminarlas”, explica Jorge Godoy, médico de la Clínica Las Condes.

Las consecuencias de vivir cerca de un microbasural no son solo físicas, sino que también son psicológicas, afectando el estado de ánimo, lo que «provoca cambios de humor, agresividad y estrés pudiendo derivar en depresión a largo plazo», así explica Claudia Saldes, psicóloga del Colegio Alicante de Maipú. Por  el contrario, “al estar en un lugar con áreas verdes, ordenado y limpio se generan endorfinas, lo que causa una sensación de placer y paz en las personas”, agregó.

Es tarea de todos

«Yo he visto que la municipalidad viene a limpiar, por lo que la culpa también se comparte con las personas que constantemente vienen a tirar residuos y hacen que se forme un círculo vicioso» comenta Cristian Oyarzún, residente del sector.

Como complemento, en el año 2016 el gobierno de Chile promulgó la ley 20.920, la cual busca reducir residuos, entregándoles la responsabilidad principalmente a quienes la generan y fomentar el reciclaje con la intención de resguardar la salud de las personas y el medio ambiente. En este sentido, se busca hacer partícipe a toda comunidad para mantener los espacios públicos limpios y ordenados.

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