Juan López, del descubrimiento al olvido

Juan López, del descubrimiento al olvido

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Los antofagastinos a diario están rodeados de nombres de personajes célebres que han hecho de la ciudad lo que es hoy, tanto en las calles, edificios e incluso en sus propias poblaciones o condominios. Nombres que se relacionan con el país, con alguna hazaña histórica y lo que es más atractivo aún, nombres que tienen que ver directamente con la identidad propia de la región, es por esto que resulta necesario para todos sus habitantes preguntarse el por qué de tan importante reconocimiento, qué los hizo merecedores de ello y no solo quedarse con que son simples nombres que decoran o adornan los letreros negros sobre las calles de la ciudad.

Antofagasta como región tiene mucho en cuanto a cultura popular, lo que no es tan ajeno a otras ciudades del país, pero ¿qué es lo que hace la diferencia? A diario se escuchan quejas de que la gente migrante daña lo que es suyo, que traen sus propias costumbres y culturas pasando por sobre las establecidas, pero en realidad, es muy poco el “daño” que se ve, el cual podría defenderse con conocimiento e historia, porque el vivir de ahora no involucra al pasado que los forjó y les dio el lugar que hoy tienen.

Si se les pregunta a los jóvenes ¿Qué te dice el nombre Juan López? Probablemente la primera respuesta que se les viene a la mente es la que se trata de un balneario que queda más allá de la portada o para quienes son deportistas lo asocian al nombre de un importante complejo deportivo en el sector norte de la ciudad, pero en realidad el nombre es mucho más que eso.

Juan López fue uno de los primeros exploradores en buscar fortuna en las costas del norte grande, lo recorrió desde su desembarque en Punta Jara, llegando a asentar sus raíces en el lugar que él denominó Peña Blanca (por el monumento la portada) lo que actualmente es la  querida Antofagasta, entonces se puede decir que por la ciudad hizo bastante, pero aún así ni siquiera es conocido el lugar donde se erigió su monumento, al costado del hotel Antofagasta.

«El Chango» como era conocido Juan López, aún vivo fue pasando al olvido entre quienes frecuentaban esta nueva ciudad. Él, que fue capaz de fomentar el surgimiento de una sociedad rica en cultura, generando la diversidad con la llegada de inmigrantes, que si bien no tuvo riquezas con poco hizo mucho.

Su espíritu emprendedor logró hacer lo que nadie más logró, que en un pasado quedó en el olvido y que hoy, los nuevos tiempos y el poco compromiso de las nuevas generaciones lo vuelven a relegar de su rol protagónico a un lugar secundario, el que se ganó con esfuerzo y así con tantos, que han sentados las bases de lo que es la ciudad hoy: Juan Papic, Antonio Rendic, Andrés Sabella, Radomiro Tomic y muchos otros que quedaron en la historia de Antofagasta, ayudando a forjar y a construir esta ciudad, la perla del Norte, una de las ciudades más importantes del norte grande.

Qué fue de ellos, qué dice su historia, solo quedan grabadas en alguna placa o estatua, las que no reconocen su aporte permitiendo su olvido, por lo que resulta necesario incluir sus aportes en las asignaturas de cada colegio.

Sería valioso dar más importancia a los relatos que la misma gente pueda contar para que dejen de ser nombres y tengan el verdadero reconocimiento que se merecen.

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