Señor Director:
Cuando hablo de religión puedo tener distintas opiniones del tema, según mi criterio o quizás de lo que mis padres me han inculcado desde pequeña. En mi infancia creía que solo existía la religión católica, pero ahora sé que hay muchas otras y puedo elegir si quiero o no creer en alguna de ellas.
Algunas personas creen que esto de las religiones y sus normativas solo sirve para perder el tiempo, asistiendo a misas o servicios, aceptando prohibiciones en la forma de vestir, en los alimentos que comerán o en la postura frente al aborto. Que no aportan en la formación de los jóvenes como personas autónomas y críticas que deben desenvolverse en la sociedad.
Tenemos derecho a elegir la religión que queremos seguir, pudiendo escoger lo que queremos creer y también en que no queremos creer.
Del mismo modo, quienes no quieren seguir una religión deben respetar la fe y creencias de los que siguen una, sin juzgarlos.
Catalina Ignacia Andrea Vargas Flores

















