Señor Director:
Cuando llegué a vivir de nuevo a Chile, constaté las segregaciones que había en las diferentes comunas de Santiago. Descubrí las desventajas que hay en las comunas vulnerables y la falta de desarrollo en infraestructuras públicas. Estas dificultades se les imponen a los ciudadanos con menos recursos.
Donde hay concentraciones de viviendas sociales, los establecimientos escolares registran bajos puntajes en la educación. Esto les impide el acceso a una educación superior que les permita surgir. Muchas veces los gerentes evalúan a las personas para ser seleccionadas en un trabajo por su educación. Y aunque dos personas puedan tener el mismo título, la oportunidad de empleo se le dará al individuo que vive en un mejor barrio. Eso es una realidad en nuestro país.
Es imposible negar que en nuestro país exista la segregación residencial y desigualdad, ya que no se valora de la misma manera a alguien que vive en la comuna de Vitacura como a quien vive en una población de Cerro Navia.
Benjamín Pinochet Duran




















