Chilenos de zonas extremas: ¡Estamos aquí!

Chilenos de zonas extremas: ¡Estamos aquí!

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Autor: Marly Antonieta Jiménez López

Diario Patagonoticias, Colegio Santa Teresa de los Andes (Puerto Aysén)

Chile tiene una situación geográfica particular, dada por las distancias que separan el centro del país con las zonas de extremo sur. Las personas que viven en estas últimas están ahí, se supone, para hacer soberanía. ¿Quién nos asegura que estén siendo apoyadas para realizar esta labor? El Estado de Chile no lo hace.  Las condiciones de las personas que viven en estos lugares son un claro ejemplo de abandono.

Su vida es precaria. No solo carecen de servicios de salud y educación, sino que ni siquiera cuentan con movilización óptima. Al Estado chileno le hace falta centrarse en quienes cambian las comodidades de la gran ciudad por la soledad de estos terrenos.

Existen pequeñas ciudades en el norte y en los fríos pueblos del sur. Considero que, como medida básica, se debería comenzar reconociendo a todos los habitantes de los retasos de nuestra patria.

Pienso mientras viajo por horas a casa o al colegio que lamentablemente,   las distancias que existen de un sitio habitado a otro son muy largas. ¿Quién se preocupa de las personas que viven en villa O’Higgins y que tienen que viajar 570 kms, a Coyhaique, por salud? ¿No sería más fácil implementar medidas? ¿Trasladar a algunos doctores antes que a cientos de enfermos?

Otro claro ejemplo de zona extrema es Chile Chico. La única forma de llegar es mediante una barcaza que no funciona todos los días. Lo más insólito es que las personas optan por cruzar a Argentina para abastecerse de víveres. ¿Por qué nosotros no podemos tener posibilidades de acceder a estas cosas más fácilmente?

Espero que existan cambios en un corto plazo, ya que no es fácil vivir así: con acceso restringido a servicios esenciales. No es solo cuestión de necesidad, sino de dignidad. Necesitamos reconocimiento, necesitamos preocupación porque somos gente. Y la gente ha sido, desde siempre, el eslabón sobre el que se levanta un país.

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