Vocación y familia para elegir una carrera

Vocación y familia para elegir una carrera

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Autor: Benjamín Cires

Diario La Voz de mi Tierra, Escuela Quinchamalí

Será un ingeniero dice el abuelo, un gran arquitecto sería perfecto, y si es un artista que horror un bohemio. Mejor empresario, será millonario, un doctor famoso o un físico loco. Escuché esta canción en la radio y me llevó a reflexionar.

En todas las familias la llegada de un nuevo integrante es motivo de alegría, de sueños, inclusive algunos se adelantan y piensan  hasta en su vocación, o lo que será en la vida. Ideas que cada cierto tiempo vuelven a la mente y sentimientos que se profundizan más ahora que estoy terminando mi enseñanza básica.

El próximo año debo emigrar a la ciudad y elegir el liceo que será la clave para la continuidad en mis estudios superiores y al escuchar con atención al conocido tema, me sentí muy orgulloso de la familia que tengo, pero también pensé en mis compañeros y amigos que no tienen a su familia junto a ellos en estos momentos, cuando más los necesitamos.

Elegir una carrera profesional es la decisión más emocionante e importante que debo tomar en mi vida, está en mis manos el futuro profesional y el rumbo que tomará mi existir, por eso es tan efectiva una buena orientación, el conocimiento de todas las oportunidades que tengo, y no dejarme llevar impulsivamente por consejos de amigos o la presión de las redes sociales.

Mis padres son un pilar muy extraordinario en esta incertidumbre y nerviosismo al momento de decidir. Nos sentamos a dialogar y junto a ellos aprendí a reconocer mis fortalezas, mis intereses, mi entorno, mi realidad, no puedo exigir a mi familia algo que no sean capaces de darme y tampoco puedo optar por una carrera que no conozca o que no tenga las aptitudes y habilidades para realizarla.

El diálogo sincero con mis papás me ha servido mucho, sus experiencias y conocimientos, sus orientaciones y consejos han tranquilizado mi nerviosismo, me han hecho ver que estoy en las puertas de tomar decisiones muy relevantes para la elección de mi futuro y mi vida.

El próximo año debo iniciar una nueva etapa y es normal que me sienta un poco confundido, me enfrentaré a nuevos desafíos, nuevas experiencias y debo estar preparado para eso. Conversando con mis compañeros y amigos de otras escuelas estamos todos en lo mismo, con grandes inquietudes, nerviosos, ansiosos y tratando de obtener la mejor información.

La familia influye mucho en la socialización nuestra, es decir, nos transmite normas, principios y modelan nuestras motivaciones y actividades o la elección de metas. La influencia familiar puede favorecer la elección vocacional como resultado del descubrir personal.

El amor, los valores, principios, afectos y expectativas que existen en todas las familias son fundamentales para nuestro desarrollo y formación como personas y tienen mucha relevancia también al momento de  encontrar nuestra vocación y elegir con claridad cuál será nuestra profesión u oficio en la vida.

Es de vital importancia que junto a nuestra familia que conozcamos en que consiste la carrera que queremos seguir, identificar las instituciones y universidades  que las imparten y tener la información si están acreditadas o no.

De acuerdo con una encuesta de Universia y Trabajando.com, elaborada a más de cinco mil personas de diez países de Iberoamérica, el 42% de los jóvenes eligen su carrera profesional por interés en el área de conocimiento, un 26% lo hace por la demanda laboral y un 18% por las posibilidades económicas.

Una cifra que, teóricamente, demuestra la importancia de seguir los intereses personales pero, en la realidad práctica, no es así. Por esta razón no podemos solo considerar las oportunidades laborales o las posibilidades económicas, esto puede variar con el tiempo, pero mi pasión, mi motivación por desempeñarme en lo que me atrae… no lo cambiará ni el tiempo ni nada.

Por lo tanto, la elección de mi futuro es un gran desafío. Mi familia, el regalo más bello que Dios me dio, mi refugio y fortaleza. Es tiempo para  aprovechar de conversar, de disfrutar de los consejos.

Consultemos nuestras dudas y expresemos con tiempo nuestras expectativas, nuestros sueños, para que  analicemos y concluyamos si son posibles de realizar, para celebrar juntos el éxito en el futuro, porque si realizamos una elección a la rápida, sin orientación a sentirnos profesionalmente felices,  puede ser una experiencia muy triste y puede llevarnos a la deserción, o a estar siempre insatisfechos.

¡No elijas una carrera a la carrera!

 

 

 

 

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