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Una emprendedora de la moda que logró ser elegida por la ciudadanía la primera concejala de San Pedro de La Paz.

Autoras: Belén Arce, Valentina Cerna, Valentina Gallardo y Lissette García

Diario “La Caja de Pandora”, Escuela Particular San José (San Pedro de la Paz)

Cristina Elizabeth Burgos Barría es una sampedrina muy interesante. Es concejala de la comuna de San Pedro de La Paz. Su historia es inspiradora; es una  persona con un testimonio de esfuerzo y superación que merece ser conocida. Se le ve feliz, con una gran sonrisa.

Ante todo es madre de tres hijos, de los que se siente muy orgullosa, pues ha hecho lo imposible para sacarlos adelante. Al hablar  de ellos su cara irradia felicidad. Son voluntarios de bomberos, además de ser estudiantes universitarios.

El camino hacia la candidatura

Esta mujer de 47 años nunca se propuso ser concejala y la idea surgió como una posibilidad que la vida le dio.

Después de divorciarse hubo un momento económico de su vida en el que la pasó muy mal, ya que quedó a cargo de sus tres hijos, que eran pequeños, y tuvo que salir adelante.

Trabajó como auxiliar de aseo en un colegio que luego, debido a sus capacidades, le permitió ser monitora de un taller de modas que se dictaba como extraescolar para niños y niñas desde tercera a octavo básico.

Después, desde su hogar, se dedicó al diseño y confección de uniformes escolares para el mismo establecimiento, en el que además estudiaron sus hijos, y del que llegó a ser parte de la directiva, tras un excelente desempeño de apoderada comprometida con el bienestar de los niños, además del proyecto educativo del establecimiento.

También colaboraba con la junta de vecinos 10 R de Lomas coloradas y ayudaba a organizar rifas y bingos para beneficiar a alguien en dificultades económicas.

Contó a Diario La Caja de Pandora que “desinteresadamente colaboré en muchas campañas políticas y de ahí nació la idea de ser candidata a concejala, pues me lo propusieron».

Comenta que ser concejala es el fruto de su esfuerzo «ya que cuando uno se propone algo, las puertas se abren y las oportunidades siempre llegan. Todo depende de la motivación».

Realizó su campaña sin dinero, porque no tenía una situación económica que le permitiera invertir una gran suma en la publicidad necesaria para darse a conocer.  Cuenta que cree que fue la magia de la gente que la conocía lo que la llevó a este cargo tan alto.

Los conocidos y amigos le regalaron los flayers, chapitas y otros elementos para activar y difundir su candidatura a concejala.

¿Qué pensó cuando le ofrecieron el puesto?

Fue una decisión complicada ya que la gente tiene prejuicios, siempre considera que los políticos son ladrones, son malos o nefastos.

Nunca me imaginé llegar a tener un cargo tan importante en una comuna con tantos habitantes. Creí que nadie  votaría por mí, pero luego tuve conversaciones con mis hijos y amigas.

Me convencieron de que sería un aporte para la comunidad, pues yo conocía las necesidades de la gente y ya trabajaba en la comuna organizando bingos y otras acciones solidarias. Eso me hizo cambiar de opinión, pues tomé conciencia de lo que ya estaba realizando para la comunidad, pero que era tan desinteresadamente que no lo valoraba.

Otro factor que me desmotivaba era que no tenía título profesional para ser concejala, aunque no es un requisito. Pensaba que era una desventaja.

¿Qué partido político respaldó su candidatura?

Postulé por un partido político independiente, pero respaldada por la Democracia Cristiana. Necesitaba ese respaldo. Si los candidatos para ser concejal van sin un partido político que los avale, deben reunir alrededor de doscientas firmas para poder postularse. Es más complicado.

Miembro del Concejo Municipal

¿Cómo está conformado el Concejo? ¿Y cuál es el aporte a la comunidad?

El Concejo de la Municipalidad de San Pedro de La Paz está compuesto por ocho concejales, de los cuales soy la única mujer.

El concejo revisa y analiza todos los proyectos del municipio. Este año se usaron 32 mil millones de pesos para gestiones de la comuna, especialmente en salud, deporte y cultura, entre otros aspectos en que se distribuye el presupuesto.

El concejo está para aprobar, fiscalizar y también aclarar dudas. Todo se discute en comisión;  ahí los concejales aceptan o cancelan las propuestas de los proyectos.  Todo esto se hace democráticamente, votando los proyectos.

¿Cómo se ocupan de la diversidad de temas que deben responder desde el municipio?

Se dividen las funciones. Algunos concejales presiden seguridad, educación o salud. Todo concejal tiene un área. En mi caso es la salud.

Ayudo a verificar el estado de las ambulancias de los servicios de la comuna, me ocupo de pesquisar la falta de médicos de los Centros de Salud Familiar (Cesfam), entre otras dificultades. Hay un gran trabajo ahí.

El área de salud es muy amplia, pero esta comuna ha crecido mucho en ella. Pronto se inaugurará el Centro de Salud Familiar en Lomas Coloradas, que será un poco pequeño por la cantidad de habitantes que se tiene acá (30 mil). Se pretende inaugurar en enero del año 2019.

Actualmente hay un Cesfam más pequeño. Luego los dos irán de la mano; habrá dos centros de atención familiar.

¿Fue fácil o difícil integrarse a la labor de concejala?

Me costó un poco integrarme en el concejo, ya que hay mucho que estudiar, muchas cosas que aprender.

Ahora que llevo casi dos años en el concejo todo es más fácil. He adquirido otras experiencias y he tenido la posibilidad de hacer lo que tenía pensado con más dedicación.

¿Qué gestiones ha realizado el Concejo Municipal en el período?

Una de las tantas gestiones ha sido el Cesfam de Lomas Coloradas en San Pedro de La Paz, cuya inauguración será en los próximos meses y si bien viene con recursos directos del gobierno, el concejo ha velado por la correcta entrega del servicio a la comunidad.

También el Concejo aprobó un proyecto de mantención de áreas verdes en la comuna, que incluye plazas, plazoletas y parques que favorezcan el entorno.

Para el próximo año nos estamos organizando para aprobar proyectos para trabajar en la reparación las calles de la comuna.

Personalmente conseguí un millón trescientos mil pesos para que los bomberos de la 3era Compañía de Lomas Coloradas adquirieran una sirena para el carro, pues no tenían. Estaba súper fuera de lugar que no dispusieran de este implemento para avisar las emergencias. Es algo fundamental.

Destaca que está muy feliz y agradecida de las posibilidades que le ha dado su cargo. Por ejemplo, en este caso, creía que no era justa la situación que estaba viviendo bomberos; poder tener la sirena que alerta del peligro permite a los funcionarios llegar a tiempo a las emergencias.

Se dio cuenta que con su cargo fácilmente podía hacer esta gestión y aportar para la comunidad.

En octubre organizó “Aires de primavera”, una feria de emprendimiento que se instaló en la biblioteca pública Pablo de Rokha en Lomas Coloradas, que fue bastante visitada por los vecinos.

Cristina dice “estar súper contenta y orgullosa de haber  gestionado esta actividad”. Reunió a muchas emprendedoras, ya que muchas personas se han esforzado para ser profesionales y no han encontrado trabajo, entonces esta feria es la posibilidad para que pudieran emprender.

Gestionó esta feria para mostrar diferentes actividades de emprendimiento porque ella también fue emprendedora. Sabe la posibilidad que representa esta instancia.

La feria fue todo un éxito por la responsabilidad y el nivel de trabajos que llegaron. El área que más convocatoria registró fue la costura y las manualidades. Ella conoce muy bien las manualidades y la costura, ya que por un tiempo se dedicó a hacer vestuarios y uniformes escolares.

En un tiempo más se hará otra feria de emprendimiento para dar más posibilidades de trabajo a las personas.

Cualidades personales y su rol de concejala 

Ser mujer, ¿una ventaja o desventaja?

Ha sido una ventaja ser la única mujer concejala en esta comuna. Tengo buena llegada con mis compañeros. Han sido bastante respetuosos y he recibido buen trato.

Creo que fue más difícil ser una candidata mujer, ya que las electoras no votan mucho por sus pares y prefieren mayoritariamente a los hombres. Es una cosa de seguridad, se sienten más seguras si un hombre gestiona. Son más críticas con sus pares. Creo que deben tener una cuota de igualdad de género las candidaturas.

Ella fue electa por el 3,16% de los 23.692 votos válidos emitidos en las elecciones 2016. Obtuvo la quinta mayoría de un total de 8 concejales escogidos de entre 55 candidatos.

¿Cuál es la mayor fortaleza de su personalidad para desarrollar este cargo?

La mayor fortaleza o habilidad que tengo para ser concejala, es ser empática y saber escuchar a la gente. Eso me ha servido y potenciado mucho.

Lo positivo

¿Qué es lo más agradable de ser concejala?

Lo que más me gusta es poder escuchar a los ciudadanos. Algo simple como eso, porque mucha gente necesita ser escuchada y que le presten más dedicación a su opinión.

Lo que se aprecia al conversar y pasar un tiempo con Cristina Burgos es que es una persona muy humilde y de buen corazón, dispuesta a ayudar a los demás sin problema, simplemente porque le nace.

Estuvo muy dispuesta y orgullosa de contarnos su historia de auto superación. Es una mujer y madre ejemplar que la hacen una ciudadana importante que contribuye con su testimonio a mejorar la labor de los políticos del país.

El esfuerzo y la perseverancia se forjaron en la niñez y se heredan a los hijos

Cristina Burgos nació en el año 1971 en Fresia, la comuna que debe su nombre a la esposa del toqui mapuche Caupolicán, ubicada a 34 kilómetros de la ciudad de Puerto Varas en la región de Los Lagos. Es la menor de una numerosa familia de 10 hermanos.

Cuando era niña caminaba muchos kilómetros,  en compañía de algunos de sus hermanos, para llegar a clases a su escuela.

Las tareas y deberes escolares se debían realizar sin dejar de colaborar con las labores del hogar, que cada uno de los niños tenía. En aquellos años así era la rutina de cualquier niño o niña.

Se hacía el aseo sacudiendo las frazadas y toda la ropa de cama; se lavaba la ropa  en la batea y usando la escobilla para asegurarse que quedara muy limpia y se azulaba la ropa blanca para asegurarse que no perdiera el color; luego se planchaba con la plancha a carbón a la que se le renovaban las brasas cada cierto tiempo.

Aprendió desde muy pequeña a ser responsable de sus acciones y decisiones, a ser honesta y solidaria.

Ha traspasado este aprendizaje a sus hijos que después de haber sido alumnos con buenas notas y excelente comportamiento, cursan estudios universitarios y se titularán como profesionales. Ellos son su mayor orgullo.

El hijo mayor estudia Medicina Veterinaria; el segundo cursa la carrera de Ingeniería Química y el menor egresará de Ingeniería en Automatización.

Los tres jóvenes dedican su tiempo libre a ser voluntarios de bomberos de la Tercera Compañía de San Pedro de La Paz, cuya sede se encuentra a pocas cuadras de su domicilio.

Esta madre con su ejemplo de vida ha inculcado en sus hijos que el esfuerzo y la perseverancia son parte de la vida y que todo lo que sueñen y deseen en la vida se posible conseguir, trazándose metas concretas y claras, en las que hay que trabajar de forma constante, venciendo los obstáculos y sin perder el entusiasmo y la alegría.

Cristina Burgos logra que ellos hereden un gran legado.

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