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El docente realizó trabajo comunitario cuando comenzaba su carrera y logró conectarse con la comunidad, también se desempeñó en el área privada lo que ayudó a tener una mirada más social. En el año 2010 publicó el libro “Junto al fogón”.

Autora: Franshesca Palma Avilés

Diario El Toque de Campanario, Liceo Campanario

En la comunidad se cuentan muchas historias y existen variados personajes que son parte de la idiosincrasia comunal, es por esto que el profesor Zoilo Irarrázabal Osses decidió crear el texto “Junto al fogón” que recoge todas estas historias y personajes que dan vida a la comuna de Yungay.

Este profesor de 50 años, trabaja en el colegio Fernando Baquedano donde ejerce la labor de inspector general. Zoilo Irarrázabal, es hijo de la tierra yungayina, tierra que le ha visto crecer y a la que ha contribuido con distintos proyectos para preservar la memoria histórica de sus tradiciones que son el mayor tesoro de un pueblo.

El docente en su trayectoria profesional siempre estuvo muy ligado a la educación rural. En un comienzo recorrió los campos de la cordillera y arenales de la comuna, realizando clases de religión católica para más tarde ser encargado de una escuela en el sector de San Antonio, en la Escuela Santa Irma donde terminó la recopilación de todas estas historias y logró una mayor conexión y compromiso con los estudiantes y familias del lugar.

Ha realizado una labor social de la mano con la educativa, lo que ayudó a lograr que los niños con los que trabajó pudieran visitar lugares que no conocían o imaginaban, como por ejemplo la playa o el cine. Además, logró desde lo pedagógico comprometer a la comunidad con el establecimiento, siempre ligándolo a las raíces y tradiciones. Tanto así que se hicieron conocidos por la Fiesta campesina de “San Francisco”, actividad que organizaba la comunidad escolar y las personas de los alrededores, generando recursos económicos para realizar mejoras destinadas a los estudiantes o para la comunidad del sector y aportando a la cultura y amor a su sector.

En la trayectoria del docente, también destaca como escritor del libro que recoge las diversas historias de la comuna.

¿Cómo nació la idea de escribir un libro?

El libro básicamente tiene su origen en programas radiales; comenzó como un proyecto radial que se emitía los días sábados y se hicieron a lo menos doce temporadas del programa. Cuando revisaba el material que se iba juntando, las experiencias que había en el lugar, se le da una estructura y al hacer esta estructura nace el texto Junto al fogón, con la visión y misión de hacer un aporte a la comunidad.

¿Por qué decidió llamar al libro “Junto al fogón”?

Es junto al fuego, a la fogata en la cocina campesina donde se da el diálogo, las historias, los mitos, las leyendas, todo se desarrolla en la cocina alrededor del fuego, y no es más que sacar una fotografía a la realidad del mundo rural, extraerla y colocar en un texto.

La estructura del libro va formando su propio relato que parte con el humo de los saludos, sigue con rojo vivo, finaliza en el enterrar el fuego que es tan típico del campo para conservar las brasas para que finalmente al otro día se vuelva a reunir nuevamente la tertulia junto al fuego.

¿En qué se basó para escribir el libro?

Es producto de un gran trabajo comunitario, hay una época en mi vida inicial, donde aún era estudiante de enseñanza media, que recorrí mucho los campos, aporté en misiones en ese tiempo, entonces visité muchos sectores, varios lugares, conviviendo con distintas personas y familias, recorriendo distintas geografías, desde los sectores arenosos hasta las altas cordilleras.

En otra época coordiné un programa a nivel provincial en ese entonces Ñuble, sobre todo al secano costero y eso incidió mucho porque fui conociendo distintas realidades, particularmente todas asociadas al mundo rural.

El mundo rural con el secano costero cosas muy en común, ejes temáticos comunes y en esos me fijé que efectivamente las historias eran el acervo cultural, y que en la comuna de Yungay si  no las plasmábamos o las dejábamos impresas lo más seguro era que se iban a perder con el pasar del tiempo.

¿Cómo recopiló la información?

Por vivencias que luego se fueron contando en el programa que tenía en la radio y estos fueron creando los respaldos, donde se ordenó la estructura y salió totalmente el libro, con una estructura que no es histórica, ya que no pretendo ser un historiador, sino que buscaba plasmar el acervo cultural, la riqueza de la tierra dejarla como una herencia a través del escrito.

¿Cree usted qué es importante Yungay y sus alrededores?

Todos los pueblos son importantes, ya que cada uno tiene historias y creo que es terrible cuando nosotros olvidamos esas historias, hoy donde los medios masivos, las redes sociales podrían causar la tentación de olvidar un poco el andar de nuestros ancestros.

Valorar la cultura, la riqueza, a mí en lo personal me encanta una frase que siempre decía Gabriela Mistral “toda cultura nace de la tierra”, en este pueblo, en su riqueza y su estructura lo que cada persona, incluyéndome, trata de hacer es un aporte, porque no sería bueno pensar que Yungay es una verdad absoluta y que es todo. El libro es una mirada que sin lugar a duda es hacer un aporte para que quede plasmada para las nuevas generaciones las tradiciones e historias de la comunidad yungayina, que los jóvenes puedan leer de tantas hermosas historias del pueblo.

¿Qué piensa usted de las tradiciones? ¿Cree que aún se conservan?

En el último tiempo se ha visto un cambio en las miradas, cuando uno ve regiones o lugares aledaños volviendo a las tradiciones de antaño, reencontrándose con cosas que se hacían antes.

El libro “Junto al fogón” ha dado un aporte a la comunidad para rescatar algunas tradiciones, por ejemplo la fiesta de San Francisco, la fiesta de San Juan, fiestas tan de la mano como san Francisco con la tierra, como expresión de la tierra pero que tenía un acervo muy arraigado porque el campesino se interpretaba vistiendo a la cruz, con todo lo que era un sentir religioso, que hoy en día se ha ido  perdiendo porque la religiosidad también se ha perdido, sin embargo la esencia creo que algo nos une con antaño y cuando rescatamos las tradiciones y las colocamos de manifiesto las desempolvamos como dice en alguna parte el libro

Hemos hecho igual un aporte a que las nuevas generaciones valoren el fondo más que la forma, el fondo de lo que permanecía y lo que nos sustenta como pueblo, hay una frase que dice “aquellos pueblos que reniegan de su historia, que no la conocen o la olvidan desaparecen en el tiempo” la idea es que no desaparezcamos como pueblo.

¿Ha pensado en escribir otro texto? ¿de qué tema trataría?

Hay un segundo libro que está listo, la verdad no hemos tenido la capacidad económica, ya que es muy costoso y difícil para uno capitalizar solo y financiar este tipo de proyectos, porque son un poco personales. Efectivamente este libro está prácticamente listo no es una continuidad del anterior, sino que será de ayuda creo que directamente para los colegios, porque viene con muchos pasos teatrales que pueden servir sin duda alguna para que también los niños puedan interpretar un arte tan bonito como lo es el teatro. Contiene un material de biografías de personajes históricos y finalmente una tercera parte que compone este nuevo texto es de guiones o libretos que pueden servir para actos.

¿Cree que el libro causó un impacto en la comunidad Yungayina?

Es difícil tener esa apreciación, creo que no se dan las instancias, valoramos tan poco lo que hacemos que quedas con la sensación de que si bien es cierto das un aporte, pero no se dan las instancias para cuantificar cuánto fue el aporte hacia la comunidad. Puede ser que, con el paso del tiempo, a lo mejor con los años, en los que uno ya no esté, exista una valorización distinta.Cuando hicimos el lanzamiento con mi familia hicimos un aporte

de textos a la municipalidad para que quedaran en la biblioteca pública, sin embargo uno pregunta y no hay de estos textos, entiendo que hay dos colegios en la comuna que tienen de estos libros y algunos particulares que los adquirieron y no habrían más, es por esto que creo que falta una política cultural que se haga cargo de este tipo de temas para que se mantenga el acervo cultural vigente o la memoria histórica de un pueblo.

¿Por qué en el libro colocó un apartado llamado “la marmita de la suerte” y a qué se refiere?

Eso tiene que ver con la estructura del texto, es una estructura que tiene que ver con su título “Junto al fogón” como ya lo había expresado antes, en el  humo de los saludos hacemos como el preámbulo a la introducción al texto en sí, luego ya que avanzamos en la lectura vamos indicando un poco todo lo que va sucediendo cuando uno está junto a ese fuego, cuando ya va encendiendo y deja de humear y ya está al rojo vivo cuando está en su máxima expresión y luego como va decantando hasta transformarse nuevamente a ese pulchen de cenizas.

Indudablemente en torno a esa conversación, a esa mitología, en ese diálogo hay cosas que también forman parte de este mundo rural y uno de esos mitos y tradiciones es que cuando llueve y aparece el arcoíris al final de este se encuentra enterrado una marmita de la suerte llena de oro y joyas; entonces cuando se hace el programa radial en la estructura que era la misma que la del libro, al final premiábamos a las personas que llamaban al programa a través de la famosa marmita de la suerte ya  que era un premio a través de la adivinanza, entonces podemos decir que  la adivinanzas era el arcoíris, y que  finalmente la gente al descubrir o al responder a la pregunta correctamente ganaba la marmita de la suerte.

El libro trae hermosas adivinanzas, que también están recopiladas, que son expresión genuina del sentir campesino. Por la adivinanza propiamente tal no solamente tiene ciencia popular porque son muy sabias, es la manera de plantear la interrogante o la disyuntiva para encontrar la solución, sino que además de eso le coloca picardía y por lo tanto esas adivinanzas que están ahí al final de la marmita de la suerte están llenas de esa picardía.

Luego de conocer a este gran docente de nuestra comuna que no solo ha tratado de inculcar valores y conocer nuestras raíces e historias a sus estudiantes, sino que también quiso aportar a toda la comunidad de Yungay.

En la llamada era de las comunicaciones, es bueno recuperar la identidad y trazar un norte común, aquel que nos transmiten en estos relatos en un trozo de historias

Que alguien como él se preocupe del rescate de tradiciones e historias que dejan huella es algo realmente fantástico, ya que mantiene viva la existencia del antiguo y nuevo valle templado recordando a las personas que ya no están pero que alguien se dio el trabajo de rescatarlas y traerlas a la memoria de hijos, nietos, bisnietos y de personas que quizá no tuvieron ningún nexo pero que tampoco conocían como era nuestro Yungay de antaño.

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