No te estreses, busca la felicidad

No te estreses, busca la felicidad

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Por: Maximiliano Andrés Padilla Moya

Diario El trueno, Colegio Particular Montessori (Talca)

Este año inicié la educación media. Un hermoso proceso, lleno de sueños y aspiraciones, sin embargo, surgió también una gran “preocupación”. Situación que sembraron tanto profesores, mis compañeros, mis padres; como la sociedad en general. Me preocupaba mucho mi promedio general, puesto que, el ahora “temido” NEM o promedio de los cuatro años de la educación media, influiría demasiado para ingresar a la universidad, es decir, en mi proyecto de vida en el futuro. En este sentido, mi mayor angustia sería no lograr lo que quería, tener un buen promedio, y así, no defraudar a mis padres.

Por eso, mis hábitos de estudio empezaron a cambiar, me esforzaba el doble para conseguir un buen resultado académico. Apenas llegaba a casa abría mis cuadernos y estudiaba, habían días en los que me exigía el triple, me desvelaba y cuando mi resultado no era el deseado me culpaba y me frustraba. Llegué al punto en la que cualquier salida, ya sea con amigos o con mi familia no eran opción y prefería seguir estudiando. No me daba cuenta de que esto era muy dañino, hasta que mis notas y autoestima, independiente del esfuerzo, bajaron; me sentía ansioso y comenzaron a aparecer mis primeras espinillas; mis ojeras se notaban a kilómetros de distancia. Fue en ese momento, cuando una situación me abrió los ojos, fue la gota de rebasó el vaso.

Me encontraba dormido sobre mi libro de historia cuando de lejos sentí que me llamaron por mi nombre, era el profesor. Estaba exhausto, aunque intenté retomar la clase no podía, mi cabeza pensaba una y otra vez en la prueba que tenía a la siguiente hora, a pesar de estudiar toda la noche no me sentía preparado para tener la nota que quería. La ansiedad no me dejaba en paz, mis pensamientos negativos llenaban mi cabeza, mis amigos me preguntaban: «¿qué te pasa? ¿Estás bien?», con la presión les respondí de mala forma, ellos se enojaron y me respondieron, quedé pasmado con su respuesta, ellos tenían claro lo que yo no, me ayudaron a superarlo.

Con el tiempo me fui dando cuenta de lo mal que estaba mi forma respecto a los estudios. Intenté cambiar mi metodología de trabajo por una que no me privara de mi tiempo libre, busqué ayuda en internet y comprendí que no era el único, de hecho es algo muy común, pero que no se debe normalizar.

Según la Primera Encuesta Nacional de Salud Mental Universitaria de Chile, auspiciada por Conicyt, en Chile el 44% de los estudiantes han recibido tratamiento sicológico, lo que demuestra una sociedad con una problemática que no es tomada tan en cuenta, con el pretexto de que el estudio y los trabajos son una responsabilidad que debe ser cumplida, como una exigencia inexcusable. ¿Será así nuestro futuro? Seguí buscando información, pero no encontré nada sobre estrés en estudiantes secundarios.

Por eso, le aconsejaría a la sociedad que tomaran consciencia de que, a pesar la de importancia de los estudios, debemos buscar y realizar lo que nos haga feliz. Si elegimos un camino, cualquiera que sea, debe ser porque realmente nos gusta. Nuestra profesión debe llenarnos personalmente, por eso, no debemos permitir que nuestros otras personas reflejen sus sueños en nosotros.

En conclusión, lo primordial es tener un equilibrio entre los estudios y momentos de ocio, si nuestra cabeza no funciona bien, los resultados no serán óptimos, podemos perder a la gente que queremos y nuestra confianza por una nota. Hay muchos tipos de inteligencia y al sólo centrarse en un área estamos dejando quizá cosas importantísimas atrás, debemos ser personas integrales.

 

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