Por: Bastián Ruiz Silva
Diario Los Nuevos Diablos Rojos, Liceo de Hombres de Antofagasta Mario Bahamonde (Antofagasta).
Hace pocos días escuché una descripción de Antofagasta, que es una ciudad de suelo rocoso, desértico y de aire con porcentajes de contaminación muy elevados. Con esas características comencé a reflexionar sobre los lugares naturales que podemos visitar que no sean solo playas y no sé me ocurría ningún otro, hasta que recordé un lugar que está en las afueras de la ciudad: el humedal La Chimba. Un lugar con abundante flora y fauna, que es muy positivo para la ciudad.
Antiguamente el humedal era muy frondoso y con variadas especies que tenían sus propios ecosistemas lejos de la civilización y desconocido para la gente, hasta que después de un tiempo se empezó a deteriorar. Todo debido a una publicación en redes sociales sobre la presencia de conejos silvestres, lo que motivó a que un gran número de personas visitaran el área, pero al hacerlo aplastaban los matorrales, arbustos y botaban desechos, llegando así a convertir este valioso lugar en uno en el que abundan los desperdicios comunes como papeles, botellas vacías de alcohol, colillas de cigarros y otros un tanto exóticos como luces navideñas, focos de autos o ropa, entre otros elementos.
Esta irresponsabilidad dio como resultado un 40% de reducción de la capa vegetal del humedal en solo semanas. Alarmados por esta situación, la Fundación Kennedy y Fuerza Ecológica, con la ayuda de algunos voluntarios tomaron sus propias medidas de limpieza, extrayendo la basura que se encontraba en el lugar y desmalezando la parte seca. También instalaron letreros de advertencia para fomentar la conservación del humedal (los que fueron destruidos en horas) y para que no alimentaran a los animales que habitaban allí. Ellos esperan que este lugar sea nombrado Reserva Natural Municipal y de esta forma protegerlo. Así nuestro bello humedal volverá a ser lo que era antes.
Estoy de acuerdo con ellos y considero que al ser declarado reserva natural, aportará de alguna forma al desarrollo como ciudadanos en el ámbito de limpieza y conservación de la flora y fauna de nuestra hermosa región. Al hacerlo también mejorará la calidad de vida, podremos contar con aire más puro y educar en la falta de cultura que trae como consecuencia la contaminación.
Tenemos el deber como antofagastinos de fomentar la limpieza de nuestra ciudad y protegerla para que las futuras generaciones puedan ver estos lugares como nosotros lo vemos hoy en día. Eso sí, será un arduo trabajo, ya que uno de los problemas que afrontamos como ciudadanos, es la poca conciencia que tenemos de la limpieza, pero una vez que nos demos cuenta de nuestros errores podremos cambiarlos.
Por eso la invitación es a que fomenten la conservación y la protección del humedal La Chimba, estoy seguro de que al hacerlo estaremos cuidando y protegiendo lo que es nuestro.





















