En el último seminario convocado en nuestra región por la Cámara Chilena de la Construcción, denominado, “La Serena – Coquimbo: la ciudad que queremos” volvió a reflotar el concepto de ciudades inteligentes, término bastante manoseado últimamente, la verdad es que a juicio personal, pienso que una urbe inteligente no será así, por el sólo hecho de llamarla o acordarlo.
Se debe realizar un cambio desde el corazón mismo de la ciudad. Es decir, es fundamental incorporar la acción por sobre la palabra en materias a superar como la congestión vial, el sistema de transporte público, los espacios comunitarios, entre otras problemáticas reales y cotidianas.
Sólo bajo los parámetros de acciones decisivas para alcanzar objetivos bien planificados que trasciendan el exclusivo dominio del discurso lograremos transformar la conurbación La Serena – Coquimbo en una ciudad realmente inteligente, autosustentable y con proyección al futuro.
Martina Silva Campusano




















