Señor Director:
Revisando los resultados de la prueba Simce del año pasado, me encontré con la sorpresa, de que no solo mide conocimientos, también entrega resultados de desarrollo personal y social, en áreas como autoestima académica, equidad de género, hábitos de vida saludable o clima de convivencia social.
En mi escuela, algunos de estos índices han bajado respecto a pruebas anteriores. Estos resultados, no me sorprenden tanto, ya que veo algunas situaciones que pueden incidir en esto; como el estar muchas horas en un espacio cerrado o escuchar a muchos compañeros y compañeras con baja autoestima por sus capacidades académicas.
A raíz de esto, creo que se hace cada vez más necesario educar la empatía. Parece que la educación sólo se centrara en competir, aprender y lograr metas.
Necesitamos ser atendidos y entendidos, enriquecer nuestra autoestima y confianza y desarrollar habilidades sociales.
Es tiempo de partir de cero.
Bastián Haro




















