La migración actualmente es algo que afecta a todos los países en el mundo, miles de personas se ven obligadas a dejar sus lugares de residencia, ya sea porque huyen de conflictos de sus países o porque buscan una mejor calidad de vida para ellos y sus familias.
La RAE define este término como “Desplazamiento de una persona o de un grupo de personas, bien a través de una frontera internacional, o dentro del territorio de un Estado”. Este proceso se realiza desde miles de años, siendo una tradición proveniente de los primeros seres humanos en poblar la Tierra.
Chile no ha quedado exento de esto y desde el año 2000 aproximadamente ha aumentado la población extranjera que ingresa al país, lo cual ha traído consigo varias controversias, si bien los extranjeros son un aporte para el desarrollo humano y cultural del país, muchos aún dudan de esto, respaldando sus opiniones en prejuicios, tales como la superioridad de la raza chilena o la menor posibilidad de encontrar empleo al existir más demanda.
Lo que no logran entender son los motivos por los cuales los extranjeros tienen que dejar sus hogares y a sus familias, para aventurarse a lugares lejanos y desconocidos, solo para obtener una oportunidad de mejor vida y un nuevo comienzo.
En los derechos humanos la capacidad de salir de un territorio y de un país es de y para todos, por lo que los migrantes son respaldados y protegidos por ellos. En Chile, el primer cuestionamiento se hace al ver de qué país proviene y consecutivo a esto, si son o no un aporte a Chile. Al analizar con detención, esto se puede considerar discriminación hacia estas personas.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) muestran que, en su mayoría, las personas extranjeras la conforman la comunidad venezolana, seguido por la peruana y la haitiana. En base a registros del Departamento de Extranjería y Migración (DEM), se puede observar que entre las solicitudes de refugio y las que se otorgan hay una gran diferencia, entregando solo el 14% de todas las que fueron pedidas. Siguiendo con el dato anterior cabe destacar que muchos de los que ingresan a nuestro país, son profesionales altamente calificados, donde incluso existen casos de doctorados y magíster, a los cuales no les resulta fácil ingresar al campo laboral chileno.
El fenómeno migratorio ha adquirido proporciones dantescas, siendo comparado con el éxodo bíblico, el cual representa unos de los primeros vestigios de desplazamiento humano. Al igual que los hebreos, hoy en día miles de personas huyen de guerras, de problemas sociales o para poder tener una mejor situación económica, principalmente, ya que la economía chilena se encuentra relativamente estable.
La sociedad chilena está evolucionando y comienzan a ver a los extranjeros como un real aporte a la cultura del país, ya que los migrantes se han posicionado en diversas fuentes laborales, ocupando plazas que los chilenos ya no quieren ocupar. También han encantado al público con su energía y cultura, la cual se mezcla con la criolla y da paso a un nuevo Chile y a una nueva cultura de empatía.



















