Uno de los paseos públicos de mayor importancia de Ovalle y eje vial central de nuestra ciudad, es la Alameda Ariztía, lugar de constante tránsito vehicular y peatonal, por años, un lugar apagado y descuidado, que en este último periodo ha tenido auge en lo concerniente al embellecimiento de este espacio público; en este plan, un gran impacto causó en la ciudadanía la remodelación del “Espejo de Agua”, que gracias a este nuevo diseño, se convirtió en un hipnótico juego de aguas danzantes y luces de colores cambiantes, además de un equipo de música que funciona gran parte del día, el cual da un ambiente de relajación y de paz a todo el lugar.
Cuando el Espejo de Agua fue reinaugurado, la ciudad tomo otro tono; el 26 de agosto del año 2016, el grupo musical Los Jaivas participó en el evento que le dio la bienvenida a este hermoso lugar, y la familia pudo admirar dicho espacio y se hizo conciencia de la necesidad de embellecer y recuperar estos tradicionales lugares de la ciudad.
Dentro de las características más destacadas de esta fuente, tenemos el que posee un sistema computacional que se encarga de coordinar las velocidades y altura del agua. Además se instaló una reja perimetral para evitar el ingreso de personas a la pileta, tanto por el cuidado de los equipos, como también para proteger la integridad de las personas, ya que el agua, frecuentemente, se expone a productos químicos. Además en el futuro se implementarán juegos infantiles, escaños y máquinas de ejercicios, un proyecto de iluminación y el desplazamiento y construcción del monumento de Pedro Enrique Alfonso Barrios.
La ciudadanía se ha mostrado muy encantada con este lugar y con ello exige que la ciudad invierta fondos, en ampliar el abanico de lugares donde la familia pueda reunirse; algunas opiniones destacan que al salir caminando o en vehículo al centro o al colegio, ven el Espejo de Agua deleitando a las personas con su espectáculo, y les gusta saber que el espejo de agua está cumpliendo su función de manera asombrosa.
Las personas que están en los bancos cercanos a la fuente se ven satisfechas por esta atracción turística, ya que por un intervalo de más de 60 años la fuente no había recibido ningún cambio o mejora” menciona un estudiante de la ciudad; por otro lado los ciudadanos plantean que “Este cambio fue de suma importancia, porque la alameda estaba muy solitaria, pero ahora está muy bien, además se ve precioso, ya que antes estaba muy descuidada pero ahora está lindo. Quedó bien, ojalá que eso siga para siempre y lo cuiden”; o bien que “fue excelente, debido a que años atrás este lugar era prácticamente un sitio baldío donde se juntaban delincuentes, gente a pedir plata o mendigos a dormir, y ahora cambió enormemente para un lugar que está lleno de gente, niños y parejas, y se ve muy bien, y yo que he estado en distintas ciudades puedo ver que destaca mucho por este tipo de cosas”.
Al finalizar, este lugar perfectamente puede ser parte de los atractivos de la ciudad y así queda de manifiesto en los turistas que arriban a la ciudad, ya que les llamó la atención los efectos del agua, los diseños, y el espectáculo de luces. Lo más emblemático de Ovalle eran las palomas de la plaza, pero con el Espejo de Agua, le da otra cara, más moderna, atractiva, fresca, todo esto hace que sea relajante al quedarse mirando el agua o en la noche los efectos de luces mientras se escucha la música.
Aunque esta fuente es un gran avance para la ciudad y mejora el aspecto de ella, hay algunas cosas que deberían mejorar, por ejemplo, que se recuperen nuevos espacios públicos y que incluso se pueda instaurar un circuito de lugares renovados para el visitante y el ciudadano común, así nos quede la sensación de vivir en un lugar que nos enorgullezca y permita referirnos a lo bella de nuestra ciudad; solo esperar que este proyecto sea el inicio de nuevas mejoras públicas para nuestra urbe y no solamente un oasis en el desierto de esta comuna que necesita que sus autoridades atiendan la necesidad de esparcimiento de sus habitantes.


















