Este proyecto minero portuario Dominga se ubicará en la Comuna de La Higuera (Región de Coquimbo) y es propiedad de la compañía Andes Iron, que tiene como objetivo extraer hierro y cobre, con una inversión de US $2.500 millones.
Autor: Aldo Railef Villanueva
La Gazzetta Della Scuola, Scuola Italiana Alcide De Gasperi
Dominga es un proyecto minero y portuario que se piensa construir en la comuna de La Higuera, al norte de la Región de Coquimbo. Comprenderá dos minas a tajo abierto para la extracción de hierro y cobre, y un puerto de embarque en Totoralillo Norte. Y actualmente se encuentra en proceso de apelar a instancias judiciales.
Es propiedad de la sociedad Andes Iron, y contempla la producción anual de 12.000.000 de toneladas de concentrado de hierro y 150.000 toneladas de concentrado de cobre, su construcción contará con la creación de 10.000 empleos y 1.450 una vez en operación. Su inversión es de 2.500 millones de dólares y asegura una vida útil de 26 años y 6 meses. El Sistema Interconectado Central (SIC) será el responsable de la energía eléctrica del Proyecto.
El proyecto afirma que su propuesta medioambiental responde a los más altos estándares vigentes, además de ser uno de los primeros proyectos en evaluación que alcanza un balance positivo de biodiversidad al aplicar la Guía para la Compensación Óptima.
Una iniciativa polémica
El proyecto Dominga comenzó a tropezar con sus primeros obstáculos en marzo de este año, cuando habitantes de diversos sectores de la Región de Coquimbo se reunieron al frente de la Intendencia, para manifestar su posición respecto del tema mientras se reunía la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, integrada por los seremis y directores de servicios públicos con competencia en materia ambiental, más el Intendente Claudio Ibáñez, para analizar y votar la resolución de calificación ambiental (RCA) del proyecto.
Asimismo, grupos medioambientales expresaron que el Proyecto causaría daños irreparables, ya que se instalaría a 30 kilómetros aproximadamente de la Reserva Nacional de Pingüinos de Humboldt en Punta Choros.
Ese 9 de marzo, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, rechazó la resolución de calificación ambiental (RCA) del proyecto, con 6 votos a favor y 6 en contra, desbalanceado por el presidente de la comisión, el intendente Claudio Ibáñez.
La autoridad regional agrega que “la proposición que hace en términos ambientales de compensación o reparación no son apropiadas ni suficientes para asegurar, como es debido, el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación”.
Posteriormente, el 21 de agosto, el Comité de Ministros, conformado por los Ministros de Salud (Carmen Castillo), de Agricultura (Carlos Furche), de Energía (Andrés Rebolledo), de Minería (Aurora Williams) y de Medio Ambiente (Marcelo Mena), rechazó el Proyecto con una votación de tres contra dos; Agricultura, Salud y Medio Ambiente contra Minería y Energía.
El rechazo se basa en el hecho de la falta de preocupación y soluciones para los efectos que generaría el proyecto, además de los severos daños que provocaría en el ecosistema de la región, incluyendo la Reserva Nacional del Pingüino de Humboldt.
Quiebre en el Gobierno
El Ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, dijo en una conferencia de prensa “el proyecto presenta deficiente información de la línea base e insuficiencias en sus medidas de mitigación, compensación y reparación. […] No se hace cargo de manera adecuada de los eventuales impactos significativos al medio ambiente y la salud de las personas; en particular en temas como calidad de aire, contaminación lumínica, ruido, riesgo de accidentes y derrames en la operación portuaria”.
Al referirse al daño medio ambiental, agregó “el impacto que podría generar en la flora y fauna de una zona ecológica única en el mundo donde –entre otras cosas- habitan el 80% de la población mundial del Pingüino de Humboldt y otras especies emblemáticas, como ballenas y chungungos.” […] “Como Ministro de Medio Ambiente creo firmemente en el desarrollo, pero esto no puede ser a costa del patrimonio ambiental ni causar riesgos a la salud de las personas; más aún en zonas de valores ecológicos únicos en el mundo”. Finalmente, el Ministro declaró “No estamos en contra del desarrollo ni de los proyectos que son necesarios para el crecimiento del país, pero éstos deben responder adecuadamente a los impactos que pueden generar”.
La discusión sobre el proyecto causó roces entre la Presidenta Bachelet y la Comisión de ministros votantes, con los ministros de Economía (Luis Felipe Céspedes) y de Hacienda (Rodrigo Valdés), hasta el punto que éstos dos últimos, junto al ex subsecretario de Hacienda (Alejandro Micco), renunciaron sus cargos por desencuentros con la mandataria al respecto del rechazo del proyecto Dominga, evidenciando una fuerte polarización, no sólo entre la población chilena, si no también, en el mismo Gobierno.
Posterior a la decisión de la votación, el Ministro de Hacienda señaló que “algunos no tenían el crecimiento económico entre sus prioridades”. Éste hecho llevó a la Presidenta a apoyar la decisión de la votación.
La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, se refirió al asunto, diciendo “Chile necesita que crezcamos, necesitamos que la economía crezca, pero necesitamos que el crecimiento vaya de la mano del cuidado del medio ambiente, y hablaba de economía verde y de economía azul porque hay quienes creen que si uno se preocupa del medioambiente la economía no puede seguir creciendo, y sí puede, sólo hay que ponerse otros anteojos y mirar las cosas de otra manera”.
La salida de los dos ex Ministros y el ex subsecretario, fue confirmada el 31 de Agosto. Valdés dijo “he presentado mi renuncia a su excelencia, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, y ella ha aceptado esta renuncia.” […] “Una serie de consideraciones impide que pueda continuar en mi rol como Ministro de Hacienda”.
Actualmente, Andes Iron tiene la posibilidad de apelar a la justicia, para buscar otra posibilidad de llevar a cabo su proyecto, según el mismo Marcelo Mena, quien indicó “los reclamantes pueden recurrir al Tribunal Ambiental si quedaron insatisfechos” y si vuelve a ser rechazada, tienen como última oportunidad apelar a la Corte Suprema.
Pro y contra
La propuesta económica del Proyecto Dominga resulta atractiva para mucha gente, debido a su alta creación de empleos y alta demanda de sus productos en el mercado internacional. Contaría con un aproximado de 10.000 puestos de trabajo en la construcción e instalación del proyecto, que podría durar un máximo de 3 años y 1.450 durante los 26 años que duraría su explotación, según explica un experimentado trabajador de proyectos de construcción de minas, Aldo Railef Córdova.
Por otra parte, los efectos que provocaría en el ecosistema serían graves y numerosos. Según Railef, el mero hecho de cavar las minas a tajo abierto, alejaría y afectaría mucha flora y fauna, además del tránsito de vehículos, humanos, contaminación de tierra y aire, desechos de sustancias químicas, ruido, etc. Cabe mencionar que por parte del mar, el tráfico de barcos mercantes perjudicaría el ecosistema marino, incluyendo la Corriente de Humboldt, y la devolución de sal (producto de la desalinización del agua) al mar altera las condiciones de éste, afectando a su vez a los seres vivos que habiten allí.
Un especialista en Ciencias Sociales, Evans Muga, ratifica que en el mar, la Corriente de Humboldt se verá comprometida por el tránsito de barcos mercantes, debido a que cerca del puerto de embarque, se encuentra a 30 kilómetros aproximadamente de la Reserva Nacional del Pingüino de Humboldt, en Punta Choros, donde se concentra mucha diversidad de flora y fauna. Además, indica que la Comuna de la Higuera ya tiene historia minera y que realizar otro proyecto minero, desgastaría mucho la zona.





















