A un año de su creación sigue dando ritmo a las marchas del Colegio Santa María de La Ligua.
Autora: Fabiana Bettina Tapia Ahumada
Diario La Paloma Mensajera, Colegio Santa María (La Ligua)
La Banda de Guerra del Colegio Santa María de La Ligua comenzó a principios del año 2016, con la participación de estudiantes de quinto básico a tercero medio, del mismo establecimiento. Desde su creación ha rendido frutos gracias a sus integrantes y a la constante instrucción de los profesores Freddy Valencia Aceituno y Gregorio Moraga; marinos retirados quienes eran partícipes de la Banda de Guerra La Esmeralda.
Estos docentes de manera individual han viajado alrededor del mundo acrecentando sus habilidades. Posteriormente tras haber trabajado un par de años juntos, se han visto favorecidos para crear como proyecto esta banda, que se caracteriza por su destreza y disciplina.
Inicialmente no había base de apoyo para comenzar con este proyecto-taller, por lo cual cada día de rendimiento patriota en el que se desfilase, las alumnas debían de marchar con el acompañamiento musical de otros colegios de la zona.
Así es que los profesores ya nombrados, al saber que el colegio femenino no contaba con una banda instrumental de guerra, dieron paso a la motivación rentando de manera propia una cierta cantidad de instrumentos musicales y seleccionando a estudiantes con más destreza rítmica. Posteriormente las autoridades de la institución notaron el potencial de las estudiantes, mostrando mayor interés por conseguir más instrumentos de la misma índole.
El periodo de 2016, en el que comenzó este proyecto tuvo gran importancia para toda la comunidad educativa, puesto que fue el primer año en el que sus alumnas desfilaban con una banda de guerra propia. El 21 de mayo de ese mismo periodo, ésta destacó de manera trascendente al momento de mostrar habilidades ante las autoridades de La Ligua, siendo que se había formado hacía tan solo dos meses y teniendo 20 días de preparación.
Aprender a tocar el instrumento asignado de manera adecuada es realmente primordial; a las estudiantes se les exige bastante preparación, por lo que las ganas empleadas en el aprender influye en gran magnitud. Dando hasta dos ensayos por semana, las alumnas se esmeran en dar lo mejor de ellas mismas, lo que afortunadamente, tanto para sus monitores como para las integrantes del taller de banda, se ha tornado en su mayoría con facilidad, es por esto que los profesores se han enfocado en lo bien que se ha avanzado hasta ahora y como seguirá siendo futuramente.
Tal como ha dicho el “profe Gollo”, nombre que las estudiantes dan al docente Moraga, “las niñas son muy aplicadas y no hay que esforzarse mucho para enseñarles, tengo harta experiencia en eso. Aquí hay harto talento.”
Desde entonces el trabajo de preparación no ha cesado, sus practicantes, hasta el día de hoy ensayan en un periodo general de dos horas, durante los días jueves de todas las semanas; por otro lado cuando están próximas a algún evento de gran importancia, aumentan su capacidad a un tiempo de cuatro horas durante los días martes y jueves.
Así es como progresivamente las integrantes han sobresalido y ascendido a ser partícipes de un destacado encuentro de bandas en la ciudad de Puerto Montt, donde nuevamente han predominado, esta vez frente a otros competidores. Luego del encuentro, la jefa de UTP del colegio, Isabel Luan, asegura sentirse “orgullosa por las alumnas que participan y por el empeño que ha puesto en su presentación tan disciplinada. Se nota mucho la identificación del colegio y eso enorgullece a cada uno de los miembros del establecimiento”.
Asimismo varias de las participantes, se sienten “honradas, porque representamos al colegio, somos la cara, sentimos emoción y nervios antes de salir a presentarnos”. Entre ellas se encuentra Paz Mondaca, alumna de primero medio, quien apoya a su equipo tocando lira, dice después de la hazaña que “es una linda experiencia, demuestra el buen trato que nos dan en el colegio, siempre se nos destaca por el orden y la disciplina que se ve reflejado. Es algo súper grato porque aparte de desfiles estamos participando en campeonatos y a veces se nos solicita tocar en ciertas ocasiones especiales”. También Catalina Caniguante asegura luego de la nueva experiencia el “haber conocido gente muy buena” y que “es divertido estar en banda”.
La institución está realmente complacida de ser parte de las aproximadamente 6 bandas de guerra femeninas, que actualmente se cuentan a nivel nacional. Colegio Santa María cuenta con 60 participantes, de las cuales 46 son titulares y las 14 restantes son aprendices de los cursos más pequeños.
Dentro de la nómina de este año está Francisca Urbina, quien relata su reciente experiencia, diciendo que “antes de que ingresar pensaba que iba a ser aburrido por el tema de disciplina, además notaba pesados a los profesores. Pero al momento de entrar a la banda una se da cuenta de que si le gustan las cosas ya no son difíciles, sino que pasan a ser divertidas. Los profesores hacen todo más didáctico”.
Con el propósito de desarrollar nuevas habilidades, en marzo del actual año, se comenzó a trabajar con un orfeón como acompañamiento a los instrumentos de percusión. Hay un total aproximado de 15 a 20 alumnas partícipes en este nuevo proyecto y tocan diversos instrumentos de viento, tales son clarines y saxofones.
Freddy Valencia, dice que “a pesar de todo, se requiere de más horas de ensayo e instrumentos, por lo que se planea hacer un proyecto para recaudar fondos y comprar más clarines, y así poder explayarse en lo que refiere a orfeón”.
Hablando en representación de la mayoría de las integrantes de banda, Francisca Urbina dice: “Nos agrada hacer lo nuestro, que es estar en banda, y si nos gusta lo que hacemos, esto seguirá manteniéndose bacán y seguiremos logrando cosas como hemos hecho hasta ahora. En muy poco tiempo hemos hecho mucho y estoy segura de que en un tiempo más, seguiremos triunfando”, dice Francisca concluyendo su opinión.





















