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Nicolás Bazaes, un joven liguano, señala que para lograr las metas solo se requiere de esfuerzo: «(…)le sigo demostrando a la gente que a pesar de que me falten los brazos, logro las cosas igual”.

Nació sin antebrazos, pero eso no es ningún impedimento para Nicolás, quien es un joven que no tiene límites en cuanto a su discapacidad, es más, a estas alturas su falta parcial de articulaciones ya no debiese ser llamada como tal y la razón es que este joven ha sabido llevar su vida al máximo siendo reconocido nacional e internacionalmente por ser jugador de TAP o Tenis Adaptado de Pie, gracias a esto y a su increíble actitud se ha convertido en un ejemplo latente para muchos.

El liguano Nicolás Patricio Basaez Céspedes nació con una anomalía genética que le ha causado una parcial ausencia de extremidades, debido a esta cualidad es que desde pequeño se le había establecido qué es lo que podía hacer y qué no, con tal de protegerle. Pero este modelo de vida no iba para el joven Nicolás, quien gracias al apoyo de padres y conocidos no ha hecho menos que dejar boquiabiertos a todos quienes le ven jugar tenis.

Él estudió en el colegio Domingo Ortiz de Rozas de La Ligua como cualquier otro chiquillo, fue un hito sorprendente para sus compañeros del Colegio Domingo Ortiz de Rosas el verlo en todo lo que implicó su preparación y lo bien que se manejaba con la raqueta y pelota. Hoy a sus 25 años ejerce su vida titulado como preparador físico, siendo poseedor de varios premios de competencias deportivas y de un alto puesto en el ranking de TAP. El alto rango con el que cuenta hoy no es para menor siendo que practica este deporte desde que tenía tan solo 7 años de edad.

¿En qué momento de su niñez  comenzó su pasión por este deporte y por qué?

“No sé, desde chico me gustó hacer todos los deportes, especialmente los que más me costaban”.

Nicolás comenzó con esta actividad gracias un taller extracurricular que se desarrollaba en el Colegio D.O.R. donde el soporte de su madre fue vital para contrarrestar las opiniones erróneas de los demás; fue de esta que dejó al descubierto su gran dote para el deporte.

 Como se puede presenciar en el suceso anterior, sus padres han sido un apoyo fundamental y persistente a lo largo de su vida, ya que fueron quienes su “apoyo base” llevándolo a cesiones de Teletón durante varios años consecutivos. Sus progenitores lo incentivaron en toda oportunidad bajo la constante indicación de “tienes que seguir” que le dirigían a su hijo cada vez que se deprimía. Nicolás de una manera reiterada ha manifestado que su padre, quien anteriormente era atleta tuvo gran atribución en lo que implicaba los entrenamientos de su hijo.

¿Cómo fue cuando comenzó a asistir a taller de tenis?

“Bueno, al principio no querían que yo jugara tenis, porque me podía hacer daño… cosas así. O porque,tal vez me podría frustrar por que no iba a poder hacerlo, pero después me dejaron jugar y cambiaron todo, la forma de ver. Yo podía hacer todo”.

Nicolás se mantenía siempre optimista y nunca se dio por vencido al tiempo de las primeras prácticas; incluso cuando era subestimado y le decían “no puedes”, él tomaba como un reto las malas críticas y perpetuamente terminaba exponiendo con gran entusiasmo sus capacidades y rompiendo los esquemas de las incrédulas muchedumbres, tal como hace en la actualidad.

Según el joven, tardó “más o menos un año” en dominar el juego, un tiempo relativamente corto si se dispone a especular en muchachos que no tienen discapacidad física de ningún tipo y aun así no hacen más que estar frente a las pantallas de sus aparatos electrónicos; en un año todavía no sabrían tomar de manera correcta la raqueta.

De esta manera y con la mente constantemente fija en sus objetivos terminó sus estudios graduándose de la Universidad Santo Tomás de Viña del Mar, acontecimiento importante para el área laboral que desempeña últimamente; desde hace ya dos años cumple con su carrera de preparador físico enseñando tenis a jóvenes “con capacidades diferentes”, agregando un taller que realiza a tres niños con síndrome de Down y la realización de clases particulares.

¿Gracias a que factor ha decidido comenzar a hacer clases?

“Lo principal fue que hice la práctica en la universidad con un niñito que tenía síndrome de Down, desde ahí me quedó gustando el área y decidí ayudar a los niños e ir enseñándoles cosas nuevas”.

Nicolás no usa ningún tipo de nómina para seleccionar a sus aprendices, ya que él mismo ha manifestado que “enseño al que le interese y le guste ir a las clases”.

A pesar de sus labores vigentes también señaló que le agradaba la idea de que futuramente pudiese realizar talleres deportivos en colegios cercanos, como al que él asistía de pequeño, el cual dejó de funcionar, ya que “solo estuvo por un par de años”.

¿Tiene alguna meta o motivación latente en su vida diaria?

“En este momento, llegar a estar entre uno de los cinco lugares del mundo, porque en este momento soy el número diez y el número dos de Chile”.

Nicolás bien sabe que ser parte de los cinco mejores jugadores de TAP no es un sueño menor, deberá trabajar arduamente para conseguir dejar aún más alto su nombre y a un país que anhela verlo triunfante, lo cual es muy posible que suceda gracias a su perseverancia y las ganas puestas en lograr aquello.

OTRAS PASIONES

“Todo lo que tenga que ver con deporte extremo llama mi atención”

A pesar de que Nicolás es una persona perseverante en cuanto a sus metas referentes a tenis, hay algo más que enciende su día a día y esos son los deportes de una índole más abrupta ( como voleibol, hándbol y futbol) y otros considerados extremos, un ejemplo es el esquí y snowboard. Sin embargo una de los objetos deportivos que más le gustan son los automóviles.

¿Qué es lo que más le gusta de los autos?

“Los motores, correr… la velocidad”.

Aunque pueda resultar algo repentino el cambio de gustos entre una cancha de tenis a un vehículo a toda velocidad, la adrenalina del “correr en auto” es algo trascendental para este joven, y dice que en reiteradas ocasiones ha sido partícipe de carreras automotrices que involucran circuitos dentro de La Ligua. Un hobbie lleno de obstáculos y dificultades es lo que enciende la pasión de Nicolás, y no contradice cuando refiere que así demuestra su potencial frente a diversas actividades.

ENCUENTRO CON FERNANDO GONZALES

Sin duda dentro de sus experiencias más memorables se contabiliza el momento en el que Fernando Gonzales, el famoso jugador de tenis, lo apadrinó luego de haber visto sus dotes dentro de la cancha. González ha sido alguien que ha marcado un gran impacto en la vida de Nicolás, ya que este lo acompañó durante su desarrollo como deportista e inclusive en la Teletón; un instante significativo para el joven tenista, ya que fue en este punto que Fernando le regaló una de sus primeras raquetas, acompañado de un gran incentivo emocional que lo ayudaría a lograr con mayor afán sus cometidos.

UN APOYO MÁS

Dice que nada le es imposible a pesar de su condición, él mismo se autodefine como “una persona luchadora, perseverante, que sigue sus sueños y que es feliz con lo que tiene”.  A pesar de esto dice que puede tener aún más en la vida, algo muy verídico si se repara en el hecho más reciente; se ha convertido en padre de un saludable varón, Armando. Según él “ha sido una experiencia bonita”, ya que pensaba que nunca lograría contar con tal bendición, (“es difícil para mí”). Este hito ha tenido una gran relevancia, ya que tiene una nueva razón para incorporar más hazañas a la lista, “darle ánimos a mi hijito, cuando crezca decirle que todo se puede, no importa cuánto cueste”. Enternecido confiesa que una de las cosas que más le gusta de ser padre es el “pensar en lo pequeños que son los niños” y “el desarrollo que va mostrando; sus gestos y las cosas que hace cuando se ríe”

¿Cree que su hijo herede su gusto por los deportes?

“Yo creo que sí, porque por lo general viene de familia; mi papá era atleta, a mi me gustaban los deportes, así que yo creo que va a seguir mi camino.”

Muy por el contrario de lo que la sociedad tiende a pensar de las personas con alguna discapacidad física, Nicolás manifiesta que no ha tenido inconveniente o “traba” respecto a los momentos de cuidados que requiere su hijo. Cuando el tiempo se lo permite, Nicolás hace de sus labores de padre sin dificultad alguna. Juega y disfruta de estar con su guagua como cualquier otro padre lo haría, siempre cauteloso de si algo le pasase a la criatura. Sin lugar a dudas el pequeño Armando se verá inculcado en un favorable futuro si consideramos el andamio y astucia de su padre.

¿Por qué cree que las personas se sorprenden tanto al ver todo lo que puede hacer, a pesar de su falta de articulaciones?

“Yo creo que es porque no me doy por vencido, y le sigo demostrando a la gente que a pesar de que me falten los brazos, logro las cosas igual”.

Motivado como solo pocos logran hacerlo, Nicolás aprecia lo que la vida le ofrece. El superar sus propias metas ha sido desde hace tiempo una de las habilidades por las que se le conoce, convirtiéndolo por esta razón en un ejemplo a seguir para muchos niños, jóvenes y adultos.

Después de todo lo que ha vivido ¿Ha hecho alguna charla motivacional a los más jóvenes?

“Sí, estuve en un colegio hace un par de años atrás”

Así refiere a los alumnos de enseñanza media de un colegio de Calera. Manifestó que el hacer la charla había sido “una bonita experiencia, porque había demasiada  gente, hartos se pusieron a llorar. Fue muy lindo y emotivo”. Ya podría tenerse en mente a los muchachos aplaudiendo conmocionados por una historia de superación y éxito. A pesar de esto dice no haber vuelto a hacer esta clase de charlas debido a que “no lo han pedido” y por otra parte porque ha estado preocupado de sus clases y entrenamientos, por lo tanto no ha tenido tiempo. Sin embargo, comentó que si dispusiera de más tiempo estaría dispuesto a hacer más charlas motivacionales, ya que es un buen ejemplo de incitación a lo que es enfrentar la vida independientemente de los obstáculos que se puedan hallar en esta.

 Él espera que esto, así como todas sus experiencias sirvan de aliento a las próximas generaciones, y a los jóvenes que se sienten perdidos para que así se le vean el lado positivo a la vida y se planteen que lo que pretenden para su futuro lo pueden lograr si quieren y esfuerzan por ello.

Así es como Nicolás Bazaes desempeña su día a día siendo sinónimo de lucha, perseverancia y fortaleza, siendo sus padres, hijo y pareja los pilares fundamentales de apoyo, ya sea en el área deportiva, laboral o cotidiano. A pesar de que han sido él y sus acciones los factores que lo han puesto como uno de los mejores deportistas TAP, es importante el contabilizar todo el respaldo que ha tenido por parte de sus seres queridos. Demuestra a la sociedad que en su proceder no hay ningún impedimento para que se pueda desenvolver a diario con normalidad. Claramente Nicolás es un gran ejemplo de constancia voluntad al demostrar que no obstáculos para seguir surgiendo con total asiduidad, contradiciendo de manera firme a la mayoría de la gente que piensa que el tener alguna discapacidad física marca una especie de “fin del mundo” para quien la posee, cuando en verdad, el único límite para pisotear los propósitos es el sentimiento de “no poder”.

Autora: Catalina Angélica Ordenes Parra

Diario La Paloma Mensajera, Colegio Santa María (La Ligua)

 

 

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