Comercio ambulante: trabajo es trabajo

Comercio ambulante: trabajo es trabajo

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Autor: Jaime Sanhueza Fuentes.

Diario Copihue y Piñón, Liceo Camilo Henríquez (Temuco)

La típica frase que utilizan algunos araucanos: “Prefiero que estén vendiendo a que anden robando”. Es uno de los pensamientos que hacen mal vistos a los vendedores ambulantes, se les trata a la gran mayoría como delincuentes, que no tenían dinero y no querían volver a prisión. Aunque hay casos en que los que venden eran convictos, pero no les dieron trabajo y requerían llevar dinero a sus hogares por lo que recurrieron al comercio ambulante y los otros que no tienen nada que ver con un delito, pero de todas maneras se les trata como ladrones y estafadores.

El comercio ambulante se ha visto en La Araucanía desde hace muchísimo tiempo, dónde en ese entonces las personas se ganaban las monedas vendiendo los productos que ellos cultivaban u obtenían de algunos otros tratos o intercambios. Pero al día de hoy los comerciantes ambulantes venden sus mercancías en los sectores que transitan más personas en la región, un ejemplo de éste sería el “Centro de Temuco”, lugar que se podría llamar la zona más conocida de la región por su cantidad de negocios, posición geográfica y por sus calles, en las que se encuentran los recorridos del transporte público.

Los vendedores recorren estas calles o se posicionan en alguna esquina para vender a los transeúntes que se encuentren, llamando su atención con los recursos que se encuentren: algún piropo, una frase que sea llamativa ante la perspectiva del futuro comprador que se van satisfechos por obtener mercancías a buen precio. Pero no todo puede ser color de rosa, ya que la gran mayoría de los vendedores ambulantes no constan con un permiso para comerciar en las calles, siendo que tampoco tienen algún lugar donde establecer su negocio y tienen que tomar lo que venden al ver a algún carabinero que esté haciendo su ronda por allí.

Este comercio da una oportunidad de salir adelante a algunas personas que ya no creían que se podrían solucionar sus problemas económicos o personales, como se ha visto algunas veces que en el transporte público suben algunas personas ofreciendo algún chocolate o alguna libreta con lápices y plumones, que venden esos productos para llevar el dinero a su hogar o a un centro de rehabilitación en los que se hospedan para solucionar alguno de los vicios de hoy en día.

El comercio en sí es una actividad ya cotidiana, como cuando uno va a comprar pan para el desayuno, un aparato electrónico o si no te alcanza para comprar alguna cosa, vendes un artículo que ya no utilizas ¿Te diste cuenta?

El problema con el que más se topan los vendedores es el clima, depende mucho su trabajo y ganancia sobre como esté el día para que puedan ganar dinero, ya que como es natural la gente se queda en casa cuando está lloviendo o hay mucho viento, problema que le afecta mucho a ellos ya que no tienen a quien vender las mercancías y muy probablemente pierdan dinero y productos.

Ahora viendo a los transeúntes lo que más les causa molestia es el espacio que ocupan los vendedores al dejar las cosas, sobre todo cuando necesitamos ir a un lugar con rapidez culpamos a lo que se nos pase por delante, en el caso de Temuco son la cantidad de personas en el centro, los semáforos, los cortes en las calles y los vendedores clandestinos. Siguiendo con el tema del espacio hay algunos comerciantes que no tienen puestos, solo una manta o toldo en el que dejar las cosas. Lo que podría suponer un problema para ellos ya que si algún día vamos distraídos por la calle podríamos llegar a pisar o romper alguna de las mercancías que ellos muestran al público, causando pérdidas para ellos y malestar.

Viéndolo de muchas maneras algunos de los trabajadores del comercio ambulante son repudiados o ignorados. Aunque no tengamos las razones suficientes nuestra manera de pensar no cambiará tan fácilmente, ya que nos han inculcado esa forma de pensar desde pequeños, que no es confiable comprar cosas en la calle, que de seguro tendrán algo, que lo que venden lo robaron, y un largo etc. Al final lo que cambiaremos somos nosotros y la manera en que pensamos, el comercio ambulante seguirá.

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