Autora: Miyaray Priscilla Téllez Barraza
Diario La Cruz del Sur, Liceo Politécnico Cardenal Raúl Silva Henríquez (Punta Arenas)
Cada vez que salgo a caminar por mi ciudad, me impacta y entristece, ver personas viviendo en la calle. Vivo en Punta Arenas, la ciudad más austral de Chile, que tiene una temperatura promedio de 6 grados y un clima semiárido. A esto se suman lluvia, nieve y vientos que alcanzan los cien kilómetros por hora en algunas épocas del año.
Actualmente en Chile, más de diez mil personas están en situación de calle. En Punta Arenas, esta realidad social es compleja, teniendo en cuenta las condiciones climáticas. Existen 205 personas en esta condición, lo que equivale a 14 personas cada diez mil habitantes, con edades entre 25 a 59 años.
Las principales causas de esta problemática social son el alcoholismo, las dificultades económicas y cómo los problemas familiares los desvinculan de su entorno.
En Punta Arenas, se están realizando diferentes programas de protección, prevención y en algunos casos de re-inserción. Existe el «Plan de Invierno» que se ejecuta entre mayo y diciembre, los meses más helados del año. Este plan se desarrolla bajo el alero de la Hospedería del Hogar de Cristo, que tienen un cupo de 50 personas y que en invierno llega a 83. Otro programa es el «Centro de Día», albergue de puertas abiertas que recibe a más de 30 personas por día y busca la socialización y re-inserción social. La Comunidad Cristiana Puro Corazón, abre una «ruta social» que beneficia a 130 personas en situación de calle y contempla la entrega de alimentación, abrigo y útiles de aseo.
Hay una frase del ex Ministro de Desarrollo Social Marcos Barraza que me impacta. Señala: “Lo que hay es una continuidad de las políticas de invierno, que son los albergues. No hay una política que busque evitar los factores que generan personas en situación de calle».
Propongo entender la situación real del porqué estas personas llegan a vivir en la calle y se han desvinculado progresivamente de su entorno. Propongo entender la importancia de dimensionar que el alcoholismo, drogadicción y enfermedades cognitivas y psiquiátricas, promueven silenciosamente el desarrollo de la desvinculación social. Propongo mantener y mejorar los proyectos sociales que actualmente funcionan en pos del resguardo de las personas en situación de calle, con mayor y mejor financiamiento, también, con mayor y mejor cobertura. Propongo crear una herramienta de revinculación que genere un desarrollo transversal tanto desde el punto de vista social, cognitivo, sanitario y psiquiátrico, que ayude a terminar con la situación de calle ¿Es mucho pedir?





















