Señor Director:
Vivo en la comuna de La Pintana, estoy algo triste ya que cuando suelo caminar por mi comuna puedo ver a varias personas en situación de calle, se supone que el estado tiene que velar por cada ciudadano, dándonos educación, defensa, seguridad y salud. A partir de esto me pregunto ¿Cómo es que hay niños en la calle drogándose, adultos mayores en situación de calle y en estado deplorable?
Cuando quiero ir a comprar algo o simplemente ir a la casa de una amiga, suelo ver a una o más personas en la calle; algunos ebrios, drogados o simplemente tratando de conseguir algo de dinero para comer o para sus hijos. No puedo afirmar que alguna persona que está en esas condiciones lo merece, pero lo que puedo decir es que ninguna persona merece vivir en la calle. La calle puede ser un lugar bonito, pero todo lo bonito tiene su lado oscuro. No puedo saber si todos los indigentes son buenos o malos, pero creo que nadie debe vivir con miedo, con incertidumbre sobre si va a comer o no, o bien, si el día de mañana va a seguir con vida.
Estoy segura de que todos merecemos un lugar digno y ser tratados como sujetos de derecho, no como personas indeseables de segunda clase, sino, seres valiosos, seres humanos. Por lo cual le pido una solución de este problema al Estado, al gobierno y a la gente. Creo que si se pueden malgastar fondos en vehículos y viajes lujosos, se pueden orientar estos mismos recursos en casas dignas y de buena calidad o en comida.
A su vez, se necesita volver a ser humanos, volver a amar, comprender y ponernos en el lugar del otro, ya que el amor es lo que nos hace sentir vivos, no me imagino lo solitarios que se deben sentir, lo incomprendidos, tal vez, incluso no humanos.
Constanza Torres

















