Coquimbo busca alternativas para enfrentar la grave sequía

Coquimbo busca alternativas para enfrentar la grave sequía

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La Región de Coquimbo se proyecta como una de las zonas más afectadas por la escasez hídrica producto de la sequía, fenómeno que, a juicio de los expertos, llegó para quedarse. Ante este escenario, el Gobierno y los agricultores exploran medidas para mitigar la situación.

Autora: Rosario Hevia Zepeda

Diario La Gazzeta della Scuola, Scuola Italiana (La Serena)

La Región de Coquimbo cuenta con una gran ventaja debido su ubicación geográfica. Una buena parte de su territorio se encuentra en la denominada depresión intermedia, zona que favorece el uso de los suelos para la agricultura, específicamente en los valles transversales de los ríos Elqui, Limarí y Choapa. Sin embargo, la producción agropecuaria se ve constantemente amenazada por la temida sequía.

Según estudios de 2017 de la Oficina de Estudios y Política Agraria (Odepa), la Región de Coquimbo forma parte del 3,4% de la superficie nacional para la agricultura, lo que equivale a alrededor de 152.136,5 hectáreas.

De acuerdo con esa misma entidad, las plantaciones o cultivos destacados en la zona corresponden a cuatro grupos fundamentales: plantas forrajeras, frutales, viñas y parronales viníferos, y hortalizas.

Embalses en niveles críticos

Es evidente que una región con un desarrollo económico basado en la agricultura demande imperiosamente un elemento natural indispensable como el agua, recurso hídrico que en la última década se ha visto especialmente afectado en la zona, debido a la escasez de lluvias. Ello originó un margen de sequías y, por ende, niveles críticos de ríos y embalses.

Estudios climáticos han detectado que las precipitaciones en la zona son de un promedio de 96 milímetros anuales, una cifra muy mínima para proveer los usos de estos suelos. «La proyección nos depara una año frío y seco, deberíamos terminar la temporada 2018 con un déficit hídrico en la región cercano al 30%”, indicó a La Gazzetta della Scuola, Cristóbal Julia de la Vega, experto en meteorología.

Durante el año 2017, los altos niveles de precipitaciones y lluvias que existieron en la zona fueron vistos como un fenómeno «milagroso» desde la perspectiva meteorológica, pues la cantidad de agua caída alcanzó para cubrir la cordillera con nieve, y en consecuencia, llenar los embalses a su máxima capacidad.

Sin embargo, no fue suficiente para proyectarse de manera optimista, instalándose nuevamente la inquietud por el fenómeno que ha permanecido en el tiempo, la sequía, en especial en el sector agrícola.

Autoridades y agricultores toman medidas

Frente a esto, las autoridades regionales han considerado medidas, métodos e investigaciones para lograr un mayor aprovechamiento del agua. Al respecto, la intendenta de Coquimbo, Lucía Pinto, señaló que “el Gobierno se encuentra en desarrollo de estudios para un manejo responsable para fortalecer al sector agrícola y poblacional de la zona, un recurso hídrico que se ve afectado por varios factores, en su mayoría climáticos. Es así que como autoridad hemos trabajado con todos los actores en forma colaborativa”.

Al consultarle a la máxima autoridad regional por las medidas que el Gobierno está ejecutando, señaló que “a través de programas que se establecieron en la primera administración del  Presidente Sebastián Piñera y que continuarán en su actual gestión, está considerada la creación de nuevos embalses, con tecnologías innovadoras que permitirán aprovechar hasta la más mínima ración de agua”, otorgando marcada importancia a la eficacia del proceso.

Pinto destacó también la ejecución del Embalse Valle Hermoso, en río Pama (20 millones de metros cúbicos), en la comuna de Combarbalá. Agregó que «junto con esto se considerará la  accesibilidad a los canales de regadío, a través de sistemas menos burocráticos, para la obtención de acciones de aguas para los agricultores, lo que permitirá facilitar el desarrollo agrícola, en especial para los nuevos inversionistas”.

Por su parte, los agricultores de la zona ya han comenzado a reaccionar tratando de mitigar este fenómeno. En entrevista con nuestro diario, el empresario agrícola del Fundo La Greda, en Monte Patria, Santiago Bosman, señaló que “conjuntamente los agricultores hemos habilitado tranques de agua cubiertos con membranas sintéticas para evitar las pérdidas por infiltración, ahorrando un 40% del recurso y haciendo que el agua sea conducida en forma eficaz y precisa”.

Ante este complicado escenario hídrico, el desafío es lograr que los sistemas económicos, ambientales y sociales se adapten al contexto de lo que la región necesita, consiguiendo ser más eficientes en la buena gestión de los recursos que se disponen.

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