Producción de arándanos y cerezas reactiva la economía de Quinchamalí

Producción de arándanos y cerezas reactiva la economía de Quinchamalí

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Pequeñas y medianas empresas del rubro han proliferado en la zona gracias a la producción de estos frutos. Empleos aumentaron significativamente en el sector.

Autora: Millaray Antonia Castillo Moraga

Diario La voz de mi tierra, Escuela Quinchamalí

La localidad de Quinchamalí es conocida a nivel nacional no solo por su trabajo en alfarería, sino también por su producción de cerezas, que en época estival abunda en la zona gracias al auge que ha tenido la producción de este fruto en los últimos años.

De pasar solo de ser una localidad de producción menor ahora Quinchamalí, Santa Cruz de Cuca, Confluencia y sus alrededores, se alzan como productores de mediana escala, que exportan sus productos a mercados tan diversos y exigentes como Norteamérica y Asia.

Su clima templado y suelos fértiles hacen de este villorrio un lugar ideal para todo tipo de plantaciones, por la cual agricultores y empresarios han incursionado en otros cultivos, como el arándano y avellano, teniendo a la fecha excelente resultados.

El apogeo de este negocio ha levantado esta alicaída localidad, generando empleos anuales y estacionales para los vecinos del sector, que ven con buenos ojos el aumento de nuevas oportunidades laborales, diferentes al trabajo de la greda.

Pequeños y grandes agricultores

En el sector de Quinchamalí centro vive Luis Franco Sánchez y su familia. Pequeño agricultor del lugar que trabaja en el cultivo de cerezas hace 12 años. Con el arduo trabajo en sus dos hectáreas,  este pequeño microempresario del sector ha sabido ganarle a la vida.

Empezó apenas con unos metros de cultivos de otros frutos, pero luego de capacitarse entendió que el negocio eran las cerezas.  Ahora ocupa exclusivamente 1 hectárea para el cultivo de cerezas, mientras que el otro paño lo arrienda a vecinos.

Su producción anual aproximada –señaló Franco-  es relativa, pero varía entre 4.000 a 10.000 kilos por hectárea, dependiendo del clima y otros variables. Las especies cultivadas son Lapins, Bing, Mostra y Early.

En temporada baja trabaja con apenas una persona, mientras que en temporada alta contrata a seis personas. “Nuestro período fuerte de trabajo es el mes de noviembre, ahí sacamos nuestras cerezas. De marzo a agosto se mantiene el terreno y los árboles, ahí fumigamos, abonamos, e injertamos si es necesario”, comentó el agricultor.

Con respecto a las ventas Franco detalló que su producción la vende al por mayor principalmente a comerciantes de Quillón y Curicó, y en menor escala a minoristas de Temuco, Chillán y otras localidades cercanas, que compran por cajones.

Realidad diferente es la que se vive a pocos metros de los terrenos de este agricultor. Ahí se emplazan las propiedades de la Sociedad Agrícola Lomas de Quinchamalí, perteneciente a la familia Valdés Estay.

Con 100 hectáreas de plantación, divididos en 4 lotes,  esta empresa del rubro se alza como la más grande del lugar, incursionando no solo en el negocio de las cerezas, sino también del cotizado arándano y la avellana.

Gustavo Castillo Ávila, administrador del recinto, nos comenta que esta sociedad familiar lleva 17 años de funcionamiento en el lugar y que no siempre cosecharon los frutos que tienen hoy. “En un principio esta empresa partió con peras asiáticas y baby kiwis, sin embargo, no dio los resultados que esperaban, por lo que se tuvieron que reconvertir a la cereza y los arándanos”.

Castillo señaló que actualmente se dedican exclusivamente al cultivo de cerezas, arándanos y avellanas, logrando tonelajes que superan los 200 mil kilos al año, en el caso de las cerezas; 358 mil kilos con los arándanos y 17 toneladas de avellanas.

“Los mercados a los cuales exportamos son muy exigentes. Estados Unidos y China piden la máxima calidad de los productos, es por ello, que trabajamos con las especies: Bing, Van, Lapins y la Sweet Heart, en cerezas; O’ Neal, Emeral, Start, Legacy y Brillita, en arándanos”, explicó Castillo.

Consultado por el destino de las avellanas, Castillo indicó que éstas son comercializadas a productores nacionales que las revenden a otros pequeños negocios de la región del Biobío y La Araucanía.

El administrador destacó la importancia del mercado de estos frutos en la zona, pues a su juicio ha levantado el empleo. “Nosotros por lo bajo durante el año empleamos a 100 personas, en temporada alta superan las 300, cifra no menor”.

El clima como factor clave

Una de las características principales que debe tener una localidad para la plantación de frutos berries y de cerezas es su clima. Debe ser templado y con buena humidificación, lo que se complementa con terrenos fértiles, para optimizar las condiciones.

Quinchamalí y sus alrededores, contarían con esas particularidades, según el ingeniero agrónomo e investigador de suelos y nutrición de plantas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chillán, Juan Hirzel Campos.

“La zona de Quinchamalí tiene una característica que se refiere al microclima que desarrolla la localidad y favorece mucho la producción de cerezos y arándanos, porque hay menos heladas, hay temperaturas adecuadas al periodo de crecimiento del fruto, los árboles se adecuan bien a las condiciones de lluvias y frío, son cultivos de riego y es una zona de riego”, sostuvo el experto.

Hirzel agregó que pese a que los suelos del lugar se constituyen de arenas finas y arcilla,  “trabajándose adecuadamente no generan limitaciones, por lo tanto, se puede desarrollar un huerto en buena condiciones, en la medida que los suelos sean bien trabajados al momento de ser realizado”.

Ese aspecto -remató Hirzel- Quinchamalí lo ha trabajado muy bien, «gracias a nuestra asesoría y capacitación permanente a pequeños, medianos y grandes empresarios del rubro de la cereza y arándano».

Aporte alimenticio de la cereza y el arándano

La cereza y el arándano son una de las frutas más codiciadas en el extranjero y que han experimentado un boom en sus exportaciones. En gran medida eso se debe al aporte nutricional de estos alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes.

Según la nutricionista de la Dirección de Salud Municipal de Chillán, Magdalena Lincolao Manzor, la cereza es un alimento rico en vitaminas C, B9 o folato y A. En cuanto a minerales, esta fruta contiene potasio, fósforo, calcio y magnesio.

“Esta fruta nos entrega muchos nutrientes que nuestro organismo necesita, además nos proporciona agua que favorece la hidratación del cuerpo, algo muy importante durante los meses de más calor”, indicó la profesional.

En relación a los arándanos, Lincolao sostuvo que esta baya es alta en fibra y vitamina C y K. Además el 85% de su contenido es agua, con bajo aporte calórico y de carbohidratos.

“Los arándanos contienen la capacidad antioxidante más alta de todas las frutas y vegetales consumidos cotidianamente. El principal antioxidante es el flavonoide, que se ha demostrado que elevan directamente los niveles antioxidantes en el cuerpo, con un efecto muy beneficioso para nuestro cuerpo”.

La nutricionista, además aporta otro dato del arándano en el aspecto nutricional, pues  está comprobado que con su consumo reduce el colesterol malo, disminuyendo así el desarrollo de enfermedades cardíacas.

“Se demostró científicamente que consumir 50 gramos de arándanos diarios ayuda a la disminución del colesterol, por lo que a mi juicio es un súper alimento, por eso su cotización en el extranjero”, concluyó Lincolao.

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