La apuesta de un centro cultural para apoyar la seguridad en Curauma

La apuesta de un centro cultural para apoyar la seguridad en Curauma

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Altos Ideales de Curauma, ha sido el precursor de los  renombrados Talleres de Seguridad Ciudadana, una iniciativa que promueve la participación cooperativa entre el estado, los centros de desarrollo cultural y la ciudadanía.

Autores: Amaro Pastén Cortés, Martina Donoso Poblete e Isidora Castro Saldivia

Diario El Oyente, Colegio Alborada de Curauma

Las últimas cifras de delincuencia entregadas por la fiscalía nacional, preocupan cada día a los ciudadanos. En un punto más específico, más de 5.000 de estos casos se centran solo en la localidad de Placilla, lo que no es una cifra para nada menor; es por esta razón que las autoridades de la comuna han hecho lo posible por remediar esta situación, implementando  distintas medidas enfocadas a la protección de los locatarios, como al aumento y mejoramiento de la dotación policial de la localidad.

Entre todas estas medidas, destacan los Talleres de Seguridad Ciudadana que el centro cultural Altos Ideales de Curauma, ha estado impartiendo todos los meses desde el año 2017, con la intención de mitigar desde los afectados, es decir, los residentes de la localidad, el gran incremento de delincuencia que se ha ido gestando de forma constante y sin control aparente.

Al realizar un recorrido por la historia de esta localidad, los primeros atisbos de civilización correspondían a asentamientos indígenas ubicados en el actual Fundo las cenizas; aunque recién en el año 1802, Placilla fue inaugurada bajo el gobierno de Ambrosio O’Higgins, como un ruta que comunicaba  al puerto de Valparaíso con la metrópolis santiaguina.

En un principio la ciudad estaba conformada principalmente por haciendas, y su población no superaba las 2 mil personas, pero debido a los muchos proyectos inmobiliarios realizados en la zona, la población se incrementó aceleradamente  a más de 25 mil habitantes.

Desarrollo acelerado y explosión demográfica

En la actualidad, Placilla se ha convertido en un centro de extracción de materias primas, de producción agrícola; y la ubicación ideal para el asentamiento de nuevas viviendas, que de forma inesperada fueron modificando el color verde del paisaje a uno ocre y urbanizado. Es así como terminó siendo considerada una ciudad satélite, pero que busca fervientemente independizarse bajo el nombre de comuna.

Un brusco cambio que sucedió en solo dos décadas pasando de ser un bosque con pocas construcciones a un sector residencial, cuyo desarrollo llegó unido a múltiples desafíos, como la necesidad de vivienda, de transporte, de nuevas fuentes de trabajo, de efectividad de los servicios urbanos; de seguridad ciudadana y prevención de la marginalidad.

La problemática de la delincuencia

Desde 2014 la preocupación central de las autoridades placillanas es mitigar el gran impacto social que la explosión demográfica ha provocado en la seguridad ciudadana, en donde casos tales como el famoso “cacerolazo” producido en abril de este mismo año, donde vecinos de la localidad protestaron en busca de una mayor seguridad y rigurosidad por parte de las autoridades, muestran un Placilla que ha tomado consciencia de la gran problemática que está viviendo.

Una situación que incluso  fue corroborada ese mismo año por  la delegada municipal de Placilla, María Angélica Silva, quien comentó a El Mercurio de Valparaíso: «necesitamos mayor dotación policial y vehículos para una mejor capacidad de reacción y acortar los tiempos de respuesta.  ¿Qué sacamos con tener más cámaras de vigilancia si no hay capacidad de reacción por parte de Carabineros?».

Estas numerosas razones son las que han impulsado la creación del proyecto “Seguridad y Prevención” que está desarrollando el centro cultural Altos  Ideales de Curauma a través de talleres periódicos.

En las diferentes sesiones «se presentan temáticas relevantes contextualizadas con las políticas de estado, haciéndole conocer a la ciudadanía lo importante de ser partícipe de la seguridad y prevención en su entorno; de la misma manera se busca crear redes de comunicación entre la ciudadanía y el estado para poder crear y/o perfeccionar las políticas públicas”, explicó Fernanda Rojas, asistente social encargada de los talleres.

Por su parte Pamela Pavez, profesional que también trabaja en este proyecto, afirma que “lo que más importa es que la ciudadanía  se empodere de su deber de proteger a la comunidad, logrando a través de los talleres que los vecinos se conozcan y en situaciones de apremio exista una mano amiga a la cual recurrir”.

Con respecto a los participantes no existe ninguna edad en particular que sirva como requisito, aunque normalmente el rango etario comienza desde los dieciséis años en adelante. A pesar de esto, la cantidad de asistentes ha ido  creciendo paulatinamente llamado tras llamado, especialmente debido a las diferentes y llamativas actividades que conforman el taller: clases dinámicas y participativas, visitas de representantes de la décimo tercer Compañía de Bomberos de Placilla y del departamento de Carabineros de Placilla-Peñuelas, como también prevensionistas de riesgo que nutren de soluciones a la instancia educativa.

Las expectativas para la junta de vecinos y los habitantes de Curauma, consisten en lograr una mayor organización por parte de los residentes y, por sobre todo, promover la cooperación con otras juntas de vecinos, e incluso el municipio, para hacer de esta ciudad un lugar seguro para los pobladores del presente y para las generaciones futuras.

Una junta de vecinos con múltiples ideales

Desde el año 2013, fecha de conformación de su primera directiva, la junta de vecinos Altos Ideales de Curauma no solo se ha preocupado de la seguridad de la población,  sino que también constantemente ha sido un aporte cultural para la localidad a través de talleres de poesía, cuentacuentos, fotografía y de técnicas artísticas como el mosaico.

Actividades que se realizan durante todo el año, dejando huellas tan marcadas en la población como el mural en mosaico “Homenaje a Violeta Parra”, inaugurado el 20 de enero de 2018. De la misma manera ya ha sido partícipe de tres lanzamientos de obras: “Entrelíneas” en el 2016, “La comunidad de las letras” en 2017 y “El espejo  de la palabra” en 2018, acción que pretenden repetir todos los años.

En otro sentido, la entidad también participa en todas las celebraciones durante el año, en donde actividades recreativas como bingos, completadas y juegos de diversa índole para los más pequeños, coronan festividades tales como el Día del Niño, Fiestas Patrias y la tan esperada Navidad.

Es una junta de vecinos que juega un papel activo en la vida de la ciudadanía, promulgando aquellos ideales que se han vuelto la estampa de esta comunidad: la integración ciudadana para el bien común.

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