Es momento de decir no más rodeo

Es momento de decir no más rodeo

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Autora: Valentina Betsabett Molina Cordero

Diario El Sopapo Elocuente, Colegio Santa María de Cervellón (Independencia)

En Fiestas Patrias se celebra la Junta Nacional de Gobierno con fondas, comidas exquisitas, aromas envolventes de nuestra patria, juegos típicos y mucha alegría. También se celebra con un acto que, para muchos, es catalogado como un deporte nacional y un entretenimiento; me refiero al rodeo.

El rodeo consiste en que una pareja de jinetes, montados sobre caballos de raza pura, deben arrear y atajar un novillo en tres oportunidades consecutivas al interior de una medialuna. En la década de 1960 se validó esta instancia cuando el Consejo Nacional de Deportes y el Comité Olímpico de Chile reconocieron esta actividad como disciplina deportiva en sentido estricto, es decir, con jurado, premios, reglamentación y recintos especiales para su desarrollo.

Pero a pesar de todo esto, muchas personas lo consideran maltrato animal. ¿Por qué? ¿Acaso no es un “deporte” reconocido por el mismo gobierno? Pues bien, los novillos, vacas o terneros que participan deben soportar fuertes golpes, provocándoles hematomas, fracturas o hemorragias internas. Por otro lado, los caballos también reciben fuertes golpes por acorralar al otro animal.

Además, cuando los novillos no quieren levantarse por los fuertes dolores producidos por los constantes golpes son obligados hacerlo con dos tipos de instrumentos: uno de acero y otro con electricidad.

El daño e impacto que reciben los animales en estas prácticas es evidente, aunque las federaciones organizadoras digan lo contrario. Estas se excusan en sus reglamentos y normas, pero uno uno no puede hacer vista ciega al ver a un novillo que es impactado fuertemente contra un muro. ¿Acaso cuesta tanto ver al animal que lucha por mantenerse en pie luego de tantos golpes?

Por otro lado, en el Artículo 291 del Código Penal se señala: “El que cometiere actos de maltrato o crueldad con animales será castigado con la pena de presidio menor en sus grados mínimo a medio y multa de dos a treinta unidades tributarias mensuales, o solo con esta última”. Pero esto no se cumple con el rodeo. ¿Por qué? Pues está exento de esta ley, ya que como se mencionó anteriormente es considerado un deporte. Frente a esto considero que es injustificable que hoy en día se siga considerando como deporte un acto de cruel maltrato.

Finalmente, Chile ha ido evolucionando a lo largo del tiempo en muchos aspectos: sociales, culturales, económicos, etc. Son cada vez más las asociaciones y personas particulares que  buscan que esta práctica llegue a su fin. Pero lamentablemente este acto de crueldad contra los animales les sigue pareciendo a muchos una entretención y parte de la cultura nacional. Es tiempo de que el estado y la sociedad luchen por terminar con esto, pues, seguir justificando el rodeo como una práctica legal, nos aleja cada vez más de esa sociedad justa y empática que como país podríamos construir.

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