Autora: Lisette Martínez
Diario Las Voces de La Araucanía, Escuela Campos Deportivos de Temuco
En varias oportunidades he escuchado que al terminar la enseñanza básica debo irme a buen liceo y posterior a ello, pensar qué carrera seguir para tener un trabajo con alta remuneración. Pero a través de las redes sociales me he dado cuenta que existen muchos emprendimientos, ya sea, accesorios, carteras, bolsos, trabajos en madera y un sin fin de productos de buena calidad y accesible al bolsillo de cualquier persona.
Me ha llamado la atención que estas personas son sus propias “jefas”. He averiguado y varias de ellas terminaron sus respectivas carreras universitarias, pero no querían tener un trabajo tradicional, sino que querían hacer sus sueños realidad.
Un par de amigas de mi mamá manifestaron tener malas experiencias en sus antiguos trabajos y cansadas de los malos tratos de sus superiores, decidieron retirarse y buscar un emprendimiento. Las he visto participado de varias ferias, y también sé que han postulado a fondos de Sercotec y de a poco se han hecho camino en este rubro.
Debo confesar que siento admiración por estas personas, porque no debe ser fácil dejar algo seguro por apostar a lo nuevo. Esto me ha hecho meditar qué es lo que quiero ser cuando adulta. Sé que falta me mucho, pero dicen que los años pasan volando.
Agradezco a las redes sociales por hacer visible, ante mis ojos, el trabajo de los emprendedores, antes había escuchado sobre las pymes y no entendía a que se referían y hoy estoy pensando que en un futuro podría ser la dueña de una.
Creo que hay que romper con los paradigmas, se puede triunfar sin tener un trabajo tradicional, preferiría estar tranquila con poco dinero que sentir agobio laboral el cual deba soportar por un sueldo.


















