Autora: Valentina Fuentealba
Diario Ecos de la Tierra, Escuela Villa Jesús de Coelemu
A fines del año pasado fui una de las seleccionadas para ir a una gira de estudio. De cada curso desde quinto a octavo se seleccionaron a cinco alumnos y alumnas. Lo interesante de esta elección fue que no solo eran los mejores en notas los que tuvieron la oportunidad de asistir como ocurre muchas veces, sino que alumnos que fueron premiados por su buen comportamiento, por su asistencia, otros por su gran esfuerzo de superación y claramente aquellos que se destacan por sus calificaciones, que más que eso, involucra el enorme compromiso que tenemos con los estudios y las responsabilidades que debemos cumplir en la escuela para nuestro propio bienestar y futuro.
Creo que la iniciativa de algunas de las escuelas municipales de invertir dinero SEP (Ley de Subvención Escolar Preferencial) en viajes es demasiado buena. En años anteriores hubo viajes al norte y al sur de Chile durante una semana en la cual los niños regresaban contentos y llenos de entusiasmo, dejándoles saber a sus compañeros que todos pueden vivir una experiencia como esa.
Tuve la oportunidad de viajar al extranjero acompañada de dos profesoras y un asistente de educación, junto a un grupo de alumnos y alumnas que estaban tan o más entusiasmados que yo de poder salir por primera vez del país con destino a Bariloche (Argentina).
Estoy en una escuela municipal, es conocido por todos que aquí asisten alumnos vulnerables y que, en muchos casos, tal vez nunca hubiesen tenido la posibilidad de viajar a otro lugar por tantos días y con tantas comodidades como se nos dio, solo por tener dificultades económicas. Para sus padres o apoderados, esto también constituye un premio y un orgullo.
La gira no solo nos entregó el pasaje de ida y vuelta, sino que también nos concedió la oportunidad de alojarnos en un buen hotel, escoger la comida que queríamos, compartir con nuestros compañeros y sociabilizar con niños y niñas de otros cursos. Todo esto sin pagar ni un solo peso.
Debo admitir que soy afortunada, que este viaje me abrió las puertas y motivó a conocer más el mundo, e incluso de mi propio país. Junto con eso, me abrió también la mente y me permitió aprender más acerca de una cultura diferente, que a veces uno siente lejana e inalcanzable.
Este viaje nos dejó fortalecer los lazos de amistad y aumentar nuestros aprendizajes, además de incentivarnos a continuar o mejorar nuestra forma de ser y nuestro esfuerzo, unas de las razones por las cuales fuimos seleccionados para ir.
Siento demasiada gratitud porque se valora y reconoce el esfuerzo de los estudiantes sin importar sus notas, respetan sus formas de aprendizaje y los premian concediéndoles ser partícipes de esta gira de estudio que promueve también una mejor convivencia entre nosotros y nuestros profesores.
Leí en la página oficial del Ministerio de Educación, un artículo que se refería a que Mineduc, junto a la subsecretaría de turismo, lanzaron un programa de giras de estudio que beneficiaban a más de veinte mil jóvenes a lo largo de Chile. Uno de los objetivos de esta iniciativa es incentivar el acceso al turismo en los estudiantes de enseñanza media, de manera que los jóvenes conozcan las distintas regiones del país, se específica en la página. Nosotros, como alumnos de enseñanza básica, nos anticipamos a esto.
Sobre este proyecto, pienso que es realmente necesario que continúen incentivando a las escuelas de todo Chile para postular y dar oportunidades a muchos más niños y jóvenes de poder vivir este tipo de experiencias.
En el artículo también se hacía hincapié en que estas giras de estudio muchas veces tienen relación directa con algún contenido de las asignaturas, por lo que terminan teniendo “algo de vacaciones, algo de entretención, pero mucho de educación también”.
Otra institución que incentiva las giras de estudio es Sernatur, y mientras más sean, mejor.
Cada vez serán más los alumnos afortunados de nuestro país que se verán beneficiados con estas giras debido a sus esfuerzos y ánimo por seguir creciendo, aprendiendo y ser mejores ciudadanos, incrementando nuestro capital cultural.


















