Compartir

El joven quillotano de tan solo 27 años se posiciona en el 3º lugar a nivel nacional y 11º a nivel mundial como tenista profesional en modalidad adaptado de pie.

Autora: Martina Anabalón Freire

Diario Il giornale della Giuventù, Scuola Italiana Girolamo Longhi (Villa Alemana)

Hoy en día, el deporte no es una actividad inalcanzable, sino que es posible para todo aquel que lo desee. Tanta es la importancia y el avance que ha tenido, que se ha adaptado en varias disciplinas para personas con capacidades diferentes.

Un caso ejemplar es el de Felipe Arévalo Lagos, profesional que practica en la modalidad adaptado de pie, disciplina que incluye a todas las personas en situación de discapacidad física (no cognitiva), que se pueden desplazar de pie y no deseen sentarse en una silla de ruedas.

El deportista, tras una larga jornada de práctica, se tomó el tiempo para compartir algunas reflexiones en torno a su vida y a su actividades diarias como profesional del deporte. Él incentiva a las personas a no dejarse llevar por sus miedos y creencias erróneas respecto de nuestras propias virtudes. Para Felipe, el deporte ha sido el puente hacia el éxito y el cumplimiento de los sueños, y por ello destaca que nunca hay que darse por vencido, ya que en su vida tiene un solo lema: “Los límites se los pone uno mismo”.

En lo que respecta a tu origen, ¿dónde naciste y cómo fue tu formación deportiva?

Nací en la ciudad de Quillota y soy adoptado desde mi nacimiento. Soy muy agradecido por los papás que tengo, me han dado muchos valores y fortalezas, que se ven reflejados en mis logros deportivos. He aprendido con los años a esforzarme mucho, a ser perseverante, y desarrollarme en forma individual, me gusta ser independiente.

Cuando eras pequeño, ¿te imaginabas que podías llegar a ser un deportista profesional y destacado a nivel regional y nacional?

Al principio no lo pensaba de esa manera, pero me interesé más en el tenis. Recuerdo que le dije a mi mamá, a modo de broma, que en algún momento quería practicar ese deporte de forma profesional. Seguí entrenando y pasaron los años, hasta que se dio la oportunidad de jugar el tenis adaptado a pie, y mejor aún, representar a nuestro país. Estaba cumpliendo mi sueño y no lo podía creer, era algo absolutamente inesperado para mi vida.

¿Te desmotivó la noticia sobre tu adopción en algún ámbito de tu vida?

Supe de mi adopción por mi hermano biológico. Al comienzo la noticia me impactó, sin embargo tengo claro que mis padres adoptivos me han dado todo, son ellos los que me han cuidado, y les agradezco lo que tengo y lo que soy. Sin embargo y, respondiendo a la pregunta, no considero que este hecho me haya desmotivado, al contrario, seguí practicando. Toda esta noticia me sirvió para madurar y ser mejor en mi disciplina.

¿Cuál consideras que fue tu motivación para ser un gran deportista?

Yo conocía mis capacidades y sabía que podía llegar lejos. Nunca demostré debilidad. Sabía que obviamente me iba a costar, pero a medida que iba entrenando vi mis destrezas para tomar la raqueta y para adaptarme a las características del deporte. A lo largo de toda mi vida tuve que acostumbrarme a hacer varias cosas debido a mi condición, por ello nunca consideré que con el tenis debía ser algo distinto.

¿Cuál ha sido tu mayor desafío a lo largo de tu carrera? ¿Por qué?

A través de mi carrera deportiva espero seguir ayudando a las personas con esta misma discapacidad o situaciones que consideren como obstáculos en sus vidas. Espero incentivarlos mediante mi experiencia y demostrar con mi ejemplo que no hay límites cuando alguien se propone una meta. Mi desafío es poder llegar más lejos de lo que ya he llegado, seguir obteniendo lo mejor de mí y saber que puedo entregar mucho más cada día. Si tengo que morir haciendo el deporte, moriré.

¿Sentiste  el apoyo de tu familia desde un principio?

A medida que fui creciendo y también madurando, fui valorando la ayuda y el apoyo que mi familia siempre me brindó. Aún cuando no siempre los puedo ver en mis entrenamientos debido a que mis padres tienen que trabajar, sé que tengo lo más importante, que es el apoyo emocional, ese es un 100%. Soy un agradecido del apoyo que me brindan siempre. Ellos son mis seguidores incondicionales.

¿En qué campeonatos has participado? ¿Cuál ha sido el más significativo?

He participado en cinco mundiales, y ahora me estoy preparando para el mundial en Estados Unidos, que será en diciembre de este año. Pero el más importante, sin duda, fue el del año pasado, también en EE.UU. El que más recuerdo fue un campeonato en Brasil, porque en uno de los partidos que jugué ahí,  me tocó competir con uno de los mejores de la modalidad, un estadounidense cabeza de serie, fue mi primer partido con él y le gané 6-0. Para mí, poder obtener ese triunfo fue emocionante, ya que definitivamente fue una paliza y por eso siempre lo recuerdo, ya que, además, desde ese momento me gané su respeto. Hasta el momento, esa es mi marca de carrera.

Los sueños se cumplen

¿Qué le dirías a un joven con dificultades similares sobre cómo cumplir sus sueños?

Lo primero, le diría que descubra cuáles son sus capacidades y que confíe en ellas, que si logra algo pequeño, podrá lograr muchos más, porque para mí los límites no existen, unos se los inventa y hay que aprender a enfrentarlos. Mi consejo siempre es que si algo gusta mucho, por más insignificante que sea, esto debe ser alcanzado como sea, deben intentarlo, porque el hacer las cosas que nos gustan es una manera de disfrutar la vida. Intentándolo podrán llegar muchas oportunidades que nunca se imaginaron.

Yo pensé con fuerza e ímpetu ser tenista, y cuando me dieron las oportunidades, seguí intentándolo, una y otra vez. Jamás me cansé de luchar para lograrlo. Quizás lo que le dije a mi mamá cuando pequeño podría haber sido solo una anécdota, pero por mi perseverancia y lucha, esa anécdota se convirtió en un sueño y realidad.

¿Cuál es la mayor lección que te ha dado la vida y tu carrera?

Nunca darse por vencido. Sin duda, esa es la mayor lección, porque por todo lo que he tenido que vivir y luchar, ahora logro entender que esa frase sí existe, porque cuando uno no se da por vencido, se logran muchas cosas; insisto, los límites no existen y los sueños siempre son posibles cuando nos proponemos luchar por ellos.

¿Realizas otras actividades anexas al deporte en tu tiempo libre? ¿Cuáles?

La verdad es que sí. La experiencia de vida que me ha hecho conocer el tenis y mis capacidades, me hicieron reflexionar en torno al aporte que puedo dejar en las actuales y futuras generaciones jóvenes. Tras ello, opté por coordinar en establecimientos educacionales la instancia de compartir y entregar motivaciones a través de conversatorios. Es ahí donde puedo demostrarles a las personas que en la vida todo puede ser logrado y ello solo depende de uno mismo. En cada charla conozco a diferentes jóvenes, cada uno de ellos con distintas dudas, experiencias y sueños. Ahí se construye el momento perfecto para poder incentivar y compartir.

¿Cuáles son tus metas a futuro?

Mi meta es ser profesor de tenis de alguna escuela. Hace poco tiempo me llamaron para trabajar en una de ellas aquí en la V Región, la cual era exclusiva para alumnos con capacidades diferentes, y esto siempre ha sido uno de mis tantos sueños. Creo que teniendo el currículum de deportista profesional, se me abre una puerta y oportunidad para enseñar a las personas con discapacidad. Otro de mis planes a futuro es trabajar en la Teletón, creo que mi porvenir es ayudar como lo estoy haciendo ahora. Si tengo la oportunidad de brindar apoyo a los que necesitan, será mediante mi granito de arena. Quiero dejar una huella destacada que va más allá de mi carrera.

No hay comentarios