La importancia de decir No

La importancia de decir No

Compartir

Por: Marco Ignacio Medina Urrutia 

Diario La Comarca de los Inútiles, Liceo Comercial Diego Portales (Rancagua)

Como cualquier adolescente que estudia en un liceo de Rancagua, tiendo a redescubrirme día a día en una ciudad que parece inexistente, observando las cosas que suceden a mi alrededor, prestando una mayor atención a casos particulares.

Eso ocurre cuando paso por fuera de los baños de mi liceo. Llega a mí un fuerte olor a marihuana, es algo molesto porque no me agradan esas sustancias llamadas drogas y es que estamos rodeados por las drogas, ya sean lícitas como los cigarrillos o los medicamentos diversos, o ilícitas, como la marihuana, heroína, LSD, entre otras.

Pero… ¿Cómo reaccionamos cuando tenemos la oportunidad de acceder a ellas?

Me alejo, me da mucha curiosidad, me da miedo saber lo que pasará conmigo o quiero probarlas. Son muchas las respuestas bajo solo una pregunta y son casi infinitos los fundamentos en torno a esta presunta respuesta.

Nosotros siendo adolescentes, nos comienza a picar el “bichito” de la curiosidad, es decir. Queremos darle fin a una respuesta indecisa a las drogas, y hay algunos que deciden probarlas y decidir su respuesta, pero también hay gente que simplemente la da inmediatamente.

Nosotros tenemos la capacidad de pensar, podemos ver lo que le pasa a la gente que consume las drogas ilícitas de una forma descuidada. Nos enseñan en la escuela sus defectos y virtudes. Pero nosotros también queremos saber la realidad de estos y comenzamos a buscar la respuesta a través de nosotros mismos y las drogas.

Hace tiempo nosotros veíamos las drogas como algo malo (No digo que no lo sean), pero la sociedad ha cambiado. Todos quieren probar cosas nuevas, se ha comenzado a aceptar nuevas cosas, cosas que podrían o no ser perjudiciales e ilegales. Pero esto siempre queda a conciencia de la persona que está dispuesta a probarlo. Si bien la presión social es alta últimamente. Uno siempre tiene la opción de decir NO. Ya que estamos en nuestro derecho, nadie puede obligarnos a consumir o hacer algún tipo de acto ilícito. Y si es así, hay que tomar las medidas correspondientes, ya sea denunciarlo a la policía o a un superior en tu establecimiento.

Hace un tiempo tuve la mala oportunidad de observar a un chico bajo las condiciones de las drogas, personalmente me dio mucha lástima el hecho. Y puede que sea su única forma para así poder escapar de su realidad. Pero cada quien tiene la facultad de negarse y rechazar completamente el hacer eso. Cada vez que te ofrezcan algo ilícito, puedes no solo pensar en ti, sino también en las personas que te rodean. Podrías o no ser una persona empática, pero si no lo eres, podrías serlo un poco. Y pensar como estarán los demás al verse afectados por ti cuando consumas tal cosa.

Finalmente, querido lector. Todo esto queda a tu jurisdicción, a ti te toca la parte de poder pensar que pasará si lo hace porque eres tú al fin y al cabo el que puede y podrá manifestarle a tus amigos y a esas sustancias ilícitas “NO”.

No hay comentarios