Erradicar los rayados en La Serena, tarea de todos

Erradicar los rayados en La Serena, tarea de todos

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Al hablar de arte pictórico, se puede asumir una posición bastante ecléctica, es posible sorprenderse con obras abstractas, expresionistas o cubistas, pasando por una gran gama de posibilidades; incluso hay algunos especialistas que consideran el graffitti, como el nuevo arte urbano, seguramente este tipo de expresión, ha sido capaz de cambiarle la cara a muchos entornos de la ciudad, darle color y alegría, pero dónde se encuentra el límite entre arte y vandalismo, es decir, un rayado, muchas veces obsceno o ininteligible, ¿puede ser considerado arte?

El Ministerio de Bienes Nacionales, desarrolla una campaña para enfrentar el tema de los rayados en paredes de edificios públicos y viviendas, un fenómeno negativo que afecta a todos los centros urbanos. La historia moderna de los graffitti se remonta a la década del sesenta, cuando empezó en la ciudad estadounidense de Nueva York, influido por la música hip-hop. Los primeros artistas de esta manifestación urbana, se dedicaban a firmar paredes, vivían y pintaban edificios y vagones del metro en la gran manzana. Sin duda, este tipo de precarias manifestaciones, heredadas de subculturas extranjeras, obedece a una falta de originalidad  y un concepto de cultura que posterga la sana convivencia y el respeto al patrimonio nacional, permitiendo que se realicen estos atentados contra la propiedad, de los que ni siquiera los edificios emblemáticos se escapan.

La iniciativa de erradicar los rayados, comenzó en Santiago, liderada por las autoridades del organismo ministerial, quienes coincidieron en hacer un llamado a la ciudadanía para denunciar estos hechos. Una invitación a no ser testigos cómplices y silentes de estos verdaderos atentados a la cultura; llamado que tiene la seria intención de terminar con estas prácticas que contaminan visualmente a las ciudades de Chile, y donde la colonial ciudad de La Serena, no es una excepción.

En la capital de la Región de Coquimbo, empezó hace un tiempo una campaña similar, principalmente, en el casco histórico de la urbe, con buenos resultados, si bien, los actos vandálicos han continuado, cosa que se puede comprobar viendo los rayados en el frente de varias casas particulares y en paredes de todo tipo, podemos decir que al menos existe una opinión generalizada en repudiar este tipo de hechos.

Hay coincidencia en que esta iniciativa que comienza, necesita de todo el apoyo de la comunidad, desde el municipio hasta las juntas vecinales,  para que pueda dar los resultados esperados y para esto, es necesario que los medios de comunicación también colaboren, llamando a la conciencia ciudadana y el necesario respeto a la ciudad en que se vive y trabaja.

Esta labor también tiene que encontrar apoyo, fundamentalmente en el hogar, ya que en la medida que los padres tengan francas conversaciones con sus hijos sobre este tema, se irá avanzando en la erradicación de este mal. Como ciudad turística, La Serena tiene el deber de mostrar a sus visitantes y a su gente su mejor cara, la de una comuna limpia, ordenada y sin contaminación visual.

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