El tren convive con la ciudad

El tren convive con la ciudad

103
0
Compartir

Para muchos resulta atractivo el hecho de pensar que en estos tiempos modernos aún siga funcionando un tren a la usanza antigua, atravesando la ciudad y deteniendo el tiempo al pasar. Esa que llegó en 1888 junto con el boom del salitre, época en la cual se transportaba la mercadería en barco, pero por el alto costo que tenía se tuvo que buscar otra manera más económica para hacer llegar los alimentos agrícolas del sur hasta Antofagasta, ya que la mayoría de los trabajadores de las salitreras eran sureños y consumían este tipo de alimentos.

Basta preguntarle a un grupo de ciudadanos que frecuenta el centro de la ciudad para ver el descontento que genera el ferrocarril, que lo ven más como un problema, sobre todo porque Antofagasta no ha modernizado su plan regulador en cuanto al sector industrial y que en horas peak durante el día se debe ver como el tren atraviesa por el centro, dejando tacos y congestiones, ya que circula y corta una de las calles más concurridas de la ciudad. Ahora bien, es cierto que si no hubiera existido el ferrocarril no habrían podido avanzar como ciudad y eso la gente también lo tiene claro.

Durante mucho tiempo los antofagastinos han sido testigos de accidentes ferroviarios, en lugares donde la línea del tren atraviesa las poblaciones. Sin ir más lejos, este año ocurrió un accidente con una línea de locomoción colectiva, la que no respetó una señalética lo cual tuvo como consecuencia a 14 personas heridas, no de gravedad, pero ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido así?, ¿Quién realmente se haría cargo de este problema? Claramente se llevaría toda la culpa el conductor de la micro, pero si bien no todas las vías tienen la barrera, no basta con solo instalar una señalización, ya que en más de una ocasión se ha dejado claro que no las respetan los peatones ni tampoco los conductores de cualquier tipo de vehículo, porque este tipo de accidentes ocurre por imprudencias.

Este tema debería ser importante para la sociedad más de lo que se cree,  ya que todos usan la locomoción colectiva y un accidente generaría problemas para llegar al destino deseado.

Tema aparte es la gran extensión de terreno que ocupa el ferrocarril del centro de la ciudad y la mala distribución del uso del terreno, limitando su acceso. Además, corta la ciudad en dos y preocupa a quienes habitan cerca de estos terrenos frente a un posible tsunami y su evacuación.

Teniendo en cuenta este problema, en el 2015 se dio una solución para una posible evacuación, instalando iluminación de emergencia, señalética y un sistema automático para abrir el portón que los divide. Con esto algunas personas se sintieron más seguras al tener un plan de evacuación, pero ¿Qué pasaría si no funciona?

Lo más importante es la armonía que debe existir entre el uso de los espacios y los beneficios que este servicio entrega a todos los ciudadanos de Antofagasta en particular y de Chile en general. Pero también no se debe dejar de lado que con el crecimiento de la ciudad el sector industrial, que originalmente estaba en la periferia,  quedó en el centro de Antofagasta y eso se debe replantear en el plan regulador.

No hay comentarios