El Parque Bicentenario se basa en una estrategia de áreas verdes, que busca generar un impacto en las conductas de sus vecinos. A la fecha ya se han reducido áreas de pasto, se agregaron especies vegetales esculturales y se han utilizado plantas nativas.
Por Cristóbal Ossandón
Liceo María Luisa Bombal de Vitacura
Don Miguel tiene 53 años y recorre diariamente las 24 hectáreas del Parque Bicentenario. Durante su jornada se encarga de ejecutar y monitorear el sistema de regadío, así como de verificar que el agua no se pierda y se utilice con el mayor cuidado. “Estamos pasando un momento muy difícil con la sequía”, responde cuando se le pregunta por su rol frente a una de las principales amenazas medioambientales en Chile: la escasez hídrica.
El verano de 2022, el fantasma del racionamiento hídrico se hizo presente en Santiago como consecuencia de diez años de sequía. Según las palabras de la alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, en Radio Biobío, “vamos a tener restricciones y racionamiento, por lo tanto, es importante que nos preparemos”. Para evitar esto, la Municipalidad ha tomado una serie de acciones, como medir y revisar la cantidad de agua gastada por en sus espacios públicos, así como implementar jardines sustentables que sigan el ejemplo del Parque Bicentenario.
El proyecto considera, por ejemplo, reducir el consumo hídrico por medio de la utilización de especies que requieren menos agua para existir, como Chaguales y Stipa Caudata. En su diseño, se consideró tanto la preservación de especies nativas como la selección de plantas con la suficiente versatilidad para adaptarse a la sequedad de la ciudad. Esta implementación se vuelve especialmente relevante si se considera que tan solo en Vitacura hay alrededor de 760.000 m2 de áreas verdes públicas.
Desperdicio de agua
El gasto desmedido y el desperdicio de agua ha sido constante a nivel comunal, regional y nacional. Según Claudia Santibáñez, directora de la Escuela de Sustentabilidad y Medio Ambiente de la Universidad Mayor, en promedio cada chileno consume unos 170 litros de agua al día, obteniendo como resultado un total de 2.162.300 de metros cúbicos en un año. En la misma línea, el Gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, declaró que le “parece riesgoso descartar categóricamente problemas de agua para el próximo año en Santiago. No descartaría racionamiento, más bien mantendría la alerta alta y empujaría a municipios, empresas y personas a mantener una actitud de cuidado con el agua».
Es en este contexto, que el ejemplo de Vitacura supone una oportunidad para el resto del país. La sustentabilidad del Parque Bicentenario se basa en una estrategia de áreas verdes, que busca generar un impacto en las conductas de sus vecinos. Por ejemplo, se creó una ordenanza que sanciona el uso indiscriminado del agua a lo largo de toda la comuna, tanto a nivel comercial como residencial.
Por otra parte, Teodoro Fernández, Premio Nacional de Arquitectura 2014 y quien lideró el proyecto de creación del reconocido parque de Vitacura en 2007, trabaja actualmente con el municipio para repensar el diseño que mantiene hoy, asumiendo las nuevas condiciones estructurales y climáticas. A la fecha ya se han reducido áreas de pasto, se agregaron especies vegetales esculturales, se han utilizado plantas nativas y se incorporaron suculentas de diferentes tamaños. Según el testimonio de Tomás Kast, concejal de Vitacura, “el Parque Bicentenario es sustentable, ya que hemos dado estricto cumplimiento a los presupuestos de sustentabilidad en lo relativo a los factores sociales, psicológicos, físicos y económicos”.
Aprender a ahorrar
Las principales ventajas de los jardines sustentables son el ahorro de agua y la preservación de especies nativas. Todo esto ayuda a una sustentabilidad que beneficia a la comunidad y promueve el uso de espacios públicos. De hecho, la municipalidad también ha fomentado el crecimiento de este tipo de espacios por parte de vecinos y privados, ofreciendo talleres acerca de su crecimiento y mantención, además de cuantiosos premios para los mejores jardines.
Según Greenpeace Chile, el 88% de los chilenos cree que la falta de agua le afectará en un futuro cercano o que el 91% de los chilenos ha tomado medidas para disminuir el gasto de agua en sus hogares.
La sustentabilidad en los parques ha demostrado ser una forma de combatir la sequía en el país, e incluso una manera de mostrar a los ciudadanos nuevas especies de flora de las que no estaban acostumbrados de ver.
Emergencia hídrica
La idea de que los parques en Chile sean sustentables es apoyada incluso por trabajadores en jardinería. Don Miguel, trabajador de Vitacura menciona con claridad: “Está muy bien la auto sustentabilidad en el parque, porque estamos pasando un momento difícil con la sequía. Por ejemplo, como medida ya no se está regando en algunas zonas donde hay árboles, ya que no hay pasto. Se debe replicar en todos los parques estas medidas para cuidar el agua, como se está haciendo en este parque por iniciativa de la municipalidad”.
Sin embargo, el gran problema que indican las autoridades tiene que ver con los recursos de las distintas municipalidades y los aportes específicos que el Estado podría considerar. Vicente Romero (45), vecino y frecuente visitante del Parque Bicentenario expresa: «no sé cómo no es sustentable el parque actualmente, ya que cuando se inauguró ya era sustentable. Yo creo que también se debería aplicar en otros lados la sustentabilidad, pero considerando que debieran tener los mismos recursos en todas las municipalidades, porque en algunas comunas hay más presupuesto que en otras por persona».
En 2021 el Gobierno estableció un Plan de Emergencia que busca aumentar la disponibilidad de agua y mejorar la eficiencia en su uso, con el objetivo de asegurar el abastecimiento para el consumo humano y la producción de alimentos. Incluso, se ha declarado Emergencia Agrícola por déficit hídrico en 226 comunas a lo largo de Chile. De este modo, se ha visto en Santiago y otras ciudades un intento real de promover la sustentabilidad, tal como dice la alcaldesa Merino: “Es una situación crítica que llegó para quedarse. Es importante que nuestros vecinos se adapten a la situación climática”.





















