Francisca Rantul, Diario Memoria de las Canoas.
Colegio Emprender, Osorno
Como salidos de Jurassic Park o de otra historia de ciencia ficción. Hace ya una treintena de años, en pleno desarrollo de la construcción de un sector residencial en Pilauco, unos trabajadores dieron con restos de un animal, que al parecer no pertenecía la época, más bien parecía un animal que vivió muchos años en los terrenos que hoy está levantada nuestra ciudad de Osorno, eran los restos del Gonfoterio, especie que contaba con por lo menos 12.500 años de antigüedad, un vestigio del Pleistoceno tardío.
Pero, ¿Qué son los gonfoterios?
El gonfoterio es un mamífero herbívoro con un peso superior a una tonelada y una altura promedio de 2.8 metros, estos seres guardan un amplio parecido con los elefantes actuales y los mastodontes, contaban con un cráneo corto y alto tal cual elefante, con incisivos superiores largos, macizos y levemente curvados en los machos, aunque rectos en hembras; estos seres dejaron su huella en gran parte del mundo y Chile no fue la excepción, en el sector de Pilauco se encontraron, específicamente los restos del “Stegomastodon platensis Ameghino” extinto hace ya unos 10.000 años, animales que deberían constituir un ícono del Pleistoceno medio y superior.
Su descubrimiento en el sector Pilauco
El 13 de febrero de 1986, la empresa Fourcade, encargada de un proyecto inmobiliario que hoy se conoce por “Villa Los Notros” emplazado en Pilauco Bajo a orillas del río Damas en la ciudad de Osorno, dio con los restos medianamente fosilizados de un gonfoterio adulto, las piezas encontradas correspondían a una mandíbula con unos cuantos molares, una vértebra y una costilla, junto a otros restos de flora y fauna de más de 12.000 años.
“El agujero en Pilauco en el cual se han encontrado los restos de estos animales, ha abierto una puerta al pasado, una entrada a la historia que se encuentra frente a nuestras narices, un tesoro cultural que puede ayudarnos a entender un poco más el cómo nuestro planeta llego a ser nuestro hogar” señala Carolina Chávez, profesora de historia y geografía.
Estos restos fueron enviados a la ciudad de Santiago para que fuesen estudiados y conservados, dos décadas pasaron para que, tras un arduo trabajo de un gran equipo de científicos y profesionales de la Universidad Austral de Chile, en la ciudad de Valdivia, dieran a conocer con total certeza, que los huesos encontrados pertenecían a un Stegomastodon Platensis Ameghino, una clase de gonfoterio que era típica en la pampa Argentina. Años más tarde las aclamadas piezas volvieron a su ciudad de origen para ser exhibidos de manera permanente en el museo de nuestra ciudad sureña, colocando a Osorno y aún más específicamente a Pilauco en el mapa del “Paleoturismo” y causando un gran revuelo tanto en la prensa como en la comunidad local, ya que dicho descubrimiento abría una oportunidad para la ciudad de aparecer en los mapas como una cuna paleontológica de mucho valor científico para el país, sin embargo el gran descubrimiento pasó de gran promesa a poco y nada.
Recién en 2007 con la aprobación de “Investigación Paleontológica del Sitio Pilauco Bajo” por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) el sitio comienza a contar con recursos que le permitiesen estudiar a profundidad la grandeza del sector. Poco después del vamos al proyecto, una investigación exhaustiva se llevaría a cabo en Pilauco, donde se encontraron más de 600 huesos, 37 dientes, piel y pelo del gonfoterio principalmente, además de sospechosas pruebas de que el ser humano pudiese haber habitado en el sector lo cual podría transformarse en una pista más al verdadero poblamiento del continente americano, agregándole más peso al lugar, aunque siguiese siendo cruelmente ignorado por los mismos ciudadanos.
“El aporte de este sitio se enfoca más en algo científico y de investigación que permitiría mejorar la información que se tiene actualmente de las poblaciones humanas y situar históricamente a Osorno como una ciudad con población más antigua que la llegada de los españoles o la visión de pueblos autóctonos” comenta Cintia Macías, bióloga que participó en la investigación.
El Gonfoterio Hoy
A pesar de los avances y el hecho de que en el año 2011 se volviese a abrir una nueva investigación, los rastros son demasiado dispersos (Tal como se ha informado por distintos medios aún no se ha encontrado un gonfoterio completo) como para proceder a un juicio claro acerca de la vida hace siglos atrás, aunque quienes participaron en las investigaciones afirman que Pilauco conserva una historia que se puede reconstruir.
Aunque el olvido se ha apoderado de la mayoría de los osorninos y hasta chilenos, el sector Pilauco podría significar la verdadera cuna, hasta ahora desaparecida, de la vida en el continente americano y, realmente abrir un nuevo camino para encontrar la verdad del poblamiento americano.




















