En Playa Ancha, entre el ruido de las olas y los loros que anidan en los árboles de la Avenida Altamirano, un grupo de pacientes psiquiátricos creó su propia radio para transmitir su mensaje.
Autora: Montserrat Martínez Oyanedel
Estudiario, Escuela G. Guillermo Zañartu (Quilpué)
Recién llegados al Parque Cultural de Valparaíso, comenzando el recorrido por la Feria “Aprende Más Ciudadanía”, un grupo de estudiantes se ve sorprendido por un largo lienzo: “Radio Diferencia: la voz desde el patio del Hospital Psiquiátrico El Salvador de Valparaíso”. Interesados en el mundo de la radio, se acercan a los encargados para conocer su propuesta. Y aunque luego visitaron todas las demás muestras, volvieron varias veces para conversar con ellos y conocer su experiencia.
Radio Diferencia es el nombre de fantasía de la Agrupación de Usuarios de Hospitales Psiquiátricos por la Expresión Radiofónica. Fue creada en 2005, a partir de la iniciativa del periodista Sergio Olivares, que estaba haciendo talleres para los internos. Como relata Rodrigo Oyarzún, coordinador de la radio y usuario del Hospital Psiquiátrico El Salvador de Valparaíso, la idea surgió de la experiencia de Radio La Colifata, emisora que funciona al interior del Hospital Neuropsiquiátrico Doctor José T. Borda, en Buenos Aires.
Oyendo voces
Como dice su lema, Radio Diferencia es una voz que busca hacerse oír desde el patio del hospital, ubicado en el sector de Playa Ancha de la ciudad porteña. La señal de la radio sale al aire a través de algunas emisoras amigas, que transmiten los programas realizados por los mismos usuarios del centro hospitalario. Ellas son Radio Placeres, RadioNeta, Radio Antú, Radio Enrique Torres, Radio Olímpica, Radio Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile en Santiago, y Radio Manque de Rancagua.
Los programas de la radio tienen nombres creativos y originales, como “Oyendo voces”, “Cable a tierra”, “Catarsis” o “Arriba de la pelota”. Todos ellos son “realizados por personas que padecen alguna patología mental, pero que se encuentran compensados, es decir, que están bien. Tienen patologías de diferente índole como depresión, trastornos, esquizofrenia, bipolaridad, Asperger o simplemente que no lo hayan pasado bien con su salud mental en la vida y que tengan que atenderse en este hospital”, señala Oyarzún.
Al comienzo, “los chiquillos salían al patio y sentían la necesidad de expresarse”, comenta Leopoldo Parraguez, locutor y editor periodístico de la emisora. Hoy en día, la radio cuenta con todo el equipamiento necesario: micrófonos, atriles, pedestales, sala de audio y monitores de estudio, todo esto gracias a proyectos ganados que han hecho crecer en recursos a la emisora, no sólo materiales, sino también humanos. “De hecho, ahora esta radio no sólo es un medio de comunicación de usuarios, sino que hemos incorporado a nuestras filas psicólogos, profesionales de la educación, columnistas, periodistas y diseñador gráfico”, afirma Rodrigo Oyarzún.
Últimamente, la Asociación ha logrado adjudicarse nuevos proyectos pertenecientes a FONAPIL (Fondo Nacional de Proyectos Inclusivos) con los que pretenden comprar los implementos que aún necesitan y cancelar remuneraciones a cada uno de los usuarios, según la cantidad de horas y labores que realicen, como una forma de reconocer la labor que ellos hacen, “porque la mayor forma de inclusión social es el trabajo”, comenta Oyarzún.
Beneficios para los pacientes
Uno de los principales problemas de las personas con una situación de discapacidad de origen psíquico es que pierden las habilidades sociales, es decir, cómo relacionarse con su entorno. En la mayoría de las ocasiones, el diagnóstico médico genera una especie de etiqueta a los pacientes, pero “por muy malo que sea el diagnóstico, éste no determina tu identidad”, indica el coordinador de Radio Diferencia.
Con la premisa de que todos somos únicos y necesarios en la sociedad, la radio ha permitido que los usuarios recuperen sus habilidades sociales, les ha ayudado a tener mayor desplante, a relacionarse con personas de distintas clases sociales y les ha servido de terapia grupal. “Muchos de ellos sentían vergüenza de reconocer ante el resto de la sociedad que tenían una patología psiquiátrica. Hoy en día eso ha cambiado gracias a la información y al apoyo que han encontrado en esta actividad. Lo principal para ellos es creer en lo que hacen y es esa convicción lo que ha mantenido en pie el proyecto de la radio”.
Luchando por sus Derechos Humanos
Por su parte, Leopoldo Parraguez destaca que el trabajo radial ha servido como plataforma para que los usuarios puedan hacer visible ante la comunidad la lucha por la promoción y defensa de los derechos humanos de todas las personas. “Nosotros tenemos la convicción que lo que hacemos va en favor de la lucha por una sociedad inclusiva. Es importante entender que el modelo de inclusión en el que nosotros creemos es el enfoque en derechos humanos”, declara Parraguez.
A partir de esa mirada, el trabajo de la radio destaca los derechos humanos de las personas con discapacidad. Aun cuando no todos los programas que se emiten al aire tratan de discapacidad o de salud mental, la radio permite que personas con diagnóstico siquiátrico accedan al discurso público, otorgándoles el derecho a la libertad de expresión y permitiéndoles hablar de cualquier tema que consideren relevante, ya sea de arte, historia, política, deportes y contingencia. En sus emisiones cotidianas, se abren espacios tanto a organizaciones de la sociedad civil como también a autoridades del estado, con el fin de informar a la ciudadanía sobre sus derechos.
Radio Diferencia se define a sí misma como una organización de personas que se empodera, lucha, promueve, defiende e intenta garantizar los derechos humanos de las personas de una situación de discapacidad: no sólo de origen psíquico-mental, sino que de todas las discapacidades, transitorias, permanentes, congénitas, adquiridas y sensoriales. Para Rodrigo Oyarzún, “todo tipo de discriminación en el mundo es un insulto a la inteligencia humana. La humanidad ya se puso de acuerdo en tener derechos, ahora hay que luchar porque esos derechos se cumplan.”





















