Inmigración en Chile

Inmigración en Chile

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Autor: Mario Arancibia

Diario Valle Informativo, Colegio San Viator

La inmigración, ingreso a un país o región de personas que nacieron o proceden de otro lugar, es sin dudas uno de los grandes temas que han copado la agenda y el debate en nuestro país. Chile, a partir de su estabilidad y bienestar económico, se ha convertido en una opción ideal para miles de ciudadanos que buscan escapar de las miserias que vivían y por lo cual son muchos los que anhelan una residencia definitiva en un país que les asegura un mejor futuro; es así como peruanos, colombianos, venezolanos o haitianos son parte de nuestra ciudad; solo basta una vuelta  por nuestra localidad y nos encontraremos con sus peluquerías, locales de comida, o incluso en la calle como vendedores ambulantes

La OIT (Oficina internacional del trabajo) establece que en Chile estos últimos 5 años la población de inmigrantes ha crecido en promedio 5% por año y se estima que en la actualidad viven en nuestro territorio cerca de 600 mil inmigrantes.

¿Y esto por qué? Muchos de los inmigrantes llegan a nuestro país en busca de trabajo, Chile les ofrece una buena empleabilidad y nuestra moneda es más valorada que las que reciben en su tierra; por ende Chile les entrega un sueldo que los sostiene tanto a ellos como a sus familias que muchas veces dejaron en su país de origen; por otro lado ven a nuestro país como un lugar seguro para vivir.

El debate genera opiniones divididas en torno a la explosiva llegada de estas personas, por ejemplo, si tomamos algunos aspectos positivos, diríamos que su trabajo ayuda a aumentar los ingresos del país, ya que como empleados, contribuyen con su labor a aumentar la productividad, también son un aporte para la cultura, con nuevos colores, sabores, haciendo de Chile un país más multicultural.

Sin embargo, hay cuestionamientos de la ciudadanía por la realidad de los inmigrantes ilegales que llegan a Chile, al no tener la documentación necesaria, se les hace imposible adquirir un trabajo formal, por eso es que terminan desarrollando labores informales y donde el pago es menor y abusivo, lo que de una u otra manera desvaloriza la mano de obra, además de considerar que se genera la suspicacia de que llegan a ocupar puestos de trabajo de los compatriotas o que entran al país a cometer actos delictuales.

En definitiva, la inmigración siempre va a traer elementos que sean positivos o negativos para un país, lo importante aquí es como nosotros los tomamos en cuenta, los integramos, los acogemos y aprendemos a convivir con ellos. Por ello es importante que nuestros legisladores discutan y regulen su entrada al país, ya que la última ley importante data del año 1975 donde claramente era otro el país, era otra nuestra realidad. No hay que esperar más para discutir, hay que ser justos con los que puedan contribuir con el desarrollo de nuestra nación, pues merecen que sean tratados dignamente, pero también hay que establecer un punto de equilibrio de la cantidad de personas que somos capaces como país, de acoger decentemente.

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