Los sitios patrimoniales han sido muy importantes para la comuna, pero con el tiempo se han ido deteriorando y perdiendo su fama.
Autor: Gerónimo Schmidt
Diario El Queltehue, Colegio Pucalán Montessori
Colina posee una enorme riqueza patrimonial y destacan en la zona sitios de gran historia, como la capilla de la Hacienda de Chacabuco, que es una construcción del siglo XVIII, que perteneció a la Familia de Santa Teresa de Los Andes. Durante la Guerra de la Independencia de Chile la casa patronal sirvió de albergue para los patriotas que participaron en la batalla de Chacabuco.
La casa y capilla de la hacienda fueron declaradas monumentos históricos en 1985, sin embargo, está en muy buen estado y siguen siendo visitadas por turistas y la gente del pueblo. “Por lo general este lugar recibe entre 100 a 150 personas al mes y recorren incluso de 45 minutos a una hora, esto está bastante bien, pero antes este lugar recibía mucha más gente, pero con el tiempo ha perdido valor y no logra tener el reconocimiento que tenía antes, ya que las generaciones de ahora han olvidado estos lugares históricos que se encuentran en Chile”, destacó Sebastián Lira, dueño de la hacienda.
Desde enero del año 2012, el centro cultural ha realizado exposiciones mensuales con pinturas, fotografías, obras de teatro y mucho más, lo que ha incrementado las visitas hacia diversos patrimonios culturales.
El terremoto de 1730 destruyó varias casas, incluyendo la capilla, pero fueron reconstruidas, manteniendo la distribución original de tres cuerpos de habitaciones en un piso, que forman un gran patio en forma de U.
Pero no solo existe la Hacienda Chacabuco como patrimonio cultural. En el sector de Chicureo donde se ubica la laguna de Piedra Roja se encuentra la hacienda Guay Guay que alguna vez fue una de las más grandes de toda la región. En esta hacienda ocurrió uno de los hechos policiales más grandes de la época, ahí asesinaron a uno conocido mercader, Luis Labarca Prieto. Hoy, esta hacienda se encuentra a cargo de uno de sus parientes directos.
La Municipalidad de Colina se ha preocupado de restaurar estos lugares y también de hacerlos atractivos al público. Ellos se encargan de hacer el recorrido y mostrar las atracciones que puedan ser accesibles al público, pero no siempre son cuidadas por el público o el personal, causando grandes deterioros en el patrimonio.
Más allá de lugares, tradiciones
En la comuna también se realiza la tradicional fiesta de Cuasimodo, que ha sido declarada patrimonio de la humanidad por ser una de las más grandes del mundo.
Los caballos se preparan días anteriores del espectáculo, una persona encargada del maltrato animal revisa a estos caballos antes de salir, gente de todos lados se reúne a ver este espectáculo de más de 5000 jinetes que rondan por todas las calles de Colina, en donde 5000 pisadas de caballos hacen retumbar el suelo y sentirlo hasta la cabeza.
Partiendo desde las siete de la mañana en la misa, hasta las once de la noche, esto no es solo un espectáculo para algunas personas, esto es una creencia de fe hacia Dios. Al preguntar a la gente del lugar qué significa Cuasimodo, la mayoría coincide que es algo de gran valor espiritual. “Para mí, es más que solo un espectáculo, es la fe que uno lleva en Dios, algo en lo que uno cree y siente, no es solo un show, es una creencia”, expresó Andrea, una de las personas que asistieron a esta ceremonia.
Muchas de los asistentes creen que sería bueno reparar y mejorar el patrimonio cultural, para que más personas puedan ver con sus ojos cómo era el Chile de hace cien años, porque es algo que se está perdiendo entre los adolescentes de hoy.





















