Diario Heraldos del litoral, Colegio Pukalan de Algarrobo
En América, según datos de la investigación de SENDA-MINSAL, se consume la mayor cantidad de alcohol en relación con el resto del mundo. A esto se agrega que el consumo de alcohol ha aumentado considerablemente en los últimos 5 años: de un 4.6% a un 13% en mujeres, mientras que un 17.9% a un 29.4% en varones. Cifras que preocupan y que exigen de la atención de la sociedad en su conjunto.
El litoral central de la Provincia de San Antonio no se encuentra ajeno a esta realidad, por el contrario, cada vez es más visible y su consumo preocupa tanto en las épocas de vacaciones, en las que aumenta la población flotante, como en el resto del año.
Actualmente, en el litoral central el alcoholismo es más que la entretención del fin de semana o de la época de vacaciones. En nuestras comunas esta problemática social y de salud pública ha llegado a convertirse en un problema serio, provocando incluso incomodidades a las personas en los espacios públicos, como en plazas, paradas de locomoción y playas.
“Es una enfermedad, las personas alcohólicas en un comienzo beben porque les gusta beber, pero con el tiempo se vuelve necesidad. El alcoholismo si bien puede ser padecido por una sola persona en la familia, le afecta a todo el grupo familiar, porque muchas veces realiza actos que no son habituales en su persona cuando está sobrio y estable, como robar, pasar por momentos de violencia o furia”.
Esta vecina agrega que en estas comunas muchas personas se quedan sin ocupación durante las épocas en las que baja la presencia de turistas, por lo que la desocupación termina fomentando la búsqueda de recreaciones que muchas veces terminan en el alcohol.
Otro vecino del sector de El Quisco nos cuenta que “es habitual que estas personas siempre están en la plaza o en la playa, viven en situación de calle porque abandonan sus casas, a su familia. Van a la plaza en grupo y se sientan en las bancas a beber, pero no solo van a beber, sino que también se drogan. La gente con problemas de alcoholismo que pasan sus días en la plaza de El Quisco y en las playas suelen molestar y hostigar a las personas que pasan, pidiendo dinero”.
A lo señalado por los vecinos, se suma el testimonio de una cadete del cuerpo de Carabineros de la zona. “Actualmente niños y adolescentes se están viendo afectados por este suceso, ya que al ver a familiares o amigos sumergidos en esta droga se ven tentados u obligados a consumirla para mantener o ascender su popularidad en su grupo de amigos y sociedad. Así comienza una cadena prolongada y difícil de terminar. A lo que se suma un aumento de enfermedades asociadas en menores de edad”.
Según las estadísticas, nueve de cada diez accidentes automovilísticos son causados por personas manejando en estado de ebriedad, llevándose la vida de inocentes transeúntes todos los años, además de dañar la propiedad pública en el proceso, es decir, cuando ocurren accidentes se dañan rejas, infraestructura vial o postes, impidiendo el normal funcionamiento del tránsito.
Algunas de las alternativas existentes para solucionar estos problemas son ir a grupos de ayuda, tener una dieta balanceada, comenzar una rutina de ejercicios, equilibrando así la vida tanto física como emocional.
Por su parte, las municipalidades del litoral central han implementado planes recreativos y culturales para poder ofrecer actividades que alejen tanto a la población joven como adulta de su adicción al alcohol, a la vez que permite ocupar los lugares públicos con actividades deportivas, culturales y familiares que alejen los peligros, fomenten la vida sana y establezcan un ambiente de paz ciudadana en el litoral.





















