Instalada en el centro de La Recova, esta iniciativa se ha tranfomado en una gran ayuda para las personas que viven en situación de calle.
Autor: Renato González Valenzuela
Diario Il Corriere della scuola, Scuola Italiana Alcide de Gasperi (L Serena)
Para nadie es extraño en nuestra hermosa ciudad de La Serena, hablar del frío, cada invierno pareciera que se recrudece, generando una serie de inconvenientes, tales como el alza en las enfermedades respiratorias, en especial en los niños y en la población infantil, pero hay un sector de la población, personajes tristemente invisibles que con las bajas temperaturas de esta época del año, parecieran desaparecer aún más en este universo personalista, personas que no pueden conseguir la ropa adecuada para generar la protección suficiente frente al frío, ya sea por su falta de recursos o por el abuso que sistemáticamente han cometido contra sus propios cuerpos, hablamos de los indigentes, de los desposeídos o de cualquier persona de recursos limitados, sin embargo, una serenense y sus amigas vio en esta situación la posibilidad de ayudar, de hacer un favor desinteresado, de transformar a quien desee en una mejor persona, la señora Liliana Fredes y dos de sus amigas, decidieron iniciar un proyecto al que llamaron “Perchero Solidario”, una iniciativa que les da abrigo a los que lo necesitan, iniciativa que ya se estaba haciendo presente en otras comunas del país.
Esta solidaria idea se trata de ubicar un perchero literalmente hablando con ropa abrigada, abrigos, chaquetones, chalecos y parcas, e instalarse en uno de los lugares más céntricos y turísticos de la ciudad, La Recova, la iniciativa funciona de lunes a domingo desde las 10:30 de la mañana hasta las 18:00 horas. Según la propia gestora de este empeño, nace por la necesidad de hacer un cambio “en una sociedad egoísta como la de hoy es fundamental hacer este tipo de iniciativas, con unas amigas vimos que este perchero se estaba haciendo en otras comunas y quisimos instalar uno en La Serena, ya que es una buena forma de ayudar a los que más lo necesitan durante esta época”.
La ubicación de este perchero además resulta estratégica, ya que al costado se encuentra la Iglesia de San Agustín, en la cual se realizan diversas acciones solidarias como entrega de alimentos y colaciones a las personas más necesitadas. De esta forma el sector es una suerte de cobijo para personas en situación de vulnerabilidad, resultando este tipo de ayuda muy efectiva sobretodo en esta época del año. La idea es que quien sienta la necesidad de colaborar, traiga ropa en buen estado y aporte para aquellos que no tienen la suerte de estar en una casa calefaccionada junto a sus seres queridos.
Liliana Fredes indicó a Il Corriere della Scuola que este “Perchero Solidario” “funciona de manera completamente autónoma y que requiere de la conciencia de cada persona, cosa que hasta ahora ha funcionado de manera excepcional, es por esta razón que resulta significativo no pasar por alto este tipo de oportunidades para despertar en nosotros la generosidad, valor que se encuentra casi en extinción”, según Fredes, “vivimos en un sistema donde constantemente sentimos la necesidad de defendernos de los demás, generando seres más individualistas donde el mayor desafío radica en la superación personal e individual, sin mirar lo que puede necesitar el que esté a nuestro lado”.
“Creo que con este tipo de iniciativas no solo gana quien recibe la ayuda sino también quien la entrega” puntualizó la encargada e ideóloga de este proyecto.
Hablamos con Don Manuel Araya, un indigente de 68 años quien escuetamente nos comentó que gracias a estos “ángeles” se sentía en mejores condiciones para enfrentar este invierno. Si bien es probablemente que este invierno sea más frío que el anterior, lo cierto es que gracias a iniciativas solidarias como esta, cuando las temperaturas bajan, la solidaridad sube.





















