Autor: Carlos Humberto Renato Llanten Silva
Diario Es´Cool (2014), Colegio Palmares (Quilicura)
Con la actual masificación de la información de cualquier índole que se puede encontrar en la web, no es raro que alguno de nosotros haya visto, quizás ciertas imágenes y videos sobre el proceso ‘’mundializador’’ de Brasil por así decirlo, y con todo lo que esto significa. Es cosa de colocar la frase mundial de Brasil en el buscador de YouTube y sin hacer una búsqueda muy acabada terminaremos por encontrarnos con ciertas imágenes no muy agradables sobre la situación social actual de dicho país y para qué hablar del buscador Google, aunque Brasil no es un caso especial, puesto que en el mundial de Sudáfrica pasaron cosas similares, pero más camufladas.
Si bien, he leído noticias sobre Brasil, no conozco en carne propia la realidad del país carioca. Sin embargo, creo que es necesario dar a conocer estos hechos y de todos modos la selección del país en el que vivo va a participar en la competición y probablemente seré un espectador de la sorpresa que tiene guardada Chile como tanto lo han dicho en los medios, pero dejemos este tema a comentaristas deportivos que se manejan más y pueden dar análisis más correctos que un simple aficionado a este deporte.
Llama la atención el gasto monumental que se ha dado tanto en publicidad como en construcción de estadios para el certamen, cerca de 7 mil millones, a esto sumado el desalojo de personas y violencia excesiva por parte de las autoridades brasileñas hacia su propia población que manifiesta su descontento, digamos que las problemáticas de Brasil no distan mucho de las de Chile, dando paso a la pregunta: ¿Por qué ese gasto y afán de incrementar estadios? Y claro, hay todo un argumento, por cierto bien sustentado sin ánimos de satirizar, el cual me puede explicar algún brasileño sobre el porqué de todo esto y puedo hasta quedar convencido.
Aún así, la forma en que se está tomando este mundial sobre todo para el gobierno brasileño quizás no dé indicios de una mejora en la sociedad carioca, por algo han surgido grupos anti mundialistas en el mismo Brasil conformados por celebridades como Paulo Coelho, Romario (ex jugador brasileño), Ney Matogrosso, etc. y civiles. Una forma casi insultante de tapar una realidad con el temporal telón del Fútbol siendo que además un 62% de la población piensa que acoger el torneo es negativo para Brasil porque resta dinero a inversiones en educación y sanidad. Sólo una cifra: el 18,6% de la población vive en la pobreza (37 millones de personas) y la desigualdad entre ricos y pobres parece aumentar.
Es cosa de tiempo y ojalá que Pelé, principal imagen de este mundial y quien es para muchos el mejor jugador de la historia pero que hasta ahí no más le llega lo bueno, disfrute sentado este mes que no estará exento de manifestaciones pidiendo su cabeza y la del gobierno que probablemente serán encubiertas a no ser que resulten muy notorias, misión en la cual se enfocará la policía brasileña. Hay que tener cierto grado de decencia y no caer en el populismo del fútbol, como por ejemplo evitar declaraciones de la índole de que la muerte de obreros en la construcción de un estadio ‘»son cosas normales que pasan’’ o continuar con la fantástica propaganda de que este será el Mundial de los mundiales, punto de vista que quizás los habitantes de las favelas no compartan.
Y ojo que no estoy haciendo un llamado a que ahora mismo todo Chile deje de ver el mundial, solo creo necesario que en tiempos como estos detenerse un instante y analizar no hace mal para la salud, y que gane Chile caramba.



















