El Puquén, un espacio sagrado

El Puquén, un espacio sagrado

Compartir

La comunidad de Los Molles, se ubica en la costa de la comuna de La Ligua, en las últimas décadas ha aprovechado los atributos naturales de la zona, para iniciar proyectos vinculados al desarrollo del turismo, dentro de esto se encuentra la pesca en pequeñas caletas y la agricultura. Sin embargo, todo este proceso se encuentra en riesgo de sufrir un fugaz fin, debido a los cambios que se pretenden operar en el Plan Regulador Comunal, que transforma las 1.400 hectáreas de la Zona de Protección Ecológica (ZPE), en Zona de Extensión Urbana. Este cambio en el plan afectaría las riquezas naturales de la comunidad.

Varias organizaciones ciudadanas, entre ellas Protege Los Molles y ONG Otaria, han delatado notoriamente la destrucción de la Reserva de Puquén, zona que actualmente está protegida por el Plan Regulador y que es calificado como sitio prioritario de Los Molles-Pichidangui, donde actualmente se está llevando a cabo un proyecto inmobiliario.

La importancia de esta zona es relevante puesto que, según el ministerio de Medioambiente, existe mayoritariamente flora y fauna gondwánica. Dentro de estos ejemplares, se encuentran animales indefensos y en peligro de extinción como la nutria marina (Lorna felina), la torcaza (Columba araucana), lagartija café (Liolaemusnitidus) y la culebra de cola larga (Philodryaschamissonis), entre otros.

Dentro del sector se encuentran objetos arqueológicos, todos estos en riesgo de desaparecer si se define la construcción de este complejo residencial. De acuerdo a “Protege Los Molles” con la construcción de viviendas aumentará la deforestación en la zona, restringirá el entorno de especies de flora y fauna, asimismo contaminará el agua marina y los terrenos con la construcción de caminos.

Este proceso, que ya se ha visto en otras áreas y que se reedita en Los Molles, es de suma inquietud, ya que las inmobiliarias desintegrarán el patrimonio natural y cultural de la zona. Los vecinos de Los Molles, indican que este proceso ha estado lleno de preocupantes irregularidades, y sin la apelación de participación de la ciudadanía.

El cambio no sólo perjudica a la Zona de Protección Ecológica que había sido concretada en el Plan Regulador, sino que además reside en los hechos. La moralidad que posee en la actualidad, el “Sitio Prioritario de Conservación Los Molles-Pichidangui”, es más de la mitad de las 2.986 hectáreas de esta área de protección que es potenciada desde el Estado, ahora se da un área de expansión urbana, que llega desde el norte hasta el límite entre las regiones de Coquimbo y Valparaíso, y en donde se teoriza que podrían llegar a residir 45.000 nuevos habitantes.

Mientras tanto, la empresa Bioma (administradora del bioparque) plantea en su página web, que sus servicios se sustentan en un análisis estratégico, orientado a la resolución integral de problemas ambientales, una descripción bastante contradictoria, según la situación en la que se ve involucrada la compañía.

Por parte de la comunidad se cree que deberían tomar conciencia en cuanto al plan regulador, que las autoridades procedan como tal y que defiendan el bienestar de esta zona, debido a que al realizarse este proyecto saldrían más perdiendo que ganando, ya que derrocharían una fortuna única, lo que es la naturaleza y los intereses de esta zona.

No hay comentarios