En Vitacura se promueve el aprendizaje de todos los niños

En Vitacura se promueve el aprendizaje de todos los niños

Desde hace varios años, en los colegios municipales de Vitacura, se ha implementado una política de inclusión que recién está dando sus frutos. Los invitamos a conocerla desde la historia de una niña y su padre.

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Los establecimientos educacionales de la comuna tienen una política de inclusión, que busca que los niños y niñas con Síndrome de Down se integren al entorno educativo de forma normal, para que no queden ajenos a la experiencia social del proceso de aprendizaje.

Autor: Emiliano Soto

Diario La barca, Vitacura.

En la comuna de Vitacura, hace más de 4 años se está llevando adelante una política de inclusión de niños con síndrome de Down, pero ¿qué es el síndrome de Down? Según la Dra. Silvia Castillo, jefa del Servicio de Genética del Hospital Clínico de la U. de Chile, el síndrome de Down es “una anomalía cromosómica caracterizada por la presencia de una tercera copia -parcial o total- del cromosoma 21”. Esta variación genética provoca una serie de características, como rasgos físicos específicos, emocionalidad más recargada, cuesta un poco más realizar ciertas tareas cognitivas, entre otras.

De esta forma, los niños con Síndrome de Down son un desafío constante para nuestra sociedad, que se abre cada vez más para incluirlos y no discriminarlos.

Inclusión en Vitacura

Estos establecimientos educacionales tienen una política de inclusión, que busca que los niños y niñas con Síndrome de Down se integren al entorno educativo de forma normal, para que no queden ajenos a la experiencia social del proceso de aprendizaje.

Para esto, tienen un equipo de educadoras diferenciales y psicólogas que ayuda a los niños a comprender mejor las tareas y asignaturas, además de brindarles apoyo socioafectivo y técnico. Con esta forma de trabajo, los colegios han logrado mejorar la experiencia educativa de estos niños, tanto en el pensamiento de los otros alumnos acerca de los niños con este síndrome, como también de los apoderados y profesores, logrando que todos vean con una mirada más inclusiva a estos niños.

Un rostro de la inclusión

Uno de estos casos ha sido el de Maite, una niña con síndrome de Down que estudia en el liceo Amanda Labarca desde hace 4 años. Su padre, Leonardo Pontiggia, cuenta que el día de nacimiento de Maite fue cuando recién se enteraron de que tenía Síndrome de Down, y que “ninguna fundación, organización o colegio acogió a Maite de tan buena forma como en este liceo”. Esta política de inclusión de los liceos en Vitacura viene de la mano de una decisión humana, pues según la jefa de UTP, Elizabeth Ruz, “antes de la ley de inclusión esta comuna ya favorecía la integración de los niños con diferentes capacidades, tanto del espectro autista como niños con Síndrome de Down”, agregó.

Dicha decisión técnico-pedagógica cobra sentido cuando es la propia Maite que destaca la posibilidad de poder “jugar con otros niños”, “tener clases con buenas profesoras” y “saber que en el colegio me quieren”.

Para llevar adelante este trabajo, el Liceo Amanda Labarca dispone de herramientas específicas, como educadoras especializadas en el trabajo con niños con Síndrome de Down, capacitación para profesores, sala especial para el reforzamiento de las materias, reuniones periódicas con los apoderados y una comunicación fluida de todos los integrantes de la comunidad educativa.

Soñar con un mejor futuro

Todas las esperanzas de los padres y familiares se centran en que su niño(a) finalicen sus estudios obligatorios y tengan la oportunidad de elegir qué quieren hacer más adelante, ya sea seguir estudios superiores u aprender algún oficio que los haga felices.  El Liceo Amanda Labarca cuenta con una experiencia educativa reciente, pues el año 2016 se licenció un joven con  Asperger, por lo que el padre de Maite señala esperanzado “si él pudo, mi hija también podrá”.

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