Maltratos y crueldad hacia animales

Maltratos y crueldad hacia animales

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Diario El Informante Ovallino. Colegio: Santa María (Ovalle)

En los últimos días se han visto varios casos de denuncias en maltratos animales en la IV Región, en el sector de la Chimba.

En muchas ocasiones los medios de comunicación de nuestra Provincia dan cuenta de robos de animales y posteriormente la venta clandestina de sus carnes.

El tratamiento de los animales faenados para el consumo humano, requiere de procedimientos que siguiendo las normas técnicas sanitarias del Ministerio de Salud deben ser acatadas no tan sólo por las grandes cadenas alimenticias, sino también por todos quienes se dedican a la venta de carnes.

Los pasos deben ser cumplidos y en su gran mayoría son desconocidos por el ciudadano común. Esta zona ha tenido históricamente hábitos de consumo de carne faenada clandestinamente.

Este proceso consta de una recepción: en esta etapa es necesario ubicar a los animales que van a ser faenados en los corrales, para cumplir con las normativas sanitarias de prevención, durante el tiempo que determine la autoridad veterinaria. Luego son arriados y llevados a las duchas para realizarles una higienización inicial. Un segundo paso es el noqueo del animal, el que puede ser físico o eléctrico.

Se insensibiliza al animal que va a ser sacrificado para evitarles el sufrimiento a la hora del degüello. Es en el Izado donde se cuelgan a los animales de los cuartos traseros. Este gancho es unido a un riel para facilitar su traslado en el proceso de desangrado y posteriores pasos de este largo proceso.
Si bien existen hoy en día, grupos de personas que proponen evitar el consumo de carnes, no es menos cierto que este hábito está arraigado en nuestra comunidad.

La forma de alimentarnos está también relacionada con el maltrato a los animales.
Aunque tengamos que llevarlos a un Matadero para faenarlos, este proceso debe realizarse cumpliendo con las leyes sanitarias y también con las leyes del respeto animal.

Estas leyes no están en la Constitución chilena, pero es nuestro deber respetar la dignidad de ellos. En nuestra ciudad se caracteriza por tener mucha actividad agrícola y nos damos cuenta que los animales reciben un trato que no corresponde a nuestros tiempos.

La sequía, tan temida en nuestra región, mata el ganado caprino. Es imposible para un criancero tener las condiciones adecuadas para que esos animales no pasen hambre y sed.

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