Diario Valparaíso’s Dolphins News, Escuela de Tripulantes y Portuaria Valpo. (Valparaíso)
Actualmente no se puede desconocer la información que recorre el mundo y que nos muestra desastres humanitarios, tales como el del pueblo sirio. Diferentes medios informativos y particularmente en las redes sociales, donde la figura de Aylan Kurdy ha impactado profundamente en el mundo, víctima inocente de una guerra civil que ha cobrado, sobre 200.000 víctimas y puesto en riesgo a miles más que buscan huir de la destrucción fratricida al abandonar sus hogares en condiciones precarias para emigrar a cualquier parte del mundo que esté dispuesto a brindarles una nueva oportunidad para reiniciar sus vidas.
Ese impactante suceso, quizás distraiga la atención de nuestra realidad, cuando sumando los temores que existen por la delincuencia, se añaden los miedos e inseguridades que aquejan a una sociedad dolida y cansada de hechos de violencia que acontecen y ayudan a proliferar una desconfianza generalizada que se deja en evidencia en la fría relación que muchas veces existe entre vecinos, cercanos y hasta familiares.
El país ha debido enfrentar dolorosos episodios, pero ninguno de la magnitud de los hermanos sirios quienes aspiran solo a PAZ y ARMONIA
Se teme por los enfrentamientos que se producen en distintas fechas del año, la mayoría al cerrar el día en poblaciones y sectores de diferentes ciudades del país y la adopción de diferentes medidas para salvaguardar la seguridad pública.
Chile se inquieta por las manifestaciones que interrumpen el desplazamiento seguro, la destrucción y lo más lamentable, la pérdidas de vidas humanas en refriegas donde participan adolescentes y menores de edad que encienden fogatas, se enfrentan con las fuerzas de orden, disparan armas de fuego y lanzan bombas incendiarias. Esperando las últimas Fiestas Patria se suman cifras de medios de transporte incendiados y es comparaciones que permiten evaluar avances entre un año y otro, destacando como un resultado positivo la intervención por parte de la autoridad de algunos lugares donde se concentra la mayor cantidad de menores de edad, y que se haya trabajado con los padres para poder frenar su participación en este tipo de sucesos violentos que nada aportan a su existencia y que pueden dejar un daño irreparable para sus vidas.
Los acontecimientos mencionados conducen a reflexionar frente al fenómeno de la violencia y en particular nuestra sociedad se inclinaría mayoritariamente por detenerla, sobre todo por las victimas. No podemos continuar eternamente reviviendo conflictos que pertenecieron a otra época y hoy son pasado. Reactivar cualquier efemérides de violencia implica destrucción medios de transporte, plazas, semáforos, destruir la fuente de trabajo de pequeños y medianos comerciantes quienes nada pueden hacer para impedirlo debiendo asumir los daños que se ocasionan ya que al término de los incidentes nadie responde. Es el momento de superar diferencias que enfrentaron a los abuelos y redoblar el trabajo con los padres de aquellos menores que se suman a las barricadas como si fuera un juego sin identificar los peligros.
Hoy se hace necesario valorar a los seres humanos y aceptar el pasado con la fe unitaria de no repetir eventos que nuevamente conlleven dolor por el hecho de pensar distinto, tener distintas religiones, ser hinchas de clubes rivales etc… diferencias que no debieran terminar en pérdidas irreparables.
La invitación es a respetar a los que han sufrido y aprender de la historia, de la nuestra y de la que enfrentan los hermanos sirios en guerra fratricida, la cual no deja de impactar a la comunidad mundial, los chilenos debemos dar vuelta la hoja.

















