
Autor: Constanza Catalina Muñoz Dominguez
Diario La Expresión (2014), Colegio Part. N 95 Andres Bello (Chiguayante)
Abierto al público desde el año 2009, principal espacio verde de la intercomuna tiene más de 3.000 hectáreas de bosque y vida silvestre Entre 10 y 30 personas la visitan de martes a viernes, y los fines de semana 100 o más. Estos son parte de los datos que dio a conocer la Corporación Nacional Forestal (Conaf), en relación a la cantidad de usuarios que recorren el principal predio nativo de flora y fauna ubicado entre Concepción, Chiguayante y Hualqui.
Se trata de la Reserva Nacional Nonguén, un refugio verde de más de 3.055 hectáreas, donde se pueden encontrar mamíferos en extinción como el coipo, el monito de monte y el zorro. O también, el chucao, el aguilucho y la lechuza blanca, por sus extensos y verdes senderos.
Dada su enorme extensión del espacio, la Conaf ha debido redoblar esfuerzos a fin de mantener y difundir en la comunidad unos de los pocos espacios sin intervención del hombre. Es por ello, que los encargados del recinto, reconocen que es un desafío aún en curso para esa entidad estatal. “La cantidad de asistencia es menor de lo que se espera que llegue todos los días. Quisiéramos que fueran muchas más las instituciones de colegios que nos visitaran, pero entendemos que quizás la información y conocimiento de que existe esta reserva, no es la suficiente. Por lo mismo estamos trabajando en difundir que más personas vengan a este lugar”, explicó a “La Expresión”, Jorge Quintana, administrador del recinto.
Un claro ejemplo es el de algunos vecinos que pese a vivir cerca del sector, nunca lo han visitado. Es el caso de Marco Retamal, poblador de la localidad Valle del Sol en Chiguayante, que tiene como límite geográfico gran parte del porcentaje del predio. “No conozco la Reserva, pero me gustaría que mis hijos si supieran de ella, porque sería una nueva experiencia para ellos”, dijo el vecino. Lo mismo cree Nelson Domínguez, un habitante de Talcahuano, quien señaló que “para visitar la reserva se debería contar con más publicidad, sea gratis y tenga locomoción que llegue hasta ese lugar”.
Por años, prácticamente sin un cuidado sustentable, fue finalmente la Corporación Nacional Forestal, Conaf, la entidad que a partir del 2009 se hizo cargo del predio emplazado en plena Cordillera de la Costa. Una responsabilidad que obliga a cuidar del espacio, según señaló Maribel Salamanca, de la Unidad de Comunicaciones de la organización que protege el recinto. “Hay gente que es consciente del lugar donde está y otra que bota basura, pero son los menos”.
Justamente, uno de los desafíos para el equipo de nueve guardaparques, es cuidar, proteger y mantener el entorno de la Reserva de Nonguén. Según los trabajadores, el “pulmón verde” está a disposición de todos. Entre las opciones señalaron la amplia disponibilidad de senderos y horarios para los usuarios. Con ese espíritu, Quintana destacó el valor potencial de la reserva, ya que “sólo quedan dos en Chile, una se encuentra en Temuco y la otra que está ubicada en Concepción. Por esto es fundamental, debido a que es uno de los pocos pulmones verdes, absolutamente accesibles y sin intervención del hombre”, afirmó.
Ignacio Puentes, guarda parques de la Reserva Nonguén, quien tiene a su cargo realizar charlas educativas a las personas que visitan el lugar, agregó que dentro de las opciones hay una amplia diversidad de recorridos. “Uno de ellos es el denominado “La Confluencia”, “un sendero ancho que pasa por dos puentes hasta llegar al nacimiento del estero Nonguén. Tiene un tiempo aproximado de una a dos horas según los descansos que realice el visitante”, afirmó a nuestro medio escrito. También agregó que es conocido el sendero “Los Copihues”, cuyo “camino angosto cruza un bosque nativo con dos horas de recorrido”.
A lo anterior se suma una prolongación de un camino denominado “Sendero Lo Rojas”, que sube hacia el cerro a un mirador desde donde se puede observar el valle, la cordillera, y la desembocadura del río Biobío. “Es el más difícil”, dijo Puentes, ya que se deben realizar varias subidas lo que dificulta la caminata con un tiempo aproximado de recorrido es de tres horas. El otro gran tema de la reserva, es el financiamiento, el cual recae a través de fondos administrativos por la Corporación Nacional Forestal, es el cuidado por parte los visitantes. Para la entidad estatal “hay de todo. Hay gente que es consciente del lugar donde está y otra que bota basura, pero son los menos”.
Respecto de las condiciones de acceso, agregaron que tienen considerado en el mediano plazo efectuar un mejoramiento de la infraestructura. De esa manera, poder disfrutar de una paisaje que es capaz de reunir una amplia fauna, desde el Roble, el Peumo, el Boldo, el Olivillo, entre otras especies con problemas de conservación.




















