«La tercera edad es parte importante de la sociedad, sin embargo no todos viven con la dignidad que merecen. Esto a causa de un abandono de la familia o porque sus jubilaciones no alcanzan para vivir de manera digna, y descansar después de una vida de sacrificios».
Autora: Daniela Martinez
Diario Le voci del Campanile (La Serena)
Los ancianos constituyen parte importante de la sociedad, ellos un fragmento significativo de la población, forman parte de un pasado significativo para la comunidad. Pero la mayoría de las veces no son apreciados como se debería, no es extraño ver casos de utilización, abandono o maltrato hacia estas personas, o verlos en casos extremos de descuido, situaciones paupérrimas, y hasta luchando por vivir.
Las situaciones anteriores son responsabilidad de los familiares, no obstante para aquellos que no tienen o que perdieron a sus familias deben sustentarse únicamente a base de sus pensiones, las cuales pueden ser; Pensión Básica Solidaria de Vejez (PBSV) que no sobrepasa los 94.000 pesos, o las ya conocidas Administradora de Fondos de Pensiones (AFP), fundadas desde 1980 en adelante. Éstas son empresas que por ley deben invertir los ahorros de las personas en instrumentos del mercado, de forma que los ahorros generen rentabilidad en el tiempo. A cambio de este servicio los trabajadores deben pagar comisiones mensuales, y al momento de la jubilación a las AFP.
Este sistema manda a que los trabajadores dependientes ahorren un 10% de sus rentas mensuales. Esto es así dado que el Estado asume que las personas voluntariamente no ahorran lo suficiente para su vejez, así pues se obliga a ahorrar un 10% de su salario mensual.
Las AFP han sido muy cuestionados debido a que la población no conoce o no entiende claramente el sistema por medio del cual se calculan las pensiones, y muchos argumentan que el medio tiene filtraciones o que es completamente deficientemente, por lo cual debería ser eliminado.
En este sentido, Paulina Chávez, asistente de la educación, que aún no forma parte del grupo de jubilados de nuestro país, lo aborda desde una perspectiva proyectiva de su pensión y futuro: “Mi Futuro lo veo pobre, ya que mi sueldo es bajo, como el de todos los chilenos. Considero que el sistema económico, junto al de las AFP van de la mano ,y van mal. Mi AFP me invitó a que me afiliara pero no me explico nada en lo absoluto. Pienso que las AFP deberían informar detalladamente sobre todo su sistema, ya que la mayoría parecemos pájaros volando y necesitamos aterrizar y pensar serenamente en nuestro futuro. Me considero ignorante en el tema, y deseo que mi AFP deje de robarme y que me informe del tema”.
Al mismo tema responde María del Carmén Alfaro, asistente de la educación y ya jubilada: “Cuando yo me cambié al sistema de las AFP, pensaba que sería satisfactorio, que recibiría una pensión digna, que tendría salud. Mi pensión es menos del 50% de mi sueldo, yo me ví obligaba a seguir trabajando ya que mi AFP no podía sustentar todos mis gastos. A mí me informaron todo lo necesario acerca mi AFP, pero como uno era joven ve tan lejano el día de la jubilación que no presté mucha atención. Hoy en día, ya jubilada, puedo decir que debería haber más información y que la gente que esta recién cotizando debiese pensar bien en donde se afiliarán, ya que de esto depende nuestro futuro. La etapa más larga es la jubilación, debería ser más placentera y no andar preocupado de seguir trabajando para costear el futuro”.
Sin duda no para todas las personas el caso es igual, para algunos afiliados este sistema no es perfecto, sin embargo ayuda bastante al momento de dejar el mundo laboral, mientras que para otros no tiene nada positivo. Lo que es innegable es que en este momento la mayoría de la tercera edad vive de las AFP, para cierta parte de ésta población no ha sido mayor el cambio desde que estaban en el trabajo, incluso se han visto beneficiados según la AFP en la que se encuentran, para otros el cambio ha sido radical, pero, ¿Será esto completamente culpa de la Administradora de Fondo de Pensiones, o es hora de que los ciudadanos comiencen a cuestionarse?





















