Felipe Berríos Del Solar
“CHILE NO ES POBRE, ES INJUSTO QUE ES DISTINTO”
Matías Espinoza Soto.
Diario La Gazzetta Della Scuola
Scuola Italiana Alcide de Gasperi, La Serena
Código 151
Felipe Berríos Del Solar (59) Sacerdote jesuita, es una de las figuras más reconocidas en el ámbito social en Chile, no sólo por su labor sacerdotal, sino por su infatigable labor fundacional en la organización TECHO, una ONG que lucha contra la falta de viviendas en 19 países del orbe. Desde el año 2015 se fue a vivir a los campamentos de “migrantes” en la ciudad de Antofagasta, específicamente al sector de “La Chimba”. Su vocación sacerdotal nace a los 20 años, fue algo muy repentino mientras estudiaba construcción civil. “No pensé de inmediato ser sacerdote, sino más bien ser muy agradecido de todo lo que tenía, tenía la sensación que tenía que jugármela, siguiendo esa intuición llegué al convencimiento que tenía que ser jesuita”.
Ser Cura es ser jesuita
Proveniente de una familia muy “pechoña, reconoce que no conoció a muchos curas ni frecuentaba mucho a la iglesia, pero había estudiado en el colegio San Ignacio de los jesuitas y para él, entonces ser cura era ser jesuita.
- ¿Cree que cada sacerdote recién egresado del seminario debiera hacer una especie de “internado”, una labor evangelizadora o pastoral en algún lugar del mundo realmente necesitado?
- Depende con qué actitud se haga esa experiencia. Si se hace para decir que uno está entre los pobres, y con eso creerse superior al resto me parece que no vale la pena porque es como utilizar a los pobres. Además, refleja no entender nada del valor del servicio y amor a los pobres. Pienso que a veces los estudios en el seminario te pueden deformar y hacerte pensar que uno es dueño de la verdad, que tiene respuestas a todo y que se está más cerca de Dios porque se le conoce más… eso es un profundo error, y en ese sentido la verdadera preparación para el sacerdocio te la da la gente. Es la gente que a uno lo hace cura, es en ellos donde Dios te cuestiona, pregunta y apoya. Y mientras menos cosas materiales tenga la gente, más patente se hace que su única riqueza y apoyo es Dios, cualquiera sea la forma que se refieran a Él. Si uno va con actitud de aprender y compartir, la experiencia se vuelve muy provechosa para todo cura.
- ¿Está de acuerdo con que los sacerdotes católicos se casen. A qué se refiere cuando afirma “que hay que revisar el celibato”?
- Existen dos tipos de sacerdotes católicos, los diocesanos y los religiosos. Los religiosos se les llaman así genéricamente porque tenemos votos de castidad, pobreza y obediencia. Los curas diocesanos no tienen votos y durante los primeros siglos de la iglesia se casaban. La iglesia más tarde les impuso a todos los diocesanos el celibato como una medida disciplinar y así como lo impuso puede levantar esa imposición. Y eso me refería con que debe revisarse.
Desde el Swahili a La Chimba
Felipe Berríos Del Solar, un día simplemente sintió que estaba en edad de partir, su vocación de servicio lo llevó hacia el África negra, aunque destaca que no es necesario irse a África para servir. “La pobreza de África negra es una pobreza de escases de todo, la pobreza de Chile es una pobreza de consumo, es decir, una pobreza llena de basura de una cultura que produce basura y produce gente que considera basura. Chile no es pobre es injusto que es distinto, los pobres de Chile ven constantemente en la TV lo que se pierden sus hijos y ellos”. Un día decidió volver a su Chile natal, pero siempre fiel a su estilo, su dentro de trabajo fue el Campamento “La Chimba” un vertedero transformado en suburbio que recibe a una mezcla heterogénea de migrantes latinos.
- ¿Por qué elegir migrantes colombianos? Acaso los chilenos tienen necesidades menos inmediatas
- No he elegido migrantes colombianos. He tenido el privilegio de poder elegir irme a vivir a regiones a un lugar muy excluido como es el campamento La Chimba en Antofagasta, para servir y aprender a ser sacerdote y resulta que hoy en Chile los lugares más excluidos los habitan los migrantes más que los chilenos, y por eso estoy rodeados de ellos, vivo no solo con colombianos, sino también bolivianos y peruanos, mi campamento lo componen unas 100 familias, de ellas unas 10 son chilenas, 2 colombianas y el resto se divide más o menos en partes iguales entre peruanos y bolivianos.
- ¿Cuáles han sido las mayores dificultades que tiene el campamento “La Chimba”?
- La de todos los campamentos, que a la gente que vive allí no se les pregunta qué necesitan sino que se decide por ellos como si fueran tontos.
- Durante el mes de septiembre del año pasado, se intentó desocupar (erradicar) “La Chimba” ¿Cómo se evitó?
- Fue una propuesta absurda para llamar la atención comunicacionalmente. La pobreza no se elimina por decreto.
Buscar vocaciones por vocaciones me parece funesto
El Padre Berríos, reconoce que la falta de vocaciones sacerdotales es algo evidente, aunque invita a cuestionarse sobre lo útil que resulta preguntarse “¿Qué testimonio estamos dando como iglesia, y si el testimonio se acerca al evangelio? Buscar vocaciones por vocaciones me parece funesto.
- ¿Usted siente que la iglesia está dividida?
- La iglesia es un reflejo de la sociedad chilena y en la sociedad chilena hay de todo. Creo que la diversidad es buena y no hay que confundir unidad con uniformidad, la unidad se da cuando hay diversas maneras de pensar y ser y la diversidad es una riqueza dentro de la iglesia. Lo malo que algunos confunden la unidad con la uniformidad que es distinto.
Seamos mejores y los tiempos serán mejores, nosotros somos los tiempos
El sacerdote jesuita resalta el valor de los políticos como un espejo de la sociedad – como decía el Padre Hurtado “seamos mejores y los tiempos serán mejores, nosotros somos el tiempo”. Si Chile ha alcanzado un mejor estándar con respecto a todos los países de Latinoamérica es porque ha tenido buenos políticos y partidos políticos, hay que cuidarlos. Aunque descarta de plano participar activamente en política, sin embargo, reconoce que “no se puede prescindir de la política, pero mi vocación es de sacerdote no es de político”.
- ¿Se considera un sacerdote revolucionario?
- Depende que se entiende por revolucionario, si se entiende ser un revolucionario a alguien que se cree dueño de la verdad y que quiere imponer su verdad a otros aun con las armas, no, no sería jamás un revolucionario. Pero sí tengo claro que Jesús, mi jefe, no murió en la cama de un hospital o de viejo, lo matamos, y lo matamos por su mensaje que, sin ser agresivo, despertó y despierta pasiones que nos obliga a definirnos ante él y romper un concepto de una religión opresiva y de un Dios castigador, aunque parezca increíble eso le produjo problemas y se transformó en un personaje peligroso y su mensaje y vida aún produce problema.
- ¿Qué opina del matrimonio homosexual y la adopción de hijos por parte de ellos?
- Ser homosexual es una condición. Dios quiere a los homosexuales tal cual son y está orgulloso de ellos como lo está de todos sus hijos. Una cosa es el matrimonio religioso y el otro es el matrimonio civil. El Estado debe dar una opción de matrimonio a los chilenos que son homosexuales y que quieren casarse. Son ellos los que se casan y el Estado hace de testigo de su unión y debe dar todos los medios para ayudar a su fidelidad en su compromiso. No veo problema en que haya un matrimonio civil heterosexual y otro homosexual.
La adopción de hijos no debe verse pensando que es lo mejor para quienes van a adoptar. Debe verse que es lo mejor para quien va a ser adoptado y lo mejor en diversas circunstancias será una pareja heterosexual, o un soltero/soltera, una pareja homosexual, etc. lo importante es buscar que es lo mejor para la persona que va a ser adoptada.
Frente a la ley de aborto que se discute en el Congreso de Chile en estos momentos, Berríos puntualiza que es una ley de despenalización de aborto en tres casos específicos. “Estoy de acuerdo con que se despenalice. Tal vez el tercer caso, el de violación, sea el más complejo, pero creo que se debe apoyar a la madre en todo su proceso y respetar profundamente su opción. No podemos obligar a ser héroes”.
Al abordar el tema de la vida del feto, señala que “debemos dar testimonio como iglesia de que la vida es sagrada y de esa manera influir en la sociedad a veces nuestra inconsecuencia hace que nuestro discurso no sea creíble sino imitable. Pienso que debemos fortalecer los comités éticos en los hospitales y que ellos ayuden en estos casos tan difíciles y distintos todos ellos”.
- ¿Cree usted que la posición que la iglesia (judeo – cristiana) le ha dado al hombre ha sido contraproducente para el cuidado de la naturaleza?
- La iglesia es parte de la cultura y es la cultura la que ha ido tomando conciencia de que somos parte de la naturaleza y no dueños de ella. San Francisco de Asís es un santo católico y él fue el primero que nos dijo que éramos hermanos del sol, la luna y los animales en tiempos en que ni existía la ecología. Y lo trataron de loco.
Nadie peleando por sus derechos debe enmascararse
En materia social, Felipe Berríos siempre ha sido un tipo muy lúcido, en especial cuando ataca con tesón el modelo consumista, a quien culpa de llevar a la competitividad despiadada, transformando al ser humano en pobre de alma, lo que es peor que la miseria material.
- Según su perspectiva ¿Dónde radica el problema de la educación? ¿En la gratuidad, la admisión, el clasismo, la calidad?
- El problema de cómo mejorar la educación en Chile es muy complejo, es difícil de definir en una frase. Pero yo diría que una mejor educación pasa por fortalecer la dignidad del profesor(a) y su salario. Por la no selección, la mezcla en el sentido de ser inclusivos, y la gratuidad. Una educación competitiva es muy difícil que sea de calidad. La gratuidad de la educación universitaria o técnica, pareciera injusto que quien tenga dinero no pague nada pero no se trata de una justicia distributiva sino que combatir el clasismo que tenemos en Chile y del cual todos participamos y estropea todo, ese me parece que es el sentido más profundo de la gratuidad de los estudios superiores.
- Estos jóvenes enmascarados que destruyen todo en las marchas sociales, usted afirmó que son “hijos del mercado mimados por el consumismo” ¿Cuál es lo que realmente piden y de quien es la culpa?
- Lo decía en el sentido que son una generación que ha crecido eligiendo y consumiendo, y de alguna manera no han tenido límites, y cuando se enfrentan ellos –porque el Estado tiene que satisfacer también otras necesidades–, a que sus derechos se limitan en los derechos de los otros; se ponen intransigentes y violentos. Nadie peleando por sus derechos debe enmascararse. Los derechos se comprenden unidos a los deberes, la lógica de la dictadura por la cual luchamos en contra era la del miedo, de la violencia y de tratar de eliminar al que piensa distinto. Duele que los jóvenes encapuchados provoquen miedo y entren en esa misma lógica, “Hijos del mercado” pues la ideología que trae aparejada el mercado también se basa en la competencia y la competencia no convive destruye al oponente.
La manera de conocer a Jesús es siguiéndolo a donde te lleve
Fiel a su estilo humilde y mesurado a la hora de conversar, siente que su figura no es tan valorada, aunque reconoce que la gente espera de él un lenguaje sencillo y directo, que no “venda” algo que no cree y menos se “venda” a sí mismo. La gente lo ha escuchado, sabe que hay cosas que no sabe y que se equivoca, y que por sobre todo, no se siente superior al resto, ni mucho menos dueño de la verdad, quizá por eso mismo es que cuando hablamos de la figura de Felipe Berríos, el primer concepto que se nos viene a la mente es el de coherencia, es una persona que no sólo predica, sino que con el overol bien puesto a dedicado una vida al servicio, dando testimonio de acción con su propia vida.
- ¿Nunca ha sentido la necesidad de tener hijos?
- Sería raro que alguien en frío diga que no quiere tener hijos o la necesidad de ellos. Uno se la juega por un ideal y ese jugársela de una manera determinada implica opciones y una de esas opciones en mi caso es la de no tener una familia, pero es siguiendo una causa no una decisión per ce.
- ¿Qué mensaje le enviaría al joven de hoy para que se acercara a la fe? ¿Cómo le podría decir a un joven de quince años que Dios existe?
- Invitaría a un joven a ser joven, es decir salir de sí mismo y preguntarse a qué le gustaría apostar la vida, sin cálculos y miedos, a jugárselas y en ese sentido decirles que jugárselas por Jesús y su evangelio vale la pena. Los estudios, el pololeo, la familia, la vocación todo adquiriera un sabor y una profundizad diferente. Tener fe es jugársela, no son certezas; y la manera de conocer a Jesús es siguiéndolo a donde te lleve.
Remedio para el insomnio
Felipe Berríos Del Solar, no rehúye ningún tema, incluso cuando hablamos sobre aquel ser que durante tanto tiempo utilizó la iglesia para infundir temor en sus feligreses, “hoy en día el demonio ya no lo podemos ver como un ser con cachos y cola, es absurdo. El diablo es una manera ya infantil que en una época fue mediáticamente efectiva para decirnos que el mal existe, no necesitamos esa representación, pues basta ver las noticias para darse cuenta que el mal existe”.
- ¿Qué título le pondría a su autobiografía?
- “Remedio para el Insomnio”
Recuadro de texto
ORGANIZACIÓN TECHO
Se trata de una ONG (Organización No Gubernamental) presente en buena parte de Latinoamérica y el Caribe, su fundador es el sacerdote jesuita Padre Felipe Berríos Del Solar, busca superar la extrema pobreza en la que viven miles de personas en asentamientos unidos por un común denominador, la miseria “material, pero nunca espiritual” remarca el propio Felipe Berríos, para sacar adelante estos cientos de familias que se cobijan bajo el TECHO solidario de esta ONG quien en sus valores declara Es una empatía fundamental con la suerte de las familias más excluidas, que nos mueve a querer estar y trabajar junto a ellos, a compartir sus dificultades y anhelos, a aprender de sus capacidades y perseverancia, y a denunciar todo aquello que los margina y no les reconoce sus derechos fundamentales como seres humanos”.
Se utiliza la fuerza de los propios pobladores, sumados al esfuerzo desinteresado de jóvenes voluntarios, quienes forman alianzas virtuosas y estratégicas, conformando diversos planes de trabajo con el objetivo último de transformar esta sociedad en una más justa e igualitaria, bajo la consigna tácita de entregar oportunidades y dignificar a las personas más allá de su condición social, “Todos los jóvenes tienen en TECHO un espacio, independiente de procedencias étnicas o sociales, creencias religiosas, opciones políticas u orientación sexual, pues estamos seguros que nuestras diferencias son una riqueza para sumar esfuerzos en aquello que nos une: la lucha contra la extrema pobreza en nuestro continente”. TECHO no es una instancia vinculada a ningún partido político, y cualquier familia que se considere desprotegida o que habite un asentamiento puede acceder a esta iniciativa, proponiendo y participando de los programas de intervención para la superación de la pobreza.
En el último encuentro realizado en Antofagasta, el Padre Berríos destacó que la realización de estos proyectos, especialmente por el contexto nacional que se está viviendo. “Se está observando una situación de mucho cambio, de desconfianza, agresividad y desconcierto; están descalificando a los empresarios, al gobierno, a la política, a los medios de comunicación. Debemos seguir conversando y dialogando, porque entre todos vamos a salir con un Chile mejor desde estos momentos de turbulencia”.





















