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El año nuevo mapuche se celebra el 24 de julio, de cada año, por la nueva llegada del sol y la luna y eso permite que las plantas den sus frutos y los animales se reproduzcan y así teniendo otro mejor año.

Autor: Benjamín Quezada

En la cosmología Mapuche, cuentan que sus antepasados se plantearon el desafío de descubrir y comprender los fenómenos físicos que ocurren en el universo y la naturaleza. Fue entonces cuando, descubrieron la noche más larga del año y cómo, a partir de ella, el resto de los días se hacen más largos y las noches comienzan a durar menos.

El quiebre en el ciclo llegó a inspirar a la ciencia ancestral: también descubrieron que podían determinar la fecha del Wetripantu guiándose por las señales de las estrellas, la luna, las plantas y el Sol.

La comunidad de “Ayilen”, del sector de Rio Bueno nos cuenta que:

Las celebraciones comienzan la tarde del día anterior, antes de que el Sol se esconda. Entonces, los invitados se congregan y esperan la llegada del Machi o del Lonko, que tienen la misión de dirigir el ritual. Ahí, mientras anochece alrededor del fogón, los viejos instruyen a los niños “a ser buenos” y les cuentan historias relevantes para la cultura del pueblo. Más tarde, se celebran bailes, cantos y juegos que fortalecen los lazos comunitarios.

De madrugada se anuncia la llegada del año nuevo y su ceremonia sagrada.

Fuente de la foto: Parte de la ceremonia en la que el lonco da gracias por otro año y que sea mucho mejor

La noche más largacosas-que-se-pueden-intercambiar-en-el-trafkintu

La celebración no ha estado exenta de polémicas. Durante la invasión de los españoles, se impuso la celebración de “San Juan”, a la que algunos mapuche consideran una trampa cultural. Sin embargo, el año nuevo mapuche no ha sido empañado y su llegada sigue significando el inicio de un nuevo ciclo de vida.

Durante años, los mapuches han esperado el We Tripantu, respaldados por la creencia de que el cambio, regido por la Luna, provocaba el brote de los vegetales y la reproducción de los animales, inaugurando un nuevo período. El viejo ciclo, de siembras y cosechas se había terminado y la energía del Sol llegaría para aportar su energía a la naturaleza y a los humanos.

Las celebraciones del año nuevo mapuche, por ello, son celebradas con alimentos, juegos y tradiciones típicas del pueblo. Muday (licor de maíz fermentado), guiso de mote, chupe de piñón, multrun (galletas blandas de trigo, tortillas al rescoldo y pan con chicharrones son algunos de los alimentos consumidos. No obstante, las instancias más reveladoras de la noche se generan en la conversación compartida entre los kimche (sabios) y los niños.

Las celebraciones en  la noche son más largas pero parece corta. Lejos de las imposiciones del calendario gregoriano, el ciclo de renovación ha sido festejado por diversos pueblos originarios de América del Sur, a través de expresiones.

En Chile, el ritmo del kultrún y un juego de chueca marcan la llegada del nuevo tiempo de lluvias que antecede a la época de brotes. En adelante, se espera que la Ñuke Mapu (Madre tierra), renazca de las lluvias con la esperanza de mejores tiempos.

La comunidad mapuche “Ayilen”.

La comunidad mapuche de la ciudad de Río Bueno (Región de los Ríos) participó de un rito llamado wetripantu en la cual, se reunieron más de 600 personas y alrededor de 17 comunidades en la cual celebraron la llegada del nuevo año mapuche en la localización de Carimallin, Rio Bueno y se desarrollo desde el 21 al 24 de Junio.

La señora Eva Pérez Quichel, integrante de la comunidad mapuche “Ayilen” nos da su opinión respecto al tema:

La señora nos cuenta su experiencia acerca de esta celebración, diciendo que la celebración fue buena y le dejó una linda experiencia, ya que nunca había participado de una fiesta de este tamaño, porque desde hace tres años me integre a esta comunidad y, siempre hacíamos rituales y ceremonias pero nunca de este tamaño, igual la otra fecha más importante para los mapuches es el “Trafkintu”, que consiste en que se reúnen algunas comunidades vecinas e intercambian cosas en la cual, a mí me gustó mucho ya que los antepasados sobrevivían de esa manera, donde intercambian semillas, animales, comida, etc.

Cosas que se pueden intercambiar en el trafkintu.

Gonzalo Eduardo Quichapay Hueitra, participante de la comunidad indígena “Ayilen” cuenta su opinión.

A mí me pareció muy interesante y a la vez muy entretenido, ya que nunca había visto algo semejante a esta celebración, porque a mí no me gusta acompañar a mi mamá en sus reuniones porque son muy aburridas, pero esta vez me encanto ya que la juventud de hoy en día nuca va a ver un espectáculo como este. Lo más raro fue que en la mañana del otro día nos fuimos descalzo hacia un estero (riachuelo) y nos metimos con mucho frio y pensaba que me iba a enfermar pero no fue así sino que mis pies estaban súper calentitos y eso fue lo que más me extraño.

El profundo sentido que tiene el wetripantu para el mapuche se manifiesta en su filosofía de vida en que se percibe que todo cumple una función, nada está por estar, todo tiene un sentido y un significado en el orden universal y natural en que se desenvuelve. El wetripantu tiene sentido y coherencia  como fenómeno que ocurre aquí  y en ese preciso momento para todos, más allá de nuestro origen.

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